EL SECRETARIO GENERAL
MENSAJE PARA EL GRUPO DE ALTO NIVEL DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES


Palma de Mallorca, 27 de noviembre de 2005


Leído por S. Iqbal Riza Asesor Especial del Secretario General sobre la Alianza de Civilizaciones

Me es muy grato hacer llegar mis mejores deseos a la apertura de la primera reunión del Grupo de Alto Nivel sobre la Alianza de Civilizaciones.

Agradezco a cada uno de ustedes por ofrecer su tiempo y sus conocimientos para esta oportuna y esencial iniciativa. Permítanme agradecer también en especial a los Gobiernos de España y Turquía por poner en marcha está iniciativa y por el apoyo que han prestado.

Es apropiado que ustedes se reúnan en España, tierra rica en tradiciones tanto islámicas como occidentales. Un milenio atrás, la Península Ibérica resultó ser el proverbial crisol en que se fusionaron Oriente y Occidente. Esa fusión suscitó hostilidades y conflictos. Sin embargo, el aprendizaje y el intercambio de ideas fueron el legado más duradero, y ese proceso benefició a toda la humanidad.

Lamentablemente, tantos siglos más tarde, experimentamos un período de intolerancia, extremismo y violencia en pronunciado aumento. Las tendencias de los últimos años han sometido a tensión las relaciones entre Oriente y Occidente. En particular, han afectado a las percepciones mutuas de los pueblos islámicos y los occidentales. Si no se afrontan, esas tendencias podrían incluso llegar a amenazar la estabilidad de nuestro mundo.

El Grupo de Alto Nivel que ustedes integran debe evaluar estos hechos alarmantes y debe proponer una respuesta colectiva para reducir esas tensiones . El origen y la experiencia diversos que ustedes representan nos señala el objetivo al que todos debemos aspirar: una alianza de fuerzas sociales, políticas y civiles unidas contra las políticas y las acciones que aíslan a las culturas y las sociedades. Sólo haciendo esfuerzos concertados por aunarnos podremos privar al extremismo y al terrorismo del descontento y la desconfianza que le sirven de oxígeno.

Esta tarea es ardua. Sería fácil descender al plano de las generalidades o perderse en ámbitos de profundo desacuerdo. Confío en que sepan eludir esos escollos.

El objetivo supremo del Grupo es manifiesto: nuestra humanidad común debe triunfar por encima de las diferencias que se perciben. Vivimos todos en el mismo mundo. No tenemos más remedio que comprendernos y respetarnos, convivir en paz y buscar aspectos comunes en lo mejor de nuestras respectivas tradiciones.

Porque, en última instancia, el trabajo de ustedes no es sólo en aras de una Alianza de Civilizaciones sino también en aras de una civilización mundial para todos los miembros de todas las sociedades.

Mucho es lo que se espera de ustedes. Agradezco a cada uno de ustedes su compromiso, y les deseo el mayor de los éxitos en su esencial labor.