EL SECRETARIO GENERAL
MENSAJE EN EL DÍA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA


1º de diciembre de 2005

En el curso del decenio pasado, el mundo ha hecho muchos progresos en la lucha contra el SIDA. También ha hecho muchas promesas. Ha llegado el momento de cumplirlas. Y creo que podemos.

Hoy tenemos unos 8.000 millones de dólares anuales para actividades de lucha contra el SIDA en los países en desarrollo, frente a los 300 millones de dólares con que contábamos hace un decenio.

Hoy, en unos 40 países, son los propios Jefes de Estado o de Gobierno, o sus representantes, quienes se encargan de dirigir la respuesta nacional contra el SIDA.

Hoy, el SIDA es un tema corriente en las deliberaciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.

Vemos nuevos signos de progreso en prácticamente todas las regiones del mundo.

Tenemos indicios reales de que el SIDA es un problema que tiene una solución.

Tenemos un plan de acción claro para detener y reducir la propagación del SIDA.

En la Cumbre Mundial celebrada en septiembre de 2005 en las Naciones Unidas, los líderes se comprometieron a aplicar plenamente la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA aprobada en 2001, aumentando las medidas de prevención, tratamiento, atención y apoyo de modo que toda persona sin excepción tenga acceso a estos programas que salvan vidas. El próximo año examinaremos los progresos realizados hasta la fecha en la aplicación de la Declaración.

Por ello, es tiempo ahora de concentrarnos. Es tiempo de reconocer que aunque nuestra respuesta hasta el momento ha sido exitosa en algunos aspectos, todavía tiene que igualar a la epidemia en escala. Es tiempo de admitir que si queremos alcanzar para 2015 el objetivo de desarrollo del Milenio de detener y comenzar a reducir la propagación del VIH/SIDA, debemos hacer mucho, mucho más. Esa misión nos concierne a todos y cada uno, puesto que detener la propagación del SIDA no es sólo un objetivo de desarrollo del Milenio en sí: es un requisito previo para alcanzar la mayoría de los demás.

Dejemos hoy claro que es tiempo de cumplir la promesa. En este Día Mundial de la Lucha contra el SIDA les pido a todos ustedes que se unan a mí en esa misión.