El Secretario General

Mensaje con Ocasión
del Día Mundial de la Tuberculosis

Nueva Delhi, 24 de marzo de 2004

La observancia anual del Día Mundial de la Tuberculosis forma parte de nuestra lucha contra una enfermedad que, pese a ser completamente curable, todos los años causa la muerte a más de 2 millones de personas, casi todas del mundo en desarrollo.

En el combate contra la tuberculosis disponemos de una poderosa arma. El tratamiento de observación directa y corta duración (DOTS) para controlar la tuberculosis no sólo es una estrategia sumamente efectiva, sino también una de las intervenciones de salud pública más eficaces del mundo en proporción con su costo. Actualmente, el DOTS alcanza a casi el 70% de la población mundial.

En el pasado decenio, cada año se curó a más personas con ayuda del DOTS que el año anterior. Además, y en parte gracias al Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo, nuestros recursos también van en aumento.

Sin embargo, debemos hacer mucho más para que la epidemia de la tuberculosis cambie su curso. No debemos escatimar ningún esfuerzo en el intento de alcanzar las metas fijadas para 2005.

Ello significa que para el próximo año debemos detectar el 70% de los casos infecciosos y someter a un tratamiento eficaz al 85% de los casos detectados. También significa que debemos invertir en nuevos diagnósticos y medicamentos para perfeccionar el DOTS y en una nueva vacuna para realizar el objetivo de eliminar completamente la tuberculosis como amenaza contra la salud pública.

Todas esas actividades son fundamentales para alcanzar el objetivo de desarrollo del Milenio de detener y comenzar a reducir la incidencia mundial de la tuberculosis para 2015.

El segundo Foro de la Asociación Alto a la Tuberculosis que hoy se inaugura en Nueva Delhi brinda una excelente oportunidad para reforzar el compromiso mundial respecto de ese objetivo y para tomar medidas que pueden salvar millones de vidas. Dediquémonos a esa misión con entrega renovada.