EL SECRETARIO GENERAL

MENSAJE SOBRE EL DECIMO ANIVERSARIO DE LA ENTRADA EN VIGOR DE
LA CONVENCION MARCO DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO

21 de marzo de 2004

Diez años no es mucho en la historia de un problema cuya escala es medida en centurias. Sin embargo, se ha logrado un progreso significativo en la década desde que entró en vigor la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

La cuestión del cambio climatico ha sido firmemente colocada en las agendas, locales, nacionales e internacional, en la vanguardia del público y del escrutinio de los medios, y en las estrategias de un creciente número de negocios. Las instituciones y los procesos han sido puestos en su lugar para permitir a los Gobiernos del mundo tomar acción, coordinar esos pasos, y medir los resultados. Reuniones anuales de los Estados que son parte de la Convención -actualmente 188- reúnen a miles de participantes de gobiernos, sector privado, sociedad civil, y organizaciones internacionales.

La Convención también ha servido como una importante señal de mercado, ayudando a emerger a las nuevas tecnologías. Por ejemplo, el uso de la energía eólica se está incrementando, los procesos industriales se llevan a cabo de manera más eficiente, vehículos híbridos están encontrando su lugar en el mercado, y las inversiones en tecnologías de punta que involucran hidrógeno y el uso de carbón están creciendo. El mecanismo financiero de la Convención ha canalizado también casi 10 mil millones de dólares a proyectos de cambio climático en países pobres, que son los más vulnerables a los impactos del fenómeno.

El objetivo de la Convención de retornar las emisiones de gas de efecto invernadero de los países industrializados a sus niveles de 1990 para el año 2000 fue logrado por aquellos países como un todo. No obstante, para la mayoría de países individuales, las emisiones de gas de efecto invernadero se está incrementando. Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, una medida clave del éxito a largo plazo, se ha incrementado cerca del 5 por ciento en la década pasada. Todos los países deben llevar a cabo esfuerzos más intensivos para limitar futuras emisiones, con los países desarrollados tomando un claro liderazgo. También hay una necesidad de una acción más concertada para adaptarse al cambio climático, desde que algunos de sus efectos son por ahora inevitables y, por cierto, podemos estar viendo ya - en la incrementada incidencia de las sequías, inundaciones y eventos de clima extremo que muchas regiones están experimentando - algo de la devastación que está por delante.

Este aniversario es también el momento para reiterar el fuerte apoyo para el Protocolo de Kyoto. La falta de entrada en vigor del Protocolo permanece como un obstáculo mayor para una acción global efectiva. Convoco nuevamente a aquellos países que no han ratificado aún el Protocolo a que lo hagan, y demuestren que están verdaderamente comprometidos a llevar adelante sus responsabilidades globales.

La lucha global contra el cambio climático es un vasto cometido que requerirá ciudadanía global sostenida y visión de las décadas por venir. La comunidad internacional debería estar orgullosa en que ha hecho bastante para responder a este desafío. Pero sólo si estos esfuerzos son verdaderamente re-energizados podremos colocar a nuestras sociedades en un camino más seguro, y evitar las calamidades que la mejor ciencia del mundo nos dice se encuentran por delante si continuamos en nuestro presente curso.


Traducción no oficial del Centro de Información de las Naciones Unidas para Argentina y Uruguay (CINU en Buenos Aires)-Marzo de 2004