Promoción y protección de los derechos humanos

La promoción del respeto de los derechos humanos es un objetivo central de las Naciones Unidas y define su identidad como una organización de personas de todo el mundo. Los Estados Miembros han encomendado al Secretario General y el Sistema de las Naciones Unidas para ayudar a alcanzar los estándares establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Para ello, el Sistema de las Naciones Unidas utiliza todos los recursos a su disposición, incluyendo su autoridad moral, creatividad diplomática y alcance operacional. Los Estados Miembros, sin embargo, tienen la responsabilidad primordial de proteger los derechos humanos de sus poblaciones.

Foto ONU/Marco Dormino
Los estudiantes de una escuela en Bamako, Malí, celebran al final de un concurso de preguntas con temas de la ONU en 2013.

En noviembre de 2013, el Secretario General Ban Ki-moon renovó el compromiso de la Secretaría y los fondos y programas de la ONU de cumplir con la responsabilidad que les encomiendan la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General cada vez que existe el riesgo de que se produzcan violaciones graves de los derechos humanos a gran escala.. Se trata del rimer paso en la implementación de su Plan de Acción «Los derechos primero» (Human Rights Up Front), que da prioridad en la labor de las Naciones Unidas para evitar futuros conflictos a una mejor preparación y prevención sistemáticas como medio de garantizar el respeto de los derechos humanos. Este plan de acción reafirma la importancia de los derechos humanos para la labor de la Organización. Además, confirma que la ONU está dispuesta a hacer uso de toda la gama de mandatos a su disposición para proteger a las personas en situación de riesgo.

Los acontecimientos del último año en todo el mundo han constatado la necesidad de que los derechos humanos sean parte integral de todo lo que hacen las Naciones Unidas. La alerta temprana es clave en los esfuerzos que realiza la Organización para tomar medidas preventivas y evitar los conflictos. Se han reforzado las atribuciones de derechos humanos de los coordinadores residentes, se ha publicado una nueva nota orientativa sobre la conducta y las modalidades de trabajo de los equipos de las Naciones Unidas en los países en la que se aclaran las funciones y las responsabilidades relativas a los derechos humanos y se han desplegado más asesores de derechos humanos. En el último año, los oficiales de derechos humanos desplegados sobre el terreno han prestado asistencia técnica a los Estados Miembros y han creado capacidad nacional para promover la aplicación del estado de derecho sobre el terreno. También han aportado datos cruciales para alertar a los Estados Miembros y a los órganos de las Naciones Unidas de posibles situaciones preocupantes.

El sistema de las Naciones Unidas ha hecho progresos en iniciativas normativas de gran envergadura orientadas a incorporar los derechos humanos en toda su labor. Las normas y los principios de derechos humanos se han tenido en cuenta en la formulación de la agenda para el desarrollo después de 2015. La Organización ha seguido contribuyendo activamente a asegurar que en las deliberaciones al respecto se mantengan en un primer plano las dimensiones esenciales en materia de derechos humanos de la libertad para vivir sin temor y la libertad para vivir sin miseria.

Muchos países y subregiones sufrieron conflictos armados en los que diversos agentes no estatales, a menudo implicados en la delincuencia organizada, sembraron el terror a través de las fronteras y perpetraron graves violaciones de los derechos humanos de mujeres y niños. Si bien los Estados Miembros han reafirmado principios y compromisos importantes con respecto a su responsabilidad colectiva de proteger a las personas contra el genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad tenemos un largo camino por recorrer antes de que se cumplan íntegramente.

Los desafíos a los derechos humanos en todo el mundo, como la migración, la discapacidad, los derechos de las mujeres y los niños, la orientación sexual y los derechos de varias minorías, se abordaron promoviendo la igualdad y combatiendo la discriminación. El mayor número de ratificaciones de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad registrado el año pasado demuestra que los Estados están dispuestos a considerar nuevos enfoques sobre este tema. También se han hecho algunos progresos en garantizar los derechos humanos de las mujeres y los niños, pero de manera lenta y desigual. No se puede decir lo mismo sobre los migrantes. Actualmente hay más desplazamientos de migrantes internacionales que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, y muchos de ellos son objeto de abusos durante el ciclo de migración hasta límites totalmente inaceptables, tanto en los países de origen como de tránsito y de destino. En respuesta a este problema, las Naciones Unidas hicieron un llamamiento para que se protegieran los derechos humanos de todos los migrantes y pidieron a los gobiernos que consideraran la migración como elemento esencial para el desarrollo social y económico inclusivo y sostenible.

Los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas siguieron llamando la atención sobre una amplia gama de cuestiones de derechos humanos, tanto temáticas como específicas de los países, plantearon nuevos temas prioritarios y desempeñaron funciones de alerta temprana. Se aumentó el número de mandatos de procedimientos especiales y se envió un número sin precedentes de comisiones de investigación y misiones de investigación y constatación de los hechos, a Eritrea, el Iraq, la República Árabe Siria, la República Centroafricana, la República Popular Democrática de Corea, Sri Lanka y el Territorio Palestino Ocupado.

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