Agua

Foto ONU/Regina Merkova
Mujer rural en Bangladesh

El agua dulce sustenta la vida humana y es vital para nuestra salud. Hay suficiente agua dulce para todo el mundo; sin embargo, debido a la mala situación de la economía o a una infraestructura deficiente, millones de personas (la mayoría niños) mueren a causa de enfermedades relacionadas con un abastecimiento de agua, higiene o saneamiento inadecuados. La escasez de agua es un problema que afecta a más de un 40% de la población mundial y se prevé que aumente. Se estima que 783 millones de personas no tienen acceso a agua limpia y que más de 1.700 millones viven actualmente en cuencas de ríos en las que el uso del agua supera su recarga.

El acceso a agua potable y a unos servicios de saneamiento adecuados es vital para la salud humana, pero además tiene otros beneficios importantes, que van desde los que se identifican y cuantifican con facilidad (ahorro de costes y tiempo) hasta los que son más intangibles (comodidad, bienestar, dignidad, privacidad y seguridad).

La ONU y el agua

Las Naciones Unidas llevan mucho tiempo abordando la crisis mundial derivada de un abastecimiento de agua insuficiente y la creciente demanda de agua para satisfacer las necesidades humanas, comerciales y agrícolas.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua (1977), el Decenio Internacional del Agua Potable y del Saneamiento Ambiental (1981-1990), the la Conferencia internacional sobre el agua y el medio ambiente (1992) and the y la Cumbre para la Tierra (1992) — se centraron en este recurso vital. En concreto, el Decenio ayudó a unos 1.300 millones de personas de países en desarrollo a conseguir acceso a agua potable.

Homenaje a los recursos hídricos

La Asamblea General declaró 2003 el Año Internacional del Agua Dulce con el objetivo de aumentar la concienciación pública sobre la importancia del agua para la vida. También en 2003, la Junta de los Jefes Ejecutivos (JJE), el órgano que coordina a toda la ONU, creó ONU-Agua, una agencia de coordinación interinstitucional que se ocupa de todos los asuntos relacionados con el agua dulce o el saneamiento. Para reforzar aún más la acción mundial para cumplir los ODM relacionados con el agua, la Asamblea General anunció que el período comprendido entre 2005 y 2015 sería el Decenio Internacional para la Acción «Agua, Fuente de Vida». El Decenio comenzó el 22 de marzo de 2005, día en el que se celebra anualmente el Día Mundial del Agua.

El derecho al agua

Uno de los hitos recientes más importantes ha sido el reconocimiento por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas del derecho humano al agua y al saneamiento en julio de 2010. La Asamblea reconoció el derecho de todos los seres humanos a tener acceso a una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal (entre 50 y 100 litros de agua por persona y día) y que sea segura, aceptable y asequible (el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar), y accesible físicamente (la fuente debe estar a menos de 1.000 metros del hogar y su recogida no debería superar los 30 minutos).

Objetivo de los ODM cumplido con antelación

La importancia crucial del agua en tantísimas facetas de la salud, desarrollo y bienestar humanos motivó que se incluyera un objetivo específicamente relacionado con el agua en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

La meta de reducir en un 50% la proporción de personas sin acceso a un abastecimiento mejorado de agua antes de 2015 se cumplió con cinco años de antelación, en 2010. Estos son los resultados, según UNICEF:

  • el 91% de la población mundial emplea ahora una fuente mejorada de agua potable;
  • 2.600 millones de personas han conseguido acceso a una fuente mejorada de agua potable desde 1990;
  • el 96% de la población urbana mundial emplea fuentes mejoradas de agua potable;
  • 84% de la población rural mundial emplea fuentes mejoradas de agua potable;
  • 8 de cada 10 personas que todavía no disponen de fuentes mejoradas de agua potable viven en zonas rurales;
  • el 42% de la población de países menos desarrollados ha conseguido acceso a fuentes mejoradas de agua potable desde 1990;
  • en 2015, 663 millones de personas seguían sin disponer de fuentes mejoradas de agua potable.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el agua

Las Naciones Unidas consideran que el acceso al agua y el saneamiento es una prioridad y así lo refleja en el Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº 6. Está claramente vinculado con la salud, la seguridad alimentaria, el cambio climático y la resiliencia a los desastres.

Este objetivo se subdivide en las siguientes metas: mejorar la calidad y el uso eficiente del agua; proteger los ecosistemas relacionados con este recurso, como montañas, bosques, humedales, ríos, acuíferos y lagos; ampliar la cooperación internacional y el apoyo para fortalecer la capacidad de los países en desarrollo de llevar a cabo programas y actividades relacionadas con el agua y el saneamiento, como la captación del agua de lluvia, la desalinización, mejora de la eficiencia en el uso y las tecnologías de tratamiento, reciclaje y reutilización de aguas residuales./p>

Agua y seguridad

En 2011, el Consejo de Seguridad reconoció que el cambio climático tiene consecuencias en el ámbito de la seguridad, y el agua es el elemento a través del cual se manifiestan en mayor grado los efectos del calentamiento global.

En su histórico discurso ante el Consejo de Seguridad, el Secretario General Ban Ki-moon afirmó que: «El acceso a agua y alimentos peligra para cientos de millones de personas en todo el mundo, lo cual socava los cimientos de la estabilidad a nivel local, nacional y mundial. Aumenta la rivalidad entre las comunidades y los países por los recursos escasos, especialmente el agua, y se agudizan los problemas de seguridad existentes, a la vez que se crean nuevos».

Según un informe elaborado por ONU-Agua en 2013 (Water Security and the Global Water Agenda), el agua en sí misma puede hacer peligrar la seguridad, por ello, detectar su escasez puede prevenir tensiones y conflictos regionales. Este documento afirma que el acceso a recursos hídricos suficientes puede contribuir a aumentar la paz y la seguridad regionales.

Agua, saneamiento e higiene

Las aguas contaminadas y la falta de saneamiento básico obstaculizan la erradicación de la pobreza extrema y las enfermedades en los países más pobres del mundo.

En la actualidad, 2400 millones de personas no disponen de saneamientos mejorados (que eviten que la población esté en contacto con excrementos humanos). Según el Programa Conjunto OMS/UNICEF de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y del Saneamiento, al menos 1800 millones de persona en todo el mundo beben agua contaminada con residuos fecales. Un número aún mayor bebe agua que se distribuye a través de sistemas vulnerables a la contaminación.

Estos son algunos datos relativos al saneamiento:

  • ​Una de cada tres personas no dispone de saneamiento mejorado.
  • Una de cada siete personas defeca al aire libre.
  • Desde 1990, unos 2600 millones de personas más utilizan saneamientos mejorados.
  • El 75% de la defecación al aire libre del mundo tiene lugar en cinco países, a saber, India, Indonesia, Nigeria, Etiopía y Pakistán.

Agua no potable y mortalidad infantil

El agua no potable y el saneamiento deficiente son las causas principales de la mortalidad infantil. La diarrea infantil -asociada a la escasez de agua, saneamientos inadecuados, aguas contaminadas con agente patógenos de enfermedades infecciosas y falta de higiene- causa la muerte a 1,5 millones de niños al año, la mayoría de ellos menores de cinco años en países en desarrollo.

Saneamientos mejorados y beneficios económicos

La relación entre la falta de agua y saneamiento y los objetivos de desarrollo es obvia y solucionar el problema es rentable. Los estudios muestran que cada dólar invertido se traduce en un beneficio de 9. Ese retorno de la inversión beneficia específicamente a niños pobres y comunidades desfavorecidas que más lo necesitan.

Fuentes:

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