El mandato y la función de la Oficina
Metodología
Una mujer bosnia musulmana llora en el centro para el monumento
conmemorativo y cementerio de Srebrenica-Potocari para las
víctimas del Genocidio de 1995, Bosnia y Herzegovina.
Julio de 2010, Foto de la AP/Marko Drobnjakovic
La Oficina del Asesor Especial para la Prevención del Genocidio trabaja para fortalecer el papel de las Naciones Unidas en la prevención del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad reuniendo y evaluando información sobre las situaciones relacionadas con su mandato, abogando por la adopción de las medidas preventivas apropiadas, y creando conciencia sobre las causas y la dinámica del genocidio y de las atrocidades masivas y medidas que pueden adoptarse en esos casos.
Reunión y evaluación de información
La Oficina reúne información, en particular dentro del sistema de las Naciones Unidas, sobre violaciones masivas y graves de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario que, si no se previenen o detienen, podrían desembocar en genocidio, crímenes de guerra, depuración étnica y crímenes de lesa humanidad. En estrecha consulta con el sistema de las Naciones Unidas, mantiene archivos de trabajo sobre las situaciones que suscitan preocupación, sobre la base del marco de análisis
de la Oficina, en el que se indican ocho factores que pueden actuar en forma acumulativa y desembocar en violencia genocida. La Oficina alienta a otras instituciones y organizaciones a que adopten ese marco para analizar los riesgos de genocidio y está elaborando marcos similares para evaluar los riesgos de crímenes de guerra, depuración étnica y crímenes de lesa humanidad.
Los siguientes factores incrementan acumulativamente el riesgo de genocidio:
- Tensión en las relaciones entre los grupos, incluido un historial de discriminación u otras violaciones de los derechos humanos contra un grupo;
- Escasa capacidad institucional para prevenir el genocidio, que puede deberse, por ejemplo, a la inexistencia de un poder judicial independiente, de instituciones nacionales eficaces de defensa de los derechos humanos, de entidades internacionales capaces de proteger a los grupos vulnerables, y de fuerzas de seguridad y medios de comunicación imparciales;
- Presencia de armas ilegales y elementos armados;
- Razones políticas, económicas, militares o de otra índole para agredir a un grupo;
- Circunstancias que propician el genocidio, como el fortalecimiento súbito o gradual del aparato militar o de seguridad;
- Actos que pueden constituir elementos de genocidio, asesinatos, secuestros, desapariciones, torturas, violaciones y otras formas de violencia sexual, actividades de “limpieza étnica” o pogromos, o medidas de privación deliberada de alimentos;
- Indicios de «intención de destruir, total o parcialmente»;
- Factores desencadenantes, como elecciones.
Alerta temprana
Cuando existen motivos de preocupación, la Oficina actúa como mecanismo de alerta temprana al señalar esas situaciones a la atención del Consejo de Seguridad, por conducto del Secretario General. Concretamente, proporciona prontamente asesoramiento al Secretario General sobre las medidas preventivas más adecuadas y moviliza al sistema de las Naciones Unidas y a otros asociados clave, teniendo en cuenta la urgencia de la situación de que se trate, y realiza misiones de promoción a países en los que la implicación de los Asesores Especiales se considera especialmente útil.
Con su labor de alerta temprana, la Oficina desempeña un papel fundamental en el sistema de las Naciones Unidas, pues es el único órgano con el mandato expreso de reunir y analizar información sobre las situaciones en las que exista un riesgo de violencia por motivos nacionales, étnicos, raciales o religiosos que pueda desembocar en genocidio.
Divulgación
La Oficina genera conocimientos y promueve la toma de conciencia sobre la prevención del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad (que están comprendidos dentro de la responsabilidad de proteger) con el fin de fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas para analizar y gestionar la información relacionada con el genocidio y los crímenes conexos y permitir a los Estados, al sistema de las Naciones Unidas y a la sociedad civil trabajar colectivamente para evitar que ocurran esas tragedias. La Oficina presta asistencia a las organizaciones regionales y a los gobiernos en el establecimiento de mecanismos de prevención del genocidio y delitos conexos, y sensibiliza a los gobiernos sobre la naturaleza del genocidio y las formas constructivas de gestionar la diversidad como estrategia preventiva. Por último, imparte seminarios de capacitación para funcionarios de los gobiernos, la sociedad civil y personal de las Naciones Unidas sobre la prevención del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad.