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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2011

Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL)

Unas simples instrucciones salvan vidas

Hussein Abu Raya

Hussein Abu Raya en la zona donde descubrió la bomba en racimo. Hinniyeh (Líbano), 14 de diciembre de 2011. (Foto ONU/Pasqual Gorriz Marcos)

Hace dos años, las instrucciones proporcionadas por la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) salvaron la vida de Hussein Abu Raya.

Este joven de 15 años, que había abandonado la escuela, utilizó las habilidades que había aprendido en una sesión de sensibilización sobre las minas y las bombas en racimo, organizada por los instructores de la FPNUL, para evitar convertirse en una víctima de los muchos miles de artefactos explosivos sin detonar que se encuentran repartidos por muchas zonas del sur del Líbano, casi cinco años después del fin del conflicto.

El incidente ocurrió cerca de la aldea de Hinniyeh, una mañana en la que, como de costumbre, Hussein salía en su vieja motocicleta hacia Qlayleh, un pueblo vecino donde trabajaba. Mientras avanzaba lentamente por una carretera secundaria, serpenteando entre plantaciones de cítricos y de plátanos, vio un extraño objeto a un lado del camino.

El chico frenó y se acercó cuidadosamente al lugar. Recuerda que cuando vio la cinta blanca de la que colgaba el artefacto, estuvo seguro de que se trataba de una bomba en racimo.

Hussein retrocedió rápidamente, se subió a su motocicleta y se dirigió hacia la carretera principal. Se encontró con una patrulla italiana de la FPNUL que casualmente pasaba por allí.

Llamó por señas a las tropas, que no hablaban árabe. Señaló con la mano el lugar donde estaba la bomba, gritando “bam, bam, bam”. Consiguió que el personal de mantenimiento de la paz le siguiera y pudo llevar a las tropas al lugar indicado.

Hussein se preguntaba qué ocurriría si estos agentes no poseían el equipamiento necesario para desactivar la bomba o para accionarla. Preocupado por lo que podría suceder, se dirigió al puesto más cercano de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL), a las afueras de Hinniyeh, e informó a los soldados de lo que había visto.

El comandante local envió una patrulla que trabajó en equipo con la unidad de la FPNUL para sellar la zona y detonar varias bombas en racimo que encontraron en ella.

Hussein pudo reconocer este tipo de bomba gracias a la información que obtuvo en la sesión de sensibilización organizada por la FPNUL.

Las instrucciones de la FPNUL en el Líbano sobre no acercarse a las bombas en racimo ni a las minas salvaron la vida de un niño

Hace dos años, cuando aun iba a la escuela, Hussein explicaba enfrente de su casa en Hinniyeh que las FAL y la FPNUL realizaban visitas periódicas para explicar a los estudiantes los peligros de las bombas en racimo y de las minas que se encontraban esparcidas por el terreno desde la guerra de 2006.

Recordaba cómo el intérprete les daba órdenes precisas de no acercarse, no tocar e informar al puesto más cercano de las LAF o de la FPNUL.

Mientras Hussein repetía las instrucciones del intérprete, sus cuatro hermanos mayores le seguían como un coro: no acercarse, no tocar, informar al puesto más cercano de las LAF o la FPNUL.

Hussein dijo que cuando vio la bomba aquella mañana, recordó claramente las instrucciones que había aprendido en la escuela.

El desminado

Un miembro de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la FPNUL realizando la tarea de desminado cerca de la Línea Azul que marca la frontera entre Israel y el Líbano

Un miembro de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la FPNUL realizando la tarea de desminado cerca de la Línea Azul que marca la frontera entre Israel y el Líbano. Maroon Al-Rass (Líbano), 23 de abril de 2011. (Foto ONU/Pasqual Gorriz)

La infestación de minas sigue constituyendo un reto en el sur del Líbano, donde la munición sin detonar, en particular las bombas en racimo que quedaron tras el conflicto de 2006, se ha cobrado las vidas de 28 civiles y ha herido a otros 263 en esa zona desde el fin de la guerra. Además, durante las operaciones de desminado fallecieron 14 desminadores, de los que dos pertenecían a la FPNUL, y 49 resultaron heridos, de los que cinco pertenecían a la FPNUL.

Desde 2006, los equipos de desminado de la FPNUL han contribuido a desminar una superficie afectada de unos 4,8 millones de metros cuadrados y han destruido más de 34.000 artefactos sin detonar y minas en el sur del Líbano. La FPNUL realiza también de forma regular actividades destinadas a aumentar la sensibilidad pública sobre los peligros de los restos explosivos de guerra.

Enfrentarse a los peligros de las bombas en racimo es solo una parte de la trágica educación de Hussein. Nació como refugiado, de padres palestinos que se establecieron en Hinniyeh, situada en el nordeste de Naqoura, en la zona más meridional del Líbano. Hussein tuvo que abandonar la escuela para trabajar y, de este modo, ayudar a su familia y contribuir a pagar el tratamiento médico para su padre, que sufrió una lesión ocular mientras trabajaba. Los cuatro hermanos de Hussein también dejaron de estudiar y comenzaron a trabajar. Sus dos hermanas, sin posibilidad de continuar con su educación, optaron por casarse e irse a vivir fuera. Debido a sus acuciantes necesidades, Hussein terminó trabajando con sus hermanos en una mina, transformando madera y ramas en carbón para uso doméstico.

Con la cara ennegrecida por el hollín, Hussein dijo que también había recibido información sobre las bombas en racimo y las minas por parte de su hermano mayor, Ali, que trabaja para un equipo noruego de desminado en el sur del Líbano. Contó que Ali siempre llevaba a casa publicaciones de sensibilización y explicaba a sus hermanos cómo actuar si detectaban algún objeto extraño.

Aunque Hussein abandonó la escuela a una edad temprana, cuando el personal de mantenimiento de la paz explicó los peligros de las bombas, Hussein demostró que se merecía una oportunidad para continuar con sus estudios. Las fotos y las palabras que había visto y oído en la sesión de sensibilización se le quedaron grabadas en la memoria y, como resultado, su vida y la de otras personas se salvaron.

 

 


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Diciembre de 2012.

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