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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2010

Trazar la Línea Azul: un ambicioso esfuerzo de la FPNUL por la paz

Barriles azules señalan la línea de retirada (Línea Azul) de las fuerzas israelíes del Líbano, en Rumaysh, en el Líbano meridional. 7 de octubre de 2010. (Foto FPNUL/Pasqual Gorriz)

Barriles azules señalan la línea de retirada (Línea Azul) de las fuerzas israelíes del Líbano, en Rumaysh, en el Líbano meridional. 7 de octubre de 2010. (Foto FPNUL/Pasqual Gorriz)

Tras una cuidadosa medición GPS de las coordenadas del mapa, el soldado del ejército libanés da dos golpes con una maza para clavar una estaca de metal en el suelo.

A continuación, pinta de rojo la barra con un spray para definirla como una señal de las Fuerzas Armadas Libanesas (FAL). A su lado hay una estaca pintada del azul de las Naciones Unidas, y otra de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), de color amarillo. En el punto acordado es donde se erigirá un barril azul, que definirá la Línea Azul en ese lugar.

La tarea de marcar visiblemente la Línea Azul, que separa Líbano e Israel, la lleva a cabo la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) en coordinación con los dos países. El esfuerzo es ambicioso y el trabajo laborioso, pero las recompensas por la paz bien lo merecen.

El proceso supervisado recientemente por la FPNUL en la Línea Azul cerca de la aldea de Blida, en el sur del Líbano, tendrá que repetirse cientos de veces tanto en el lado libanés como en el israelí antes de que se finalice el trabajo.

La Línea Azul, a la que a veces se confunde con una frontera internacional, es de hecho la línea de retirada del sur del Líbano de las fuerzas israelíes, delimitada en el año 2000 por la ONU. Tras las hostilidades de 2006, el Consejo de Seguridad de la ONU encargó a la FPNUL a través de su resolución 1701, entre otras cosas, que verificara la retirada de las fuerzas de Israel del Líbano meridional.

El único propósito de la Línea Azul es confirmar la retirada israelí sin perjuicio de futuros acuerdos de fronteras entre los dos interesados.

Pero esta línea es igual de complicada que otras muchas cuestiones de Oriente Medio, enredada en la historia y la realidad política actual. Tanto el Líbano como Israel confirmaron en el año 2000 al Secretario General que identificar la Línea Azul era responsabilidad solo de las Naciones Unidas, y aceptaron respetar la línea en su totalidad, a pesar de sus reservas acerca de algunos puntos.

La Línea Azul sigue siendo el único punto de referencia para asegurar que no se cometan violaciones en ninguno de los lados. Se trata de un elemento importante de las correspondientes obligaciones que ambas partes han asumido, así como de la cesación de las hostilidades.

En 2007, un año después del último conflicto, la FPNUL llevó a cabo la tarea de señalizar de manera visible la Línea Azul. El objetivo es establecer un entendimiento claro y común de la línea y mitigar el alcance de una posible fricción, como pasó el 3 de agosto de 2010, cuando un intercambio de disparos entre el ejército libanés y el israelí causó tres muertos en el Líbano y uno en Israel.

El esfuerzo continúa hoy en día, con muchos meses de trabajo por delante antes de finalizar. Para la FPNUL, marcar visiblemente la Línea Azul es una tarea técnica que debe realizarse con precisión y con el acuerdo total de los dos países.

Mapa del despliegue de la FPNUL.

Mapa del despliegue de la FPNUL (Agosto de 2010).

Los cartógrafos de la ONU delimitaron la Línea Azul basándose en los mapas anglo-franceses de 1923, cuando las potencias trazaron fronteras en Oriente Medio, y en el armisticio de 1949 entre el Líbano e Israel. A lo largo de las décadas, los marcadores sobre el terreno desaparecieron debido a los factores medioambientales y los mapas se perdieron. Después apareció la moderna tecnología del sistema mundial de determinación de posición (GPS).

Sobre el terreno, en muchos lugares la Línea Azul es invisible y, a veces, compleja. Por ejemplo, en la colina de Sheikh Abbad, cerca de la aldea de Houla, la valla atraviesa la tumba de un clérigo histórico venerado tanto por musulmanes como por judíos. En otros lugares discurre en línea recta entre dos rocas pintadas de azul por los cartógrafos, definida por señales en campo abierto o por la línea mediana en el lecho de un río.

La probabilidad de que se produzcan violaciones involuntarias de la Línea Azul por parte de civiles, especialmente pastores, es alta debido a la dificultad para identificarla. De ahí la necesidad de establecer señales visibles sobre el terreno.

En algunos lugares la Línea Azul discurre por terrenos montañosos escabrosos e inhóspitos, en otros, linda con carreteras y viviendas, y en un caso, en el este, atraviesa la aldea de Ghajar. Israel construyó al sur de esta línea la llamada valla técnica. En algunos sitios, las dos son adyacentes y en otros, esta valla de alta seguridad israelí se encuentra a unos cientos de metros de la Línea Azul.

Los campos de minas y el carácter delicado de algunas ubicaciones tienden a ralentizar el proceso de señalización visible.

Además, la FPNUL debate sobre esta delimitación con las partes y se asegura de que ambas están satisfechas. Posteriormente, acude con equipos de cada país para realizar mediciones sobre el terreno basadas en las coordenadas GPS que ella misma proporciona. Esto solo puede llevarse a cabo después de que los equipos de remoción de minas de la FPNUL despejen el camino para que los otros grupos lleguen hasta su ubicación de destino.

Un soldado libanés usa un GPS para verificar las coordenadas de un barril de la Línea Azul con el objeto de marcar la línea de retirada de las fuerzas israelíes del Líbano en Rumaysh, en el Líbano meridional. 7 de octubre de 2010. (Foto FPNUL/Pasqual Gorriz)]

Un soldado libanés usa un GPS para verificar las coordenadas de un barril de la Línea Azul con el objeto de marcar la línea de retirada de las fuerzas israelíes del Líbano en Rumaysh, en el Líbano meridional. 7 de octubre de 2010. (Foto FPNUL/Pasqual Gorriz)]

La FPNUL realiza sus propias mediciones. Si estas coinciden con las de la parte libanesa y la israelí o difieren en menos de 50 centímetros (aproximadamente 19,7 pulgadas), se marca un punto de barril azul y se avisa a los ingenieros de la FPNUL para construirlo. Posteriormente, las partes deben verificar dicha ubicación. En el caso de que la discrepancia sea de más de 50 centímetros, el Oficial de Asuntos Políticos de la FPNUL encargado es esta tarea, John Molloy, explicó: «entonces básicamente se vuelve a empezar de cero».

El siguiente punto para instalar un barril azul tendrá que estar dentro de la línea de visión desde otro barril.

Se trata de un trabajo laborioso realizado por un grupo de funcionarios de la FPNUL, con la colaboración de las FAL en el lado del Líbano y de las FDI en el de Israel. Según Molloy, cientos de personas están involucradas en el esfuerzo: cartógrafos de la FPNUL, de las FAL y de las FDI, así como equipos de remoción de minas e ingenieros civiles de la FPNUL.

A finales de noviembre de 2010, se instalaron 72 barriles en las ubicaciones acordadas, 25 de los cuales siguen requiriendo la confirmación final de las partes libanesa e israelí.

La tarea que queda por delante es monumental. Molloy afirmó que existen 198 coordenadas a lo largo de los 118 kilómetros de la Línea Azul (alrededor de 73,3 millas).

También declaró: «habrá muchos, muchos más barriles cuando hayamos acabado... aproximadamente 469 son los que creemos que necesitamos para crear una línea entrevisible».

Según el Oficial de Asuntos Políticos de la FPNUL, las partes están interesadas en la señalización visible, y eso es lo importante: «Cuando hay voluntad, se encuentra la manera».


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Noviembre de 2011.

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