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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2010

¿Cambio de tendencia en Somalia?

Los titulares de las noticias de Somalia eran desoladores en 2010, pero los funcionarios de las Naciones Unidas que dirigen un esfuerzo renovado para cambiar la tendencia en ese país afirman que ven los inicios de una estrategia unificada tomando forma. Para los somalíes, el creciente esfuerzo internacional ofrece una oportunidad para luchar por construir un gobierno estable en su país por primera vez en décadas.

Durante su visita en septiembre de 2010 a la capital de Mogadishu, devastada por la guerra, el Secretario General Adjunto de Asuntos Políticos, B. Lynn Pascoe, comentó: «¿Es un gran reto? Sí. ¿Va a ser difícil? Sí. Pero lo que me impresiona es cómo las piezas van encajando y cómo se está fortaleciendo la voluntad política en la comunidad internacional».

La visita del funcionario político de más alto nivel de la ONU a Somalia y otros Estados del Cuerno de África demostraba una mayor determinación por parte del Secretario General Ban Ki-moon para ayudar a estabilizar Somalia. Se unió a Pascoe el Representante Especial del Secretario General para Somalia, el Doctor Augustine P. Mahiga. Este diplomático de Tanzania fue elegido en julio de 2010 para dirigir la Oficina Política de las Naciones Unidas para Somalia, conocida como UNPOS, con sede en Nairobi.

Las negociaciones dirigidas por la UNPOS llevaron al Acuerdo de Djibouti en 2008, mediante el cual se estableció el actual Gobierno Federal de Transición (GFT) de Somalia bajo el liderazgo islamista moderado del presidente Sheikh Sharif Ahmed. Aunque en él se incluía una amplia selección de clanes y grupos políticos, el gobierno ha presionado para consolidar su autoridad.

Con el período de transición acercándose a su final, las Naciones Unidas han instado al GFT a superar las divisiones internas y centrarse en proporcionar a las personas servicios tangibles. Entre los siguientes pasos en el calendario de transición están unas consultas de amplio espectro sobre el proyecto de constitución.

La situación de la seguridad sigue siendo un problema grave. La insurgencia de Al Shabab amplió su alcance, realizando atentados suicidas con bombas en la capital a la vez que impone un duro régimen en las áreas bajo su control que incluye amputaciones y lapidaciones, además de la prohibición de la música y la televisión. Incluso mientras se desarrollaban esfuerzos, AMISOM, una fuerza profesional de mantenimiento de la paz de la Unión Africana formada por 8.000 soldados y leal al GFT, ha proporcionado una medida crucial de estabilidad al gobierno en conflicto.

Considerando sus alternativas en Somalia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas optó por un enfoque cauteloso: en lugar de desplegar cascos azules, y por primera vez, se están usando fondos asignados al presupuesto de la ONU para ayudar a financiar las operaciones de una fuerza regional. La ayuda a AMISOM, que abarca desde el equipamiento y la logística hasta la gestión de información pública, la están proporcionando el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno y su misión con sede en Nairobi, conocida como UNSOA.

La resolución nacional e internacional para derrotar a los insurgentes se vio reafirmada después de que Al Shabab reclamara la autoría de los dos atentados suicidas con bomba con resultados mortales que tuvieron como objetivo a los aficionados que presenciaban la final de la Copa del Mundo de fútbol en la capital de Uganda, Kampala, en julio. Uganda y Burundi han sido los países que más tropas han aportado a AMISOM.

El Secretario General Ban Ki-moon ha considerado una prioridad hacer más por Somalia, afirmando que ningún país puede ser abandonado a la anarquía y el caos. Por este motivo, celebró importantes conferencias internacionales sobre Somalia en Bruselas y Estambul, y una sesión de alto nivel sobre los márgenes de la Asamblea General de la ONU en septiembre. Estos eventos ayudaron a llevar esperanza al país, mejoraron la coordinación internacional y apuntalaron compromisos políticos y financieros para ayudar a Somalia en estos tiempos de necesidad.

El miedo a que el país se convirtiera en un refugio para el terrorismo, unido a los dramáticos incidentes de piratería en la costa somalí, ha aumentado la intensidad de la preocupación internacional.

La ONU ha celebrado regularmente sesiones internacionales sobre la piratería en Somalia, ha vigilado las tendencias e informado sobre ellas, y ha establecido un fondo fiduciario antipiratería gestionado por el Departamento de Asuntos Políticos. Este fondo se ha utilizado para financiar proyectos de desarrollo de las capacidades en la región con el objeto de procesar a los sospechosos de piratería. El Secretario General también nombró a un diplomático y jurista francés, Jack Lang, para aconsejar sobre hasta qué punto se debe reforzar los procesos penales.

La sesión de Estambul, copresidida por el Gobierno de Turquía en mayo de 2010, subrayó la importancia no solo de las medidas políticas y militares, sino también de la reconstrucción de la maltrecha economía de Somalia. A ella asistieron docenas de representantes de empresas, procedentes del propio país, de la diáspora somalí y de la comunidad internacional. La UNPOS había identificado algunas áreas de prospección, como el ganado, las pesquerías, la energía alternativa, el transporte, las infraestructuras y la banca. Entre las compañías presentes figuraba desde una firma saudí que importaba ganado de Somalia, hasta una compañía somalí de conservas de atún.

Los somalíes no han dejado de hacer negocios durante el conflicto. A pesar de las casi dos décadas sin un gobierno central estable, existían aproximadamente 1,5 millones de cuentas de teléfonos móviles en el país en 2010. La diáspora envía alrededor de 100.000 millones de dólares en remesas de fondos cada año.

Mientras intentaba llegar a la diáspora, el Representante Especial del Secretario General Mahiga también propuso aumentar la presencia física de la UNPOS sobre el terreno, incluso en Mogadishu, en la medida que lo permitieran las condiciones de seguridad.

A finales de 2010, más de 60 miembros del personal internacional de la ONU tenían base en Somalia, además de los casi 800 miembros del personal de contratación nacional que trabajaban para varios organismos de la ONU, proporcionando asistencia humanitaria e implantando programas de recuperación y desarrollo para aproximadamente 2 millones de personas que los necesitaban.

El apoyo logístico de la ONU proporcionado por UNSOA ha incluido una cadena marítima de suministros desde Mombasa hasta el personal de mantenimiento de la paz de AMISOM en Mogadishu, mediante la cual se envía todo, desde las raciones hasta el material de construcción, mensualmente. UNSOA también proporciona evacuación médica, así como servicios de aviación para el despliegue y la rotación de tropas de Burundi y Uganda, el transporte de equipo de los contingentes y suministros.

A medida que se aproximaba el fin del año, el Consejo de Seguridad solicitó un aumento del 50 por ciento de las tropas de AMISOM, que llegaron así a los 12.000 soldados. La resolución 1964, aprobada por unanimidad el 22 de diciembre por el Consejo, extendía AMISOM hasta el 30 de septiembre de 2011, y solicitaba a todos los Estados miembros y organizaciones internacionales que contribuyeran con fondos y equipamiento «de forma rápida y generosa» para permitir a la fuerza cumplir un mandato que abarca desde la restauración de la paz hasta la ayuda al GFT para desarrollar tanto fuerzas de seguridad nacional como policiales.

La Resolución 1964 también pedía al Secretario General que siguiera proporcionando apoyo logístico de la ONU a la prolongada AMISOM, a la vez que continuaba sus buenos oficios para fomentar la reconciliación en el país. El Consejo reiteró su intención, mencionada en resoluciones anteriores, de establecer una operación de mantenimiento de la paz cuando las condiciones lo permitieran.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Noviembre de 2011.

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