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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2010

La mejora de la seguridad prepara el terreno para la retirada de MINURCAT

La situación general de la seguridad durante el 2010 en el Chad y en la República Centroafricana (donde existe un despliegue de fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas desde 2007) es de relativa calma. El número registrado de incidentes relacionados con la protección y la seguridad de las personas refugiadas, desplazadas y del personal humanitario disminuyó significativamente en comparación con años anteriores.

Diversas organizaciones humanitarias prestaron asistencia a casi 262.000 refugiados sudaneses repartidos en 12 campamentos, 68.000 refugiados de la República Centroafricana y 168.000 desplazados internos en 38 emplazamientos, así como a 48.000 repatriados y a cerca de 150.000 miembros de la población de acogida del Chad.

La estación húmeda anual trajo lluvias inusualmente fuertes, que provocaron inundaciones y la destrucción de bienes. La evaluación de los daños totales ocasionados por las inundaciones fue difícil. Se estima que en el Chad murieron 15 personas y que otras 144.000 se vieron gravemente afectadas.

Los gobiernos del Chad y el Sudán firmaron un acuerdo en Yamena para normalizar sus relacione el 15 de enero de 2010. Acordaron colaborar para desarmar a los grupos rebeldes y desplegaron una fuerza fronteriza conjunta de 3.000 soldados para detener la circulación de elementos armados y sus actividades delictivas.

El acuerdo entre ambos países preparó el terreno para una retirada paulatina de MINURCAT. En enero de 2010, el Chad informó a las Naciones Unidas de su intención de asumir toda la responsabilidad sobre la protección del personal humanitario y de la población civil residente en campos para refugiados y en emplazamientos para desplazados internos. Para ello contaría con sus propias fuerzas de seguridad y con el Destacamento Integrado de Seguridad entrenado por las Naciones Unidas. Como parte de su plan, el gobierno reiteró su compromiso de asumir toda la responsabilidad sobre la sostenibilidad del DIS con apoyo material y logístico, y de reforzar su personal y su equipo. El Consejo de Seguridad dio su aprobación al plan del Chad y solicitó que MINURCAT redujese su presencia militar en dos fases, que terminaron el 15 de octubre de 2010.

La primera fase de reducción y reconfiguración de MINURCAT concluyó en julio de 2010 y fijó el número del personal de la misión en 2.159 personas. Se reconfiguró la división de la zona de operaciones y se determinaron una sede de la misión en Abéché y tres sectores: dos en la región oriental del Chad y uno en la República Centroafricana. El 15 de octubre, MINURCAT dejó de estar plenamente operativo y comenzó su retirada. Sin embargo, los conflictos interétnicos, el bandolerismo y la delincuencia transfronteriza siguieron afectando a la seguridad en el noroeste de la República Centroafricana. En previsión de la retirada de la misión, el gobierno centroafricano expresó su preocupación por la situación en las prefecturas de Vakaga y el Alto Kotto, al noroeste del país.

Durante el 2010, MINURCAT siguió proporcionando apoyo técnico y orientación a 158 jueces de paz no profesionales y a sus auxiliares. La misión también colabora para lograr que los desplazados internos regresen voluntariamente en condiciones de seguridad sostenibles mediante el apoyo a los comités locales de solución de conflictos, que ayudan a aliviar las tensiones en la zona y fomentan la reconciliación. ACNUR informó de la repatriación de 48.000 desplazados internos a sus aldeas de origen (17.000 a Assungha y 18.000 a Koko, en la región de Uaddai; 10.000 a Kerfi y sus alrededores y 3.000 a Mudeina, en la región de Dar Sila).

Con vistas a que sus homólogos asuman las responsabilidades en materia de derechos humanos, MINURCAT, delegados regionales del Ministerio de Derechos Humanos y Promoción de las Libertades y organizaciones locales de derechos humanos realizaron visitas sobre el terreno a campos de refugiados y desplazados internos, así como a algunas ciudades y pueblos, y supervisaron otras visitas a centros de detención al este del Chad. La misión continuó ofreciendo capacitación y asesoramiento a funcionarios de prisiones del país de acuerdo con los estándares internacionales en gestión y administración de centros penitenciarios. Los asesores de MINURCAT trabajaron con sus homólogos chadianos en la Dirección Penitenciaria de Yamena para ayudar a mejorar la gestión de los recursos humanos y las capacidades presupuestaria y de planificación.

La protección de los civiles al este del Chad consistió en algo más que garantizar la seguridad física de los refugiados, los desplazados y los trabajadores humanitarios y aportar apoyo logístico y estructuras de paredes sólidas al DIS. El diálogo intercomunitario, la mejora de la estructuras de gobierno local (incluidas la justicia y las prisiones), el respeto a los derechos humanos y la creación de incentivos socioeconómicos para la repatriación segura y voluntaria de los desplazados son requisitos recíprocamente interdependientes para la protección de los civiles y dependen en última instancia del Gobierno del Chad. Aunque MINURCAT trabajó con sus socios para asegurar la continuidad de estas labores, el compromiso del gobierno para que estos esfuerzos prosperen será de vital importancia.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Noviembre de 2011.

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