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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2010

El Iraq en 2010: una auténtica prueba para la transición a la democracia

Para el Iraq, el año 2010 estuvo marcado por logros importantes en la construcción de un estado democrático. Sin embargo, todavía quedan muchos retos. El 7 de marzo este país celebró sus segundas elecciones parlamentarias con relativo éxito. Tras las elecciones se llevó a cabo una larga serie de negociaciones entre los bloques políticos iraquíes sobre la formación del Gobierno, que culminaron con la reelección del Presidente y Portavoz del Parlamento por parte del Consejo de Representantes el 12 de noviembre. A continuación, un amplio gabinete de representantes se reunió y confirmó al Primer ministro el 21 de diciembre. Durante gran parte de ese año, los retrasos en la formación del Gobierno afectaron a la vida en el Iraq y constituyeron una auténtica prueba para la transición en el país.

Un votante de Kirkuk busca su mesa electoral el día de las elecciones parlamentarias del Iraq. 7 de marzo de 2010. (Foto ONU/Rick Bajornas)

Un votante de Kirkuk busca su mesa electoral el día de las elecciones parlamentarias del Iraq. 7 de marzo de 2010. (Foto ONU/Rick Bajornas)

El equipo de asistencia electoral de la UNAMI, en estrecha colaboración con otros organismos y socios internacionales de la ONU, apoyó las elecciones parlamentarias de marzo de 2010 proporcionando asistencia técnica y reforzando la capacidad de los funcionarios de las elecciones iraquíes para organizar y dirigir la elección. Continuó así con el papel que ha desempeñado desde las primeras elecciones y referendo de la posguerra en 2005.

Organizadas y dirigidas por la Alta Comisión Electoral Independiente del Iraq (ACEI), las elecciones tuvieron una participación de aproximadamente el 62 por ciento, y fueron aclamadas por la comunidad internacional como un acontecimiento histórico. También supusieron un paso importante hacia la consolidación de la ACEI como una institución sostenible, independiente y profesional que puede servir como modelo de conducta regional. Para apoyar este objetivo, el Comité Directivo del Fondo Fiduciario para el Iraq del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo destinó casi 25 millones de dólares a un proyecto de desarrollo institucional de la PNUD y UNOPS como parte de la última asignación de la programación de los recursos del Fondo.

Tras las elecciones del 7 de marzo, los políticos iraquíes entablaron ocho meses negociaciones sobre la formación del Gobierno, en medio de preocupaciones internas e internacionales sobre las repercusiones de la crisis política en la situación de la seguridad en el país.

El Representante Especial del Secretario General para el Iraq, Ad Melkert, afirmó: «esta es una auténtica prueba para la transición hacia la democracia y el compromiso de los líderes iraquíes para adherirse a la Constitución de este país». Melkert ha apelado constantemente a los líderes de esta nación para que formen un nuevo Gobierno mediante un proceso inclusivo.

Después de las extensos debates entre los bloques políticos iraquíes, el Parlamento se reunió el 12 de noviembre, reeligió a Jalal Talabani como Presidente de la República de Iraq y eligió al Presidente del Parlamento (de la Lista Iraqiya), así como a sus dos segundos al mando (de la Tendencia Sadrista y la Alianza del Kurdistán). El Presidente Talabani anunció entonces que encargaría al Primer Ministro a Nuri al-Maliki (líder del bloque principal) la creación del Gobierno. El 21 de diciembre, el Consejo de Representantes confirmó la reunión de un amplio gabinete de representantes bajo el mando de al-Maliki.

Estos avances fueron acogidos con beneplácito por la comunidad internacional. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dio la bienvenida a este «gran paso en el proceso democrático del Iraq», e instó a que se preste atención inmediata a la reconciliación nacional, la reconstrucción y la estabilidad a largo plazo. También apeló a los líderes iraquíes a que «sigan mostrando el mismo espíritu de colaboración a la hora actuar con rapidez para concluir la creación del nuevo gobierno».

El RESG Melkert elogió a los partidos iraquíes por sus esfuerzos por llegar a un acuerdo para una transición exitosa entre gobiernos elegidos bajo la total soberanía del Iraq. Melkert pidió a los partidos que trabajaran codo con codo, con un espíritu de unidad nacional.

Al mismo tiempo, la situación de la seguridad siguió siendo inestable, ya que los ataques terroristas selectivos e indiscriminados continuaron durante todo el año. Entre ellos se incluyen los atentados contra los miembros del parlamento recién elegidos, los funcionarios del gobierno, los trabajadores de los medios de comunicación y las minorías étnicas y religiosas. A pesar de los desafíos en materia de seguridad, la UNAMI siguió cumpliendo su mandato por séptimo año, extendiendo su apoyo al gobierno y al pueblo del Iraq en todas las áreas estipuladas en las resoluciones del Consejo de Seguridad pertinentes. Estas incluyen la mediación política, el apoyo electoral y constitucional, los derechos humanos, la asistencia humanitaria y para el desarrollo y la resolución de las cuestiones pendientes entre el Iraq y los países vecinos.

MEDIACIÓN POLÍTICA INTENSIFICADA

Los líderes de la UNAMI siguieron centrándose en mediar en el diálogo político y la reconciliación nacional. Antes de las elecciones, los esfuerzos del RESG en este ámbito ayudaron a los líderes iraquíes a alcanzar acuerdos sobre cuestiones clave como las enmiendas a la ley electoral.

Vistas de una calle en Baghdad el día de las elecciones parlamentarias en Iraq. 7 de marzo de 2010. (Foto ONU/Rick Bajornas).

Vistas de una calle en Baghdad el día de las elecciones parlamentarias en Iraq. 7 de marzo de 2010. (Foto ONU/Rick Bajornas)

A medida que la crisis poselectoral se intensificaba, Melkert se comprometió extensamente con todos los bloques políticos iraquíes, instándolos a que trabajaran juntos en aras del diálogo nacional y la reconciliación para crear un Gobierno inclusivo y representativo.

Recomenzar el diálogo estancado entre árabes y kurdos en la provincia de Ninewa en la región del Kurdistán iraquí también estuvo en el centro de los esfuerzos del RESG para poner fin al boicot de la Lista de la Hermandad de Ninewa, una coalición de siete partidos kurdos, al consejo provincial de esta provincia. En estas conversaciones entre el Hadba (un partido árabe suní) y la ista de la Hermandad de Ninewa, organizadas por el RESG, se trataron asuntos como la situación de los presos, los derechos de las minorías y los arreglos en materia de seguridad en la provincia. La UNAMI facilitó la creación de un comité sobre personas desaparecidas y presos, y otro para la protección de las minorías, con vistas a permitir el regreso de la Lista de la Hermandad a la administración provincial y al consejo.

Con la formación del Gobierno dominando el programa político, la UNAMI siguió asistiendo a los iraquíes para resolver algunos retos políticos y constitucionales, incluidos los relacionados con las zonas en controversia, la distribución de los ingresos, la aprobación de la legislación de hidrocarburos, las relaciones entre los gobiernos federales, regionales y provinciales, el proceso de revisión constitucional y el fortalecimiento de las instituciones de gobernanza y el estado de derecho.

La UNAMI continuó con su compromiso de ayudar al Iraq a cumplir sus obligaciones en virtud de las resoluciones del Capítulo VII del Consejo de Seguridad, con el objetivo de colaborar en la eliminación de sanciones.

El 15 de diciembre se validaron esos esfuerzos cuando el Consejo de Seguridad aprobó tres resoluciones históricas: devolvió el control de las exportaciones de minerales al Gobierno del Iraq, finalizó formalmente las actividades residuales del programa «petróleo por alimentos», y levantó las restricciones sobre los programas de desarrollo de energía nuclear (contenidas en las resoluciones 1956, 1957 y 1958, y en la declaración de la Presidencia S/PRST/27). El Secretario General elogió la decisión, que consideró como un gran paso hacia la restauración la posición del Iraq en la comunidad de naciones. Respecto a la situación entre el Iraq y Kuwait, el Consejo de Seguridad celebró, en su declaración de la Presidencia, el progreso llevado a cabo por los gobiernos de estos dos países hacia la resolución de las cuestiones pendientes entre ellos, e instó a que prosiguiera la cooperación. También pidió al Iraq que cumpliera prontamente con sus obligaciones restantes relativas a la situación con Kuwait, bajo las resoluciones del Capítulo VII pertinentes.

DERECHOS HUMANOS

La promoción de los derechos humanos sigue siendo una prioridad para la UNAMI, ya que la misión continuó vigilando los acontecimientos e informando sobre ellos, así como aconsejando al Gobierno Iraquí.

El Representante del Secretario General para la cuestión de los derechos humanos de los desplazados internos, Walter Kaelin, realizó una visita de 10 días al Iraq para poner de relieve los problemas a los que se enfrentan las comunidades de desplazados internos en el país.

La UNAMI y sus socios también asistieron al Gobierno iraquí con el borrador de su primera entrega nacional para el Examen Periódico Universal sobre Derechos Humanos (EPU) y formó a los representantes de la sociedad civil sobre cómo realizar informes para los órganos creados en virtud de tratados.

La UNAMI, los representantes de los Ministerios de Defensa, Justica y el Interior y la Embajada de los Estados Unidos acordaron además establecer un comité directivo nacional para vigilar los derechos humanos, especialmente en las prisiones iraquíes. La UNAMI y UNICEF también están copresidiendo en el país un grupo de tareas del mecanismo de vigilancia y presentación de informes sobre la protección de los niños durante los conflictos.

PRIORIDADES INTEGRADAS

La misión y el equipo de las Naciones Unidas en el país siguieron tratando las cuatro prioridades identificadas en 2009 por las Naciones Unidas en el Iraq: las controversias sobre las fronteras internas, las redes de protección social, la realización de un censo nacional y un registro civil, y la gestión de los recursos hídricos. Estas cuestiones requieren un enfoque integrado y holístico por parte del sistema de la ONU en el Iraq que reconozca que el desarrollo y la estabilidad política y humana están vinculados.

El trabajo humanitario y de recuperación de la ONU continúa centrándose en abordar las consecuencias de la sequía, las actividades relativas a las minas, la protección de los desplazados internos, los refugiados y los repatriados, y en apoyar las redes de protección social. Sin embargo, la falta de acceso y seguridad, unida a la insuficiente financiación humanitaria, sigue obstaculizando la labor de las organizaciones humanitarias a la hora de evaluar las necesidades insatisfechas y responder eficazmente. La mayor presencia del personal de la UNAMI en los centros de todo el país desempeñó un papel crucial en la vigilancia de la situación humanitaria y la coordinación con los socios. La Oficina para el Desarrollo y el Apoyo Humanitario, bajo el mando de la Representante Especial Adjunta del Secretario General y Coordinadora Residente y de Asuntos Humanitarios Christine McNab, continuó abogando por estas cuestiones y asegurando el intercambio de información entre el sistema de la ONU y las contrapartes gubernamentales.

El 11 de mayo, se logró una meta significativa en la planificación para el desarrollo en el Iraq con la puesta en marcha del Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo para el Iraq en el período 2011-2014. Con el Plan Nacional de Desarrollo para el Iraq, el MANUD apoyará los esfuerzos de este país para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Noviembre de 2011.

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