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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2010

Côte d'Ivoire: un año de progresos significativos y una oportunidad perdida

Con los sucesivos logros alcanzados en 2010, el pueblo de Côte d'Ivoire tenía muchas razones para albergar la esperanza de una resolución exitosa de la crisis en la que está sumida el país desde hace ocho años. Sin embargo, un proceso electoral que parecía estar llamado a ser ejemplar para África y para el mundo descarriló por una nueva crisis sin precedentes. Al finalizar el año, esta nación del África Occidental se encontró, por un lado, con un presidente que fue elegido con un claro margen como resultado de unas elecciones ampliamente democráticas, y por otro, con un gobernador de facto que desdeñando la voluntad popular se aferró al poder.

La nueva crisis estalló poco después de la segunda vuelta de las primeras elecciones presidenciales de Côte d'Ivoire desde el año 2000. La Comisión Electoral Independiente anunció el 2 de diciembre de 2010 que el candidato Alassane Ouattara había ganado las elecciones del 28 de noviembre con un 54,1% de los votos, frente al 45,9% del presidente en funciones Laurent Gbagbo.

Los resultados electorales fueron ratificados por el jefe de la Operación de las Naciones Unidas en Côte d'Ivoire (UNOCI) y Representante Especial del Secretario General en ese país, Y.J. Choi, que se basó en un examen extenso que incluyó la verificación de las papeletas de voto de las cerca de 20.000 mesas electorales por parte del personal de la misión.

No obstante, el Tribunal Constitucional de Côte d'Ivoire, liderado por un colaborador cercano al presidente en funciones, declaró inválidas las elecciones en gran parte del Norte, donde Ouattara había obtenido una mayoría clara. El Tribunal después proclamó a Gbagbo como ganador y le invistió al día siguiente. Los partidarios de Ouattara organizaron una ceremonia inaugural propia en un hotel de la zona que se convirtió en el cuartel general de su gobierno, protegido por tropas de la UNOCI.

Apenas unas semanas antes, el desarrollo de la primera vuelta de las elecciones, que se habían fijado en principio para 2005 pero que fueron pospuestas en seis ocasiones, había cosechado una admiración generalizada. La participación de alrededor del 85% no tuvo precedentes en los 50 años de historia del país como nación independiente. Hubo relativamente poca violencia y se reconoció el mérito de la Comisión Electoral Independiente en la organización de unas elecciones justas y limpias. En su felicitación al pueblo de Côte d'Ivoire y a los candidatos por el transcurso de las elecciones, Y.J. Choi comentó justo después de los comicios que el pueblo de Côte d'Ivoire había encarado el desafío con gran éxito, demostrando al mundo su madurez política y su determinación para acabar con la crisis.

Las elecciones del 31 de octubre habían recompensado los esfuerzos incansables de la UNOCI para llevar los comicios por el buen camino. La misión proporcionó asistencia técnica y logística a la Comisión Electoral Independiente a lo largo de todo el proceso electoral y también contribuyó en el aspecto financiero, bien a través de asistencia directa o bien a través de la movilización internacional. Cuando el proceso parecía fallar, la ONU estaba allí para remediarlo.

El proceso electoral de Côte d'Ivoire se percibió en general como un paso adelante clave para acabar con la crisis que comenzó en septiembre de 2002; en ese año, un ataque contra objetivos militares en Abiyán creció hasta convertirse en una rebelión que fraccionó al país, con gran parte del norte, oeste y centro del país controlada por los insurgentes y el sur por el gobierno. Ambos frentes quedaron separados por una zona de confianza controlada por fuerzas imparciales: la UNOCI y la fuerza francesa Licorne. Un acuerdo alcanzado el 4 de marzo de 2007 en Uagadugú entre el entonces presidente Gbagbo y las Forces Nouvelles, auspiciado por el Presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, sentó las bases para desmantelar la zona de separación, así como para la reunificación nacional, la redistribución de funcionarios del Estado en el norte y el proceso electoral.

El Consejo de Seguridad de la ONU encargó a la UNOCI que apoyase la puesta en práctica del Acuerdo Político de Uagadugú. Tras una petición en 2005 de las partes implicadas en el proceso de paz de Côte d'Ivoire, se encomendó al Representante Especial Choi la tarea de certificar las sucesivas etapas del proceso electoral, incluidas las elecciones presidenciales y legislativas.

En 2010 se dio un nuevo impulso a estos comicios y se lograron algunos éxitos: se estableció un censo electoral creíble y debidamente certificado por el Representante Especial Choi, once millones y medio de ciudadanos recibieron tarjetas de identidad y de votante y se celebraron las elecciones.

Un enjambre de periodistas de la prensa nacional e internacional cubre las elecciones presidenciales en Abiyán, Côte d'Ivoire. 31 de octubre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma).

Un enjambre de periodistas de la prensa nacional e internacional cubre las elecciones presidenciales en Abiyán, Côte d'Ivoire. 31 de octubre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma).

La ONU desempeñó un papel determinante en cada una de estas operaciones, en tareas que variaron desde el transporte de personal y materiales a zonas remotas hasta el envío de suministros por vía aérea y marítima desde Europa. La UNOCI organizó sesiones por todo el país para sensibilizar a la sociedad civil y las comunidades sobre la necesidad de un contexto electoral pacífico. También se encargó de formar a los medios para una cobertura profesional de las elecciones y les concienció de su papel de apoyo a la cohesión social. Asimismo, organizó seminarios, talleres y otras actividades de formación para concienciar a la población acerca de los derechos humanos. La misión ayudó al transporte por todo el país de materiales y personal electoral por tierra, mar y aire, y contribuyó a la aportación de seguridad en todo el proceso electoral.

La primera vuelta de las elecciones desmanteló las expectativas de los más agoreros, que esperaban que los comicios se vieran afectados por disturbios. A una campaña sin violencia siguieron unas elecciones pacíficas y ordenadas el día 30 de octubre. La UNOCI siguió aportando apoyo técnico y logístico durante la segunda vuelta de noviembre, cuyos resultados fueron certificados posteriormente por el Sr. Choi pero rechazados por el Consejo Constitucional.

Mientras la comunidad internacional se negaba a aceptar la victoria electoral que el Consejo Constitucional otorgó a Gbagbo, este seguía sin acatar los resultados de la Comisión Electoral Independiente certificados por el Representante Especial Choi. En cambio, se puso a la defensiva y exigió a la UNOCI y a la fuerza Licorne que abandonaran Côte d'Ivoire, proyectando su lucha como un combate patriótico contra una comunidad internacional que desdeñaba las instituciones nacionales y pretendía socavar su soberanía. También limitó el acceso al servicio estatal de radiotelevisión para que sólo los grupos e individuos de su bando pudieran acceder a ellos, y suprimió canales internacionales de información. La emisora de radio de la misión, ONUCI FM, se vio obligada a cambiar de frecuencia en sucesivas ocasiones ante los intentos de sabotear sus retransmisiones. Mientras, los ciudadanos de Côte d'Ivoire se vieron durante días privados de mensajería móvil, en un aparente movimiento para anular cualquier conato del gobierno electo para movilizar a sus seguidores.

Las fuerzas de seguridad, con el apoyo de civiles enmascarados, hostigaron con crudeza a los partidarios de Ouattara cuando intentaban manifestarse a favor del presidente electo. La División de Derechos Humanos de la UNOCI confirmó que al menos 173 personas habían muerto durante la escalada de violencia posterior a las elecciones, lo que dio lugar a llamamientos por parte de la propia misión y del Secretario General Ban Ki-Moon al cese de la violencia contra la población.

Los heridos durante las protestas que siguieron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en noviembre llegan al cuartel general de la UNOCI en Abiyán, donde recibieron asistencia médica gratuita. 16 de diciembre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma)

Los heridos durante las protestas que siguieron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en noviembre llegan al cuartel general de la UNOCI en Abiyán, donde recibieron asistencia médica gratuita. 16 de diciembre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma)

El Consejo de Seguridad, con arreglo al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, adoptó el 20 de diciembre la resolución 1962, en la que condenó de la forma más energía posible los intentos de usurpar la voluntad del pueblo y de socavar la integridad del proceso electoral, renovó el mandato de la UNOCI hasta el 30 de junio de 2011 y exhortó a todas las partes y a los directamente interesados en Côte d'Ivoire a respetar la voluntad del pueblo y los resultados de las elecciones. En un comunicado de prensa tras la sesión, el Consejo reiteró su profunda preocupación por la continua violencia, incluidos los ataques armados contra la UNOCI, y advirtió a todos los responsables de que serían llevados ante la justicia.

En su comparecencia ante la Asamblea General, el 21 de diciembre, el Secretario General acusó a las fuerzas leales a Gbagbo de intentar bloquear a la UNOCI, y declaró que la situación podría volverse crítica en pocos días. Dijo que las tácticas incluían secuestros, asesinatos y la difusión de mensajes de incitación al odio a través de la compañía estatal de retransmisión. Añadió que la intención del Sr. Gbagbo era asfixiar al gobierno del Presidente electo, Ouattara. El Secretario General calificó estos hechos de intolerables.

Choi Young-Jin, el Representante Especial del Secretario General para Côte d'Ivoire, visita a los heridos durante la protesta política en Abiyán, que recibieron asistencia médica gratuita en el cuartel general de la UNOCI. 16 de diciembre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma)

Choi Young-Jin, el Representante Especial del Secretario General para Côte d'Ivoire, visita a los heridos durante la protesta política en Abiyán, que recibieron asistencia médica gratuita en el cuartel general de la UNOCI. 16 de diciembre de 2010. (Foto ONU/Basile Zoma)

Mientras, la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (ECOWAS), la agrupación regional a la que pertenece Côte d'Ivoire, mantenía a finales de diciembre los esfuerzos para persuadir al Presidente Gbagbo de que dimitiera, la situación en el terreno seguía siendo preocupante para la misión de la ONU, que trasladó al personal no esencial en Gambia a principios de diciembre. Parte del personal que se quedó en Côte d'Ivoire fue objeto de amenazas y tuvo que ser reubicado en áreas del oeste y el centro-oeste. Los vehículos de la UNOCI sufrieron un bloqueo sistemático por parte de las fuerzas de seguridad y civiles armados en Abiyán y partes del centro, centro-oeste y suroeste del país. En el barrio de Yopougon, en Abiyán, un miembro del personal de mantenimiento de la paz recibió una herida de machete el 28 de diciembre, cuando su convoy fue atacado por una turba que además quemó uno de sus tres vehículos. A través de la televisión estatal, RTI, el Sr. Gbagbo exigía la salida de la ONU a medida que las retransmisiones se volvían cada vez más agresivas.

Francis Deng, Asesor Especial del Secretario General en materia de Prevención del Genocidio, y Edward Luck, Asesor Especial centrado en la responsabilidad de protección, expresaron su preocupación sobre las muestras continuas de graves violaciones de los derechos humanos por parte de los partidarios de Gbagbo y de las fuerzas bajo su control, y también de los discursos incendiarios que incitan al odio y a la violencia que son divulgados por el Estado y por otros medios.

En una declaración conjunta, el Sr. Deng y el Sr. Luck manifestaron: «Los actos mencionados denotan una gran irresponsabilidad, teniendo en cuenta la historia de los conflictos internos en Côte d'Ivoire».

La misión de las Naciones Unidas en Côte d'Ivoire se ha comprometido a no dejarse vencer por estos desafíos, y ha puesto de manifiesto en repetidas ocasiones su férrea determinación de cumplir su mandato al servicio del pueblo de Côte d'Ivoire y de la paz.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la
Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Noviembre de 2011.

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