ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2009

Mantenimiento de la paz en África

La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) se enfrenta a un año duro en el sur del país

Una antigua combatiente entrega su arma cuando comenzó el programa de Desarme, Desmovilización y Reintegración, apoyado por la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán en la ciudad de Ed Damazin

Una antigua combatiente entrega su arma el día que comenzó el programa de Desarme, Desmovilización y Reintegración, apoyado por la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán en la ciudad de Ed Damazin. 5 de mayo de 2009. (Foto ONU/Johann Hattingh)

Durante un año inusualmente violento y políticamente inestable en el sur del Sudán, la UNMIS adoptó una visión nueva y proactiva del proceso de mantenimiento de la paz, que ha permitido un mayor progreso en la implementación del Acuerdo de Paz Global (CPA). La UNMIS fomentó en 2009 el lanzamiento del programa de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) en el Sudán, y se movilizó rápidamente para calmar las tensiones existentes tras los violentos enfrentamientos que tuvieron lugar en varios puntos conflictivos en la región sur del país.

Debido a la creciente confusión que existía entre diferentes grupos en el sur del Sudán, la Misión creó un programa de estabilización en el estado de Jonglei. Gracias a este programa, se redujeron drásticamente los combates en la zona más conflictiva del país. La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán ha alcanzado grandes progresos en su trabajo por el Acuerdo de Paz Global, como por ejemplo el registro de votantes, la formación de policías, la protección de los niños y el importante progreso conseguido en el tema de los límites disputados por el área de Abyei rica en petróleo.

Los primeros signos de lo que apuntaba que sería el año más violento en el sur del Sudán desde que se firmó el Acuerdo de paz global, comenzaron en la celebración del cuarto aniversario en el estado del Nilo Superior, capital de Malakal. Durante los conflictos que se produjeron entre los Dinka y los Shillluk, el 9 de enero varios hombres miembros de las tribus provocaron enfrentamientos que acabaron con la vida de 12 personas y el desplazamiento de aproximadamente 6.000 residentes.

La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán respondió con rapidez al siguiente estallido de violencia en la ciudad en el pasado mes de febrero. La llegada inesperada a Malakal del comandante de la anterior milicia, Gabriel Tangyangi, el 24 de febrero, provocó conflictos mortales entre los miembros de la Unidad Conjunta Integrada (JIU), perteneciente a las Fuerzas Armadas del Sudán y el Ejército de Liberación del Pueblo del Sudán (SPLA). Toda esta violencia, en la que 62 personas murieron y otras 94 resultaron heridas, fue reprimida cuando el avión de la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán llevó al vicepresidente Riek Machar, del Gobierno del Sur del Sudán (GoSS) a Malakal para negociar un alto el fuego. La Comisión conjunta del alto el fuego, presidida por el Comandante de la Fuerza de la UNMIS, trabajó estrechamente con el Comité de Seguridad del Estado para retirar todos los elementos de guerra. La misión reaccionó con rapidez cuando, el 2 de agosto, se produjeron nuevos disturbios, seguidos por un atentado de los miembros de la tribu Murle contra un campamento de pesca en el que vivían vecinos del pueblo Lou Nuer, en el condado de Akobo, estado de Jonglei. Murieron 161 personas, la mayoría eran mujeres y niños, y consecuentemente la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán desplazó en avión a 160 soldados del SPLA para estabilizar la seguridad en la zona desolada. La misión prestó un servicio parecido el 2 de octubre, después de que los soldados que vigilaban las instalaciones del comandante en jefe adjunto del Ejército de Liberación del Pueblo del Sudán, el teniente general Paulino Matip, en Bentiu, en el estado de Unidad, entablaran un tiroteo con otros soldados de dicho ejército que se encontraban en la sede del gobernador. Aproximadamente, unos 300 soldados asignados en los cuarteles de Matip huyeron de la ciudad tras los combates, y un avión de la UNMIS les llevó después hasta Juba, donde fueron desplegados en una unidad del Ejército de Liberación del Pueblo del Sudán, encargada de proteger al presidente del Sur del Sudán, Salva Kiir Mayardit.Quizás el ejemplo más ambicioso del proceso proactivo de mantenimiento de la paz comenzó en el estado de Jonglei cuando se establecieron el 10 de mayo dos bases temporales de operaciones de la Misión en la zona álgida de conflictos de los condados de Akobo y Pibor. Cada base contaba con unos 120 soldados, y fuertes patrullas de aire y río permanecieron en el lugar durante 60 días.

Funcionarios del condado y el gobernador del estado expresaron más tarde su agradecimiento a la misión por haber proporcionado a los residentes un grato respiro tras la oleada de violencia que asolaba la región desde principios de marzo.

El programa de DDR del Sudán se lanzó en la capital del Estado del Nilo Azul, Ed Damezin, el 10 de febrero, y la reintegración comenzó seis semanas más tarde. Otros programas similares se desvelaron en los estados del Sur de Kordofan, Central Equatoria y en Lagos, y el 31 de agosto unos 12.000 excombatientes habían sido desmovilizados a través del país. Otro programa DDR iba a empezar en el estado del norte Bahr El Ghazal, capital de Aweil, en diciembre.

En el período preparatorio para las elecciones de abril de 2010, la división de la misión de apoyo electoral (EAD) proporcionó ayuda técnica y logística a la Comisión de Elecciones Nacionales (NEC), al Alto comisionado del sur del Sudán y a los 25 altos comisionados del estado. La misión de apoyo electoral desempeñó un papel de ayuda imprescindible en el proceso de registro de voto, que empezó a llevarse a cabo el 1 de noviembre en casi todas las capitales de estado del país.

En uno de los importantes avances en el frente político en 2009, el Partido del Congreso Nacional (NCP) y el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLM) aceptaron la resolución del 22 de julio de la Corte permanente de la Haya sobre la disputa por los límites de Abyei. Se designó entonces un comité para demarcar los límites, pero el trabajo se llevó a cabo muy lentamente. La migración de los Misseriya que tiene lugar anualmente hacia las áreas disputadas habitadas por las comunidades Dinka Ngok se desarrolló de manera relativamente pacífica. La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán apoyó las reuniones entre los Dinka Ngok, los líderes de la Misseriya y los funcionarios del gobierno tras la resolución sobre Abyei de la corte de arbitraje.

Las bandas armadas que merodeaban por la zona, pertenecientes al Ejército de Resistencia del Señor (LRA), continuaron aterrorizando a las comunidades que se encuentran cerca de la frontera del sur del Sudán con la República Democrática del Congo y la República Centroafricana. Al menos 200 personas fueron asesinadas y otras 130 fueron secuestradas durante los ataques de dicho ejército en los estados del centro y el oeste de Equatoria durante los primeros nueve meses del año. Igualmente, decenas de miles de sudaneses tuvieron que mudarse por culpa de estos ataques. Sin embargo, el número de ataques de dicho ejército disminuyó durante los anteriores años, y sus miembros armados cada vez son menos, pues han pasado a ser grupos aislados con poca capacidad de crear importantes conflictos en el territorio sudanés.

Además de las crecientes tensiones existentes entre los dos líderes políticos del país, el calendario político sudanés se vio afectado por el arresto del presidente Omar al-Bashir, por orden de la Corte Penal Internacional el 4 de marzo. El gobierno sudanés respondió a esto expulsando de la región de Darfur a 13 ONGs internacionales y cerrando tres ONGs locales.

El Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán y el Presidente del gobierno del sur del Sudán, Kiir, rechazaron públicamente los resultados oficiales del censo nacional de 2008 asegurando que no se había tenido en cuenta a residentes de 10 estados del sur, mientras que las cifras de población de los tres estados de Darfur fueron supuestamente aumentadas.

Las continuas disputas entre el Partido del Congreso Nacional y el Movimiento de Liberación del Pueblo del Sudán merman los esfuerzos en la Asamblea Nacional para aprobar la legislación para el sur del Sudán y los referendos de Abyei, preparados para enero de 2011.

La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán celebró un importante simposio sobre la Unidad y las perspectivas de una propia determinación en noviembre, como símbolo de esfuerzo para que los socios del Acuerdo de Paz Global consideraran los resultados de varios referendos a los que tendrían que enfrentarse para asegurar una implementación pacífica del acuerdo. Actores políticos sudaneses, miembros de la élite educada y el público general debatieron sobre el futuro del país a partir del año 2011.

A pesar de este difícil entorno de discusiones y problemas con las fechas establecidas, de todos los contratiempos ocurridos y de la inestabilidad de la región, la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán siguió adelante con su mandato dentro de sus posibilidades. La misión limpió y abrió de nuevo la vía fluvial del río Sobat después de que un ataque de tribus hundiera 120 barcas, cerrando la única cuerda de salvamento entre Nasir y Acobo. Asimismo, desplegó patrullas aéreas tras los conflictos en Yambio, Bintue y Awiel, apoyó a los JIUs en la zona de Abyei, se ocupó de las tensiones entre los Dinka y Misseriya, y proporcionó formación en seguridad electoral a la policía del norte y sur del Sudán, entre otras cosas.

La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán también se vio afectada por la tragedia de 2009, cuando el diputado y comandante de la fuerza, Brigadier Moin-Ud-Din Ahmed, fue asesinado mientras estaba de permiso en su país de origen, Pakistán.En su memoria, se realizó un oficio religioso en la sede de la Misión.

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas © 2010