ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2009

Entrevista con Alain Le Roy

El Sr. Le Roy es escoltado a una base militar de la MONUC por el Comandante de la Fuerza General Babacar Gaye (derecha)

Alain Le Roy (izquierda), Secretario General Adjunto de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, durante una visita a la zona oriental de la República Democrática del Congo. El Sr. Le Roy es escoltado a una base militar de la MONUC por el Comandante de la Fuerza General Babacar Gaye (derecha). 31 de octubre de 2009. (Foto ONU/Ian Steele)

El Secretario General Adjunto Alain Le Roy está al mando de la segunda mayor fuerza militar desplegada del mundo (después de la de los Estados Unidos) y a un personal de miles de civiles que trabajan en una amplia variedad de tareas en 15 misiones de mantenimiento de la paz alrededor de todo el mundo, y en la Sede de las Naciones Unidas. Concedió una entrevista sobre los desafíos a los que se enfrentan las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Pregunta: Está usted al mando del mayor despliegue de fuerzas de mantenimiento de la paz de la historia. ¿Cómo podría describir su primer año de trabajo a cargo del Departamento de Operaciones de Paz?

Alain Le Roy: Contestaré con una cita de mi antecesor, Jean-Marie Guéhenno, que dijo que el trabajo es a la vez excepcional y abrumador. Es excepcional por el nivel de responsabilidad que requiere, y la oportunidad de proporcionar una contribución a la paz y la seguridad en un gran número de países y para la gente que tanto lo necesita. Al mismo tiempo, es una responsabilidad abrumadora, ya que el estar al mando de 15 operaciones de mantenimiento de la paz de manera simultánea es obviamente un desafío muy delicado. Las Naciones Unidas se involucran en la resolución de un gran número de crisis políticas alrededor del planeta, en algunas de las zonas más difíciles, como la República Democrática del Congo y el Afganistán.

P. ¿Cuál fue su mayor sorpresa al llegar a la sede de las Naciones Unidas?

ALR: Yo ya había trabajado anteriormente en operaciones de mantenimiento de la paz en Sarajevo en 1995 y en Kosovo en 1999. Ya solía venir con frecuencia a la sede de las Naciones Unidas. Cuando acepté mi puesto de Nueva York, me di cuenta inmediatamente del alto nivel de experiencia y profesionalidad que tiene todo el personal, comparado con lo que yo había visto diez años antes. Se aprendieron muchas lecciones de los graves fracasos de mediados de la década de 1990 en Somalia, Rwanda y Bosnia. También me sorprendió la destacada dedicación del personal de mantenimiento de la paz tanto en la Sede como sobre el terreno. Me impresionó el alcance de nuestras misiones. El DOMP y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno emplean alrededor de 1.000 personas para apoyar a 115.000 miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz desplegados sobre el terreno. En la OTAN, la proporción es de un miembro del personal de la sede por cada cuatro sobre el terreno.

P. ¿Cuáles son algunos de los logros más recientes de las fuerzas de mantenimiento de la paz?

Alain Le Roy, Secretario General Adjunto de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, saluda al representante de una comunidad local en Darfur Occidental

Alain Le Roy, Secretario General Adjunto de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, saluda al representante de una comunidad local en Darfur Occidental. Darfur (Sudán). 14 de julio de 2009. (Foto ONU/Nektarios Markogiannis)

ALR: Los medios de comunicación suelen centrarse en las dificultades con las que nos vamos encontrando, por ejemplo, en el Sudán y en la República Democrática del Congo. Sin embargo, en estos dos países nuestras operaciones proporcionan protección para millones de personas. En Darfur, más de dos millones de desplazados internos necesitan protección. En las provincias de Kivu, en el oeste de la RDC, más de 10 millones de personas pueden estar amenazadas por la violencia. Aunque tratamos cada día de contribuir a la protección de civiles en estos dos países, esta tarea tan esencial es extremadamente compleja de llevar a cabo. También hemos reunido maneras de mejorar el mantenimiento de la paz en una estrategia titulada «Nuevos Horizontes». A nivel operacional, se hicieron grandes progresos en nuestras misiones. En Liberia, por ejemplo, la UNMIL contribuyó a la extensión de la autoridad del estado en todo el país, la capacitación de la Policía Nacional de Liberia y el refuerzo de las instituciones del estado de derecho. En Burundi, la aplicación del Acuerdo de Paz de 2007 está ya casi completa, y en 2010 están programadas una elecciones presidenciales. En Haití, la MINUSTAH ha contribuido considerablemente al restablecimiento de la seguridad. Ahora, una prioridad de las Naciones Unidas es consolidar esos triunfos en la seguridad promoviendo un desarrollo económico y atrayendo inversiones. Por ello, el Secretario General nombró al ex Presidente de los Estados Unidos Bill Clinton como su Enviado Especial a Haití. En Timor-Leste, el Presidente José Ramos-Horta declaró recientemente en un discurso en el Consejo de Seguridad, que sin la ayuda de las Naciones Unidas, su país se habría sumido en el caos. Hoy en día, la UNMIT (la misión de las Naciones Unidas en Timor-Leste) está transfiriendo poco a poco las responsabilidades relacionadas con el cumplimiento de la ley a la policía timorense. En el Líbano, la UNIFIL permitió volver al ejército libanés al sur del país en 2006 por primera vez en años, y en muchas ocasiones la misión impidió una intensificación mortal de incidentes. Desde 2006, no ha habido ninguna víctima a lo largo de la Línea Azul entre Israel y el Líbano. Estos son sólo unos pocos ejemplos de entre una gran cantidad, de cómo los Cascos Azules protegen las vidas de cientos de miles de personas cada día.

P. «Nuevos Horizontes» es una idea que usted desarrolló y que se describe más adelante en esta publicación. Brevemente, ¿qué tenía en mente cuando creó «Nuevos Horizontes» y qué espera conseguir mediante este sistema?

ALR: Antes de aceptar en agosto de 2008 mi puesto aquí, releí el Informe Brahimi1. Me pareció que aunque la mayor parte de las recomendaciones que se hacían seguían siendo completamente válidas, se remontaban al año 2000, cuando había menos de 25.000 miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz desplegada sobre el terreno. Por eso, 10 años después, era necesario reexaminar el Informe Brahimi para examinar las recomendaciones que no se habían implementado completamente y para analizar los nuevos desafíos a los que se enfrentan las fuerzas de mantenimiento de la paz, especialmente en lo que se refiere al repentino aumento en la demanda de personal, y la creciente complejidad de nuestros mandatos de mantenimiento de la paz. Hoy en día, las misiones de mantenimiento de la paz trabajan en una amplia variedad de áreas incluidos la Reforma del Sector de la Seguridad; el Desarme, la desmovilización y la reintegración de excombatientes; y el refuerzo de las instituciones del estado de derecho y del apoyo electoral. En la actualidad, sólo el número de miembros del personal en la UNAMID (la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur) ya es mayor al de todas las operaciones de mantenimiento de la paz en el momento de la publicación del Informe Brahimi. Así que durante mi primer mes en funciones, creé el proceso «Nuevos Horizontes» con el objetivo de forjar un gran consenso sobre la futura dirección de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU entre tres socios fundamentales: el Consejo de Seguridad, que decide el despliegue de las operaciones de mantenimiento de la paz; los países que aportan contingentes y fuerzas de policía y la Secretaría de las Naciones Unidas, que planifica y administra estas operaciones con el fin de adaptar el mantenimiento de la paz de la ONU a las nuevas realidades de hoy en día.

P. Este año, ha viajado a varias áreas de misión: ¿qué fue lo que más le impresionó?

ALR: Fue el reconocimiento que expresó la población local en países donde las misiones de mantenimiento de la paz están trabajando. La gente que conocí en el Líbano, Haití, Côte d'Ivoire, Liberia, el Sudán, la República Democrática del Congo, es decir, en cada país donde hay una operación, me transmitió no sólo sus inquietudes, sino también su agradecimiento por el trabajo de las Naciones Unidas. Además, a pesar de que fui testigo de situaciones completamente diferentes, pude observar en cada una el increíble entusiasmo y la firme entrega del personal, a veces soportando unas condiciones de vida muy difíciles.

P. Una prioridad suya ha sido la visita y las conversaciones con países reales y potenciales que aportan contingentes. ¿Cuáles son sus perspectivas sobre futuros países que aporten contingentes?

ALR: Todos aquellos países que aportan contingentes y fuerzas de policía que he visitado expresaron su orgullo y su buena voluntad a seguir contribuyendo en operaciones de mantenimiento de la paz y si fuera posible, intensificar su contribución. Sin embargo, es importante (éste es uno de los objetivos de «Nuevos Horizontes») que se distribuya de la manera más equitativa la contribución a las misiones de mantenimiento de la paz, incluida la de los países desarrollados.

P. Los ataques terroristas y criminales amenazaron y causaron varias bajas entre el personal de las Naciones Unidas sobre el terreno este año. ¿Cómo afectan estos riesgos al mantenimiento de la paz en general?

ALR: Está claro que durante estos últimos años, el personal de las Naciones Unidas se han convertido con frecuencia en el blanco de estos ataques, aunque, por definición, trabajan para proteger a la población. Es un gran problema. Por ello, debemos tomar todas las medidas necesarias para reforzar la seguridad del personal de la ONU. Esto requerirá un mayor presupuesto para la seguridad, que hemos pedido a los Estados Miembros. También necesitaremos reforzar los acuerdos de prevención y protección.

P. ¿Qué esperaremos del mantenimiento de la paz de la ONU en 2010?

ALR: Esperamos alcanzar una postura común entre el Consejo de Seguridad y el Comité Especial de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la Asamblea General, el llamado Comité de los 34, sobre los temas prioritarios que están en el programa actual del mantenimiento de la paz, como la protección de civiles, un mantenimiento de la paz robusto y el refuerzo de las capacidades operacionales y el vínculo con las actividades de la consolidación de la paz. Necesitamos reformar de manera colectiva los instrumentos que nos permiten mantener la paz, para hacerlos más efectivos y más capaces de afrontar los retos de hoy en día. Sinceramente, espero que durante los primeros meses de 2010 se logre llevar a cabo un progreso importante, utilizando las propuestas que hemos enviado a los Estados Miembros. Desde un punto de vista operacional, todas las misiones en curso deberán seguir trabajando en pro de la estabilización de las situaciones a las que se enfrentan, para así ser capaces, tarde o temprano, de retirarse. Desde que se crearon las fuerzas de mantenimiento de la paz, se han establecido 63 misiones y se han clausurado 48. Nuestro objetivo no es, en ningún caso, alargar las misiones de mantenimiento de la paz de manera permanente. Para nuestras operaciones en la República Democrática del Congo y en el Sudán, 2010 va a ser un año particularmente exigente. Sin embargo, seguiremos haciendo todo lo posible para que persista la paz en todos los países en los que estamos presentes.

 


1 Informe del Grupo sobre las Operaciones de Paz de las Naciones Unidas, 21 de agosto de 2000 (A/55/305 Documento PDF, S/2000/809 Documento PDF).
Subir

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas © 2010