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Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2008

Historias

Un año crucial para Timor-Leste

>Mientras tanto, un robusto personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas patrulla de forma continua las calles de Dili tras el intento de asesinato del Presidente José Ramos- Horta

Personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas patrulla de forma continua las calles de Dili tras el intento de asesinato del Presidente José Ramos- Horta. Dili, Timor- Leste. 11 de febrero de 2008. Foto de la ONU de Martine Perret.

El pasado año fue decisivo para Timor-Leste en cuanto al tratamiento de las consecuencias que aún quedaban de la crisis de 2006 que había dominado el panorama sociopolítico en el país. Dramáticos e inesperados sucesos acontecidos a principios del año crearon el ímpetu que el país necesitaba para avanzar, ayudado por la Misión Integrada de las Naciones Unidas en Timor-Leste (UNMIT).

El desafío más significativo del año 2008 surgió el 11 de febrero, cuando un grupo armado, liderado por el antiguo comandante de la policía militar de las fuerzas armadas timoresas, Alfredo Reinado- perpetró dos atentados, uno contra el Presidente José Ramos- Horta y otro contra el Primer Ministro Kay Rala Xanana Gusmão. Los atentados tuvieron como resultado las graves heridas sufridas por el presidente y la muerte de Reinado.

Tras los sucesos acontecidos el 11 de febrero y la muerte de Reinado, quien había desempeñado un importante papel en la no resolución de algunas de las principales consecuencias que se derivaron de la crisis de 2006, los líderes y la población de Timor-Leste realizaron un continuo progreso para superar los vestigios más evidentes de aquel año. Los agravios pendientes de los 600 «demandantes», cuyos despidos de las fuerzas armadas en 2006 habían provocado la crisis, fueron abordados a principios de agosto con la aceptación por parte de los demandantes de una indemnización económica para volver a la vida a civil. El ritmo de los cierres de los campamentos para desplazados internos (IDP) se vio acelerado a finales de marzo como consecuencia de la Estrategia de Recuperación Nacional promovida por el gobierno y que contaba con el apoyo de la UNMIT. Para diciembre de 2008, la mayoría de los desplazados internos habían regresado a sus comunidades de origen o habían sido reasentados.

Los inesperados incidentes del 11 de febrero pusieron a prueba a las instituciones estatales. En claro contraste con los acontecimientos de 2006, la situación no precipitó una crisis que desestabilizara a toda la sociedad.

Las instituciones estatales respondieron de una forma responsable que respetó ampliamente los procedimientos institucionales. La seguridad fue reforzada tras los atentados con la instauración del toque de queda en todo el país, mientras que las fuerzas de seguridad nacionales localizaron al resto de los fugitivos.

Durante el transcurso del año, la UNMIT siguió centrando su atención en los puntos principales de su mandato: La revisión y la reforma del sector de la seguridad y la consolidación del estado de derecho; el desarrollo económico y social; y la promoción de una cultura basada en la gobernanza democrática.

Entre lo más destacado se incluye el apoyo por parte de la UNMIT y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) al proceso de reforma y de revisión del sector de la seguridad, dirigidos por el gobierno, así como al proceso de reforma que se formalizó en junio de 2008 con la firma del proyecto que prevé una exhaustiva evaluación del sector de la seguridad. Para el fortalecimiento del estado de derecho será esencial delimitar una función coherente para las fuerzas armadas en un lugar en el que se viven tiempos de paz, clarificar la relación de las fuerzas armadas con la policía nacional, y establecer mecanismos internos de rendición de cuentas y de supervisión de los civiles.

El Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo 2009-2013 fue firmado por el Gobierno y la UNMIT en Agosto. Pese a que el principal objetivo de este marco de asistencia es el de consolidar la paz y la estabilidad, tres áreas de cooperación relacionadas entre sí fueron identificadas como esenciales para el apoyo de las Naciones Unidas a la población y al gobierno de Timor- Leste durante ese periodo de cinco años: La democratización y la cohesión social; la reducción de la pobreza y el sustento sostenible; y los servicios sociales básicos.

También se progresó en la reorganización de la policía nacional. Aunque la policía de la UNMIT siguió responsabilizándose de la actividad policial provisional, aumentó de forma importante su apoyo a la reforma, la reestructuración y la reconstrucción de la policía nacional a través del proceso de formación y desarrollo institucional que se encontraba en curso. De conformidad con el mandato, el proceso de certificación para la mayor parte de la policía nacional se completó en 2008. Se llevaron a cabo preparativos para que la policía nacional retomara gradualmente sus responsabilidades policiales a partir de principios de 2009. Sin embargo, el calendario y el ritmo del traspaso deberán ser flexibles, y se deberán reunir los criterios adoptados de mutuo acuerdo así como los niveles de referencia claramente definidos, antes de que tenga lugar cualquier tipo de traspaso. Entretanto, es necesaria una sólida presencia policial de la UNMIT en todo el país, tanto para prestar asistencia en la reanudación de las responsabilidades como para seguir ayudando a garantizar la seguridad pública mientras el proceso sigue su curso.

Bajo la atenta mirada de la UNMIT y de la policía timoresa, los desplazados internos regresan a sus casas con la ayuda del Ministerio de Solidaridad Social y de la Organización Internacional para las Migraciones

Bajo la atenta mirada de la UNMIT y de la policía timoresa, los desplazados internos regresan a sus casas con la ayuda del Ministerio de Solidaridad Social y de la Organización Internacional para las Migraciones. Dili, Timor- Leste. 29 de marzo de 2008. Foto de la ONU de Martine Perret.

En general, pese a que Timor -Leste encaró varios desafíos importantes en 2008, otros siguen estando presentes. Más importante aún, se necesitan esfuerzos constantes para garantizar soluciones duraderas a los motivos subyacentes de la crisis de 2006.

La profesionalidad y la estabilidad interna de las fuerzas de seguridad y de defensa nacionales sigue siendo una preocupación, y existe una impresión generalizada de que gozan de impunidad. Esta impresión se vio más reforzada con los 94 indultos presidenciales concedidos en mayo a criminales convictos, que, a pesar de ser legales, fueron vistos por muchos como una desautorización de los esfuerzos realizados para fomentar la rendición de cuentas y la justicia, así como para combatir la impunidad en el país.

Siguen existiendo muchos problemas institucionales relacionados con el sistema jurídico, así como muchos obstáculos que superar antes de que los ciudadanos timoreses puedan disfrutar plenamente de sus derechos humanos. Asimismo, el gobierno tendrá que tratar los problemas a largo plazo causados por un rápido crecimiento de la población y por la inseguridad alimentaria crónica.

Las principales tareas a partir de ahora serán la de fortalecer aún más las instituciones estatales y la de mejorar los procesos de formulación de políticas y de toma de decisiones para que estén caracterizados por la transparencia, la responsabiliad y el diálogo. El apoyo continuo de la comunidad internacional, incluido el de la UNMIT, será necesario para que Timor- Leste amplíe los logros conseguidos hasta la fecha y continúe en su camino hacia la paz y la prosperidad.

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