ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2008

2008: Sesenta años de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas

Susana Malcorra

Susana Malcorra, Secretaria General Adjunta de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, se dirige a los presentes en la sesión del Consejo de Seguridad sobre el trabajo desarrollado por las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Sede de las Naciones Unidas, Nueva York. 23 de enero de 2009. Foto de la ONU de Jenny Rockett.

Mientras la comunidad internacional celebró durante el año 2008 el 60º aniversario de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, los cascos azules se encontraban trabajando más allá de sus capacidades y afrontando numerosas operaciones cada vez más complejas en todos los lugares del mundo.

«Aunque quizás no resuelvan todas las cuestiones y desafíos que surgen después de los conflictos, las operaciones de mantenimiento de la paz pueden desempeñar un papel fundamental en la reducción de la posibilidad de un conflicto futuro y en la creación de un marco en el que se pueda volver a un normal desarrollo», dijo Alain Le Roy, Secretario General Adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz, a la Cuarta Comisión de la Asamblea General (que se ocupa de varios asuntos políticos) en noviembre. «La variedad y la amplitud de las actividades bajo mandato continúan creciendo».

En julio, tras un período de ocho años en el que condujo al Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz a una nueva era, el antiguo Secretario General Adjunto, Jean-Marie Guéhenno, dejó su cargo, habiéndole sido ampliamente reconocido el fortalecimiento de la reputación de las operaciones de paz de las Naciones Unidas como un instrumento efectivo para ayudar a los países desgarrados por la guerra a recobrar a la estabilidad. Bajo su ejercicio, la cifra de personal de mantenimiento de la paz desplegado superó los 100.000 efectivos, y el Consejo de Seguridad les concedió nuevos y más sólidos mandatos para proteger a los civiles y disuadir a los «saboteadores» de los procesos de paz. El Sr. Guéhenno logró grandes avances en la profesionalización de las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas gracias tanto a un mayor desarrollo de su política y doctrina como a la reforma de su estructura. El Sr. Guéhenno trabajó de forma incansable para lograr el apoyo político, financiero y en materia de tropas de un gran número de países con el fin de asegurar una ejecución exitosa de los mandatos de las misiones de mantenimiento de la paz y evitar fracasos similares a los sufridos en la década de los noventa: Rwanda, Somalia y Srebenica, en los Balcanes. En ese aspecto, fue sincero al advertir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a otros Estados Miembros de que las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas no eran el instrumento adecuado para abordar todos los asuntos y que se necesitaban mandatos alcanzables, recursos adecuados y apoyo político: El personal de mantenimiento de la paz no puede cosechar resultados en un lugar en el que no hay situación de paz que mantener.

Un nuevo desafío para el mantenimiento de la paz en Congo

Sin embargo, en 2008, la mayor operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas - la MONUC - se vio cuestionada cuando en agosto se reavivó la violencia en la inestable región del este de la República Democrática del Congo (RDC), en la frontera con Rwanda. A finales de octubre, la situación empeoró cuando el grupo rebelde conocido como Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), liderado por Laurent Nkunda, emprendió una gran ofensiva amenazando Goma, la capital de la provincia de Kivu del Norte. Las fuerzas lideradas por Nkunda aplastaron rápidamente a las fuerzas armadas gubernamentales (las FARDC) y desplazaron a cientos de miles de civiles. El personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas se encontró en una situación en la que convivía con grupos enfrentados, ayudando a los civiles en todo lo que les era posible y prestando, junto con el ejército gubernamental, asistencia a los impedidos.

Los casi 20.000 efectivos del personal de mantenimiento de la paz de la MONUC fueron repartidos por todo el inmenso país de 66 millones de habitantes, ocupándose simultáneamente y en solitario de cuatro frentes «calientes» en la zona este de la RDC. Los aterrorizados ciudadanos congoleños necesitaban más y los descontentos un grupo de civiles, en su frustración, apedreó la sede de las Naciones Unidas en Goma. Sin embargo, un estudio publicado en noviembre por el Consejo de Relaciones Exteriores de las Naciones Unidas, con sede en Estados Unidos, concluyó que la MONUC era el «factor más importante en la prevención del derrumbamiento de la autoridad estatal en la región».

Las Naciones Unidas pusieron en marcha una serie de acciones para resolver el conflicto: La MONUC reorganizó rápidamente a sus fuerzas en el este, reforzando su presencia en la ciudad de Goma y en las zonas de alrededor. En noviembre, en el transcurso de una visita a la RDC, el Sr. Le Roy exhortó al Consejo Mundial a que hiciera efectivo el envío de más tropas para la misión, que pasaba por momentos difíciles. El Consejo acordó autorizar el envío de 3.100 efectivos adicionales de tropas y policía. El Secretario General Ban Ki-moon exigió también el despliegue de una fuera multinacional como medida provisional hasta que se pudiese reforzar la misión de la MONUC. Se reunió con líderes regionales en Nairobi ya que la crisis amenazaba con extenderse más allá de las fronteras de la RDC, y nombró a Olusegun Obasanjo, el antiguo Presidente de Nigeria, su Enviado Especial para la Región de los Grandes Lagos para colaborar con los distintos grupos y la comunidad internacional en la consecución de una paz duradera. El 22 de diciembre, el Consejo de Seguridad aprobó la prorrogación del mandato de la MONUC por un año, y la exhortó a convertir la protección de los civiles en una prioridad.

La fuerza de las Naciones Unidas continúa aumentando en Darfur a pesar de los desafíos

La petición de tropas adicionales para Congo vino dada porque el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz luchaba aún por reforzar la fuerza desplegada en Darfur, Sudán, cuya magnitud va a superar a la larga a la de la MONUC, con un total de de 26.000 soldados y efectivos de policía autorizados y un importante componente civil A finales de 2008, un total de 12.734 soldados habían sido desplegados para la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID), representando el 63% de los 19.555 efectivos militares autorizados. Las tropas desplegadas han tenido que realizar un gran esfuerzo para subsistir entre continuos enfrentamientos e inseguridad, y en el inhóspito terreno, y, por ello, el proceso se ha prolongado más de lo que se esperaba cuando, el 31 de diciembre de 2007, las tropas de la Unión Africana asumieron sus responsabilidades como primera fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Asimismo, la UNAMID continuó careciendo de varios recursos claves entre los que se incluyen el transporte, la aviación militar e incluso, en algunos casos, del alojamiento básico. Mientras tanto, la situación relativa a la seguridad continuó siendo un asunto de gran preocupación: 21 efectivos del personal de la UNAMID perdieron la vida en el desarrollo de la misión durante este año, 13 de ellos asesinados en atentados. El anuncio en julio por parte del fiscal de la Corte Penal Internacional de que estaba tratando de conseguir una orden de arresto por crímenes de guerra contra el Presidente de Sudán, Omar Al-Bashir, alimentó la posibilidad de que se abrieran más desafíos para las Naciones Unidas en Sudán.

Continúa la demanda de operaciones de mantenimiento de la paz rentables

En 2008, las operaciones de paz de las Naciones Unidas continuaron aumentando, con 18 operaciones llevadas a cabo en los cinco continentes por el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y el recién creado Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno. Además, casi una docena de misiones y oficinas políticas y de consolidación de la paz, dirigidas por el Departamento de Asuntos Políticos de las Naciones Unidas y con la asistencia del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, trabajaron en este ámbito.

«El mantenimiento de la paz ha pasado a ser una actividad prominente de nuestra Organización», declaró el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon el 29 de mayo, Día Internacional del Personal de Paz, que en 2008 conmemoró el 60º aniversario de las operaciones de paz de la ONU. «Ahora hay más de 110.000 hombres y mujeres desplegados en zonas de conflicto en todo el mundo. Vienen de cerca de 120 países, número sin precedentes que demuestra la confianza en las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Vienen de países grandes y pequeños, ricos y pobres, algunos de los cuales han sido afectados recientemente por la guerra ellos mismos. Aportan a su trabajo antecedentes culturales y experiencias diferentes, pero los une su determinación de afianzar la paz».

Pese al enorme aumento de personal y operaciones, el mantenimiento de la paz continuó siendo una empresa súmamente rentable. El presupuesto anual para las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el ejercicio económico 2008-2009 fue de 7.600 millones de dólares estadounidenses, lo cual equivale aproximadamente a la mitad del 1% de los gastos militares a escala mundial.

Mantenimiento de la paz en otros lugares de África La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) - con sede en Khartoum y Juba, en el sur del Sudán - y sus 10.000 efectivos militares continuaron apoyando el proceso de paz que se rige por el Acuerdo de Paz Integral de 2005, el cual puso fin a 21 años de guerra entre el norte y el sur del Sudán. El Acuerdo exige la celebración en 2009 de elecciones tanto nacionales como estatales y en el sur del Sudán, así como un referéndum en 2011 para decidir el futuro del país.

Al otro lado de la frontera, en Uganda, la misión política liderada por el Enviado Especial de las Naciones Unidas Joaquim Chissano continuó dirigiendo todos sus esfuerzos hacia la consecución de un acuerdo final de paz entre el Ejército de Resistencia del Señor y el Gobierno de Uganda.

El papel desempeñado por las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en los países vecinos del Chad y de la República Centroafricana, donde la policía de las Naciones Unidas y los oficiales de enlace militar trabajaron junto con la fuerza militar de la Unión Europea (UE) para aumentar de la estabilidad y respaldar los derechos humanos y el estado de derecho. La UE transferirá su poder a la misión de las Naciones Unidas, la MINURCAT, en marzo de 2009. Está previsto que se desplieguen 4.900 «cascos azules» a fin de impedir las hostilidades, tranquilizar a la población civil, mejorar el suministro de asistencia humanitaria y asistir a la implementación del mandato de la MINURCAT en esta región frágil e inestable.

Sin embargo, el personal de paz se retiró de Eritrea y Etiopía en 2008, después de que la operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, la UNMEE, hubiera controlado durante siete años y medio la tensa frontera entre ambos países. En julio, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad la interrupción de las actividades de la UNMEE después de que las restricciones impuestas por Eritrea minaran la capacidad de la misión para llevar a cabo su mandato.

Los llamamientos a la comunidad internacional para lograr una mayor participación en la solución del problema de Somalia se intensificaron durante este año a medida que la Oficina Política de las Naciones Unidas para Somalia (UNPOS), con sede en Nairobi, prosiguió trabajando para lograr un acercamiento en Mogadiscio, en donde reinó un ambiente de violencia y caos durante todo el año. Tras el acuerdo de paz alcanzado el 19 de agosto en Djibouti entre el Gobierno Federal de Transición y la Alianza para la Reliberación de Somalia, el Consejo de Seguridad solicitó al Secretario General que formulara una propuesta para establecer una fuerza multinacional fuerte que sería transferida a una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas una vez que las condiciones de seguridad lo permitiesen. La citada fuerza reemplazaría a los 3.400 efectivos de la Misión de la Unión Africana, AMISOM, que ya se encontraban desplegados en Somalia. Sin embargo, en diciembre, el Secretario General advirtió de que de la situación en Somalia aún no era la adecuada para el personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, así como que no había podido encontrar un país que estuviese dispuesto a liderar una intervención multinacional fuerte. Antes se tenía que intensificar el apoyo a la AMISOM y las fuerzas de Somalia, indicó.

Mientras tanto, en Côte d´Ivoire, el proceso de paz apoyado por las Naciones Unidas marcó un importante hito con la puesta en marcha de la identificación y la inscripción de los votantes el 15 de septiembre de 2008. Sin embargo, el aplazamiento de las elecciones presidenciales hasta la primavera de 2009 fue un suceso preocupante para la región, y el Consejo de Seguridad examinará a comienzos de 2009 el papel de la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas - la ONUCI- que ha estado prestando asistencia al proceso de paz, a la desmovilización y a la conciliación en el otrora dividido país.

Éxito del mantenimiento y de la consolidación de la paz en 2008

Alain Le Roy (derecha), mantiene conversaciones con Minni Minawi (izquierda)

Alain Le Roy (derecha), Secretario General Adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz, mantiene conversaciones con Minni Minawi (izquierda), líder del Ejército de Liberación de Sudán. Darfur, Sudán. 9 de octubre de 2008. Foto de la ONU de Josephine Guerrero.

La misión de mantenimiento de la paz en Liberia - la UNMIL - en cooperación con otros organismos de las Naciones Unidas sobre el terreno, puede compartir méritos por el hecho de que Liberia ha disfrutado de estabilidad durante los pasados cinco años, el más largo período de paz continuada que el país ha conocido durante décadas. La campaña integrada de las Naciones Unidas sigue apoyando al gobierno en materia de conciliación, recuperación y desarrollo, y la operación de mantenimiento de la paz prevé una reducción de efectivos en 2009.

En Sierra Leona, el último capítulo de la presencia de personal de mantenimiento de la paz en el país se cerró con la expiración del mandato de la UNIOSIL el 30 de septiembre. El personal de paz había llegado en 1999 a este país desgarrado por la guerra y para 2005, los cascos azules habían ayudado al país en la desmovilización, la celebración de elecciones democráticas y la entrada en un proceso de consolidación de la paz.

El Consejo de Seguridad creó en octubre de 2008 una nueva oficina integrada y más pequeña para la consolidación de la paz (la UNIPSIL) a fin de proseguir con el compromiso de las Naciones Unidas de ayudar al nuevo gobierno del país en la consolidación de la paz y la recuperación económica.

Uno de los mayores logros de las operaciones de paz de las Naciones Unidas en 2008 fue la transición en Nepal, donde una misión política, la UNMIN, desarrollada por el Departamento de Asuntos Políticos, ayudó al país a celebrar elecciones a la Asamblea Constitutiva a escala nacional, que pusieron fin tanto a la guerra civil como al reinado de la monarquía.

Mucho más extenso ha sido el mandato de la UNMIK, la Misión de las Naciones Unidas en Kosovo, desplegada tras los bombardeos aéreos de la OTAN sobre Serbia en 1999. Tras nueve años y medio de administración y supervisión en Kosovo, la UNMIK fue reconfigurada a finales de 2008, habiendo hecho entrega de muchos de sus poderes al Gobierno de Kosovo. Entre sus logros durante la pasada década, la UNMIK instituyó el Servicio de Policía de Kosovo, así como organismos provisionales de gobierno. El Consejo de Seguridad, a través de una Declaración de la Presidencia en noviembre, abrió camino para que la Unión Europea desplegase una misión por el Estado de Derecho (EULEX) compuesta por 1.800 efectivos policiales y expertos judiciales a fin de seguir de cerca a la policía y al sistema judicial de Kosovo.

Otras misiones continuaron afianzando procesos de paz duraderos y acuerdos de paz.

En el sur de Líbano, la FPNUL ha influido decisivamente en la dotación de estabilidad y en el apoyo al despliegue de las Fuerzas Armadas Libanesas, y el 80% de los encuestados para un sondeo público en el país, elogió a la misión de las Naciones Unidas al calificarla como eficaz.

En Chipre, una isla que se encuentra dividida, se retomaron las negociaciones de paz bajo los auspicios de las Naciones Unidas en septiembre, con el apoyo de la UNFICYP, misión de mantenimiento de la paz creada hace 34 años. Mientras tanto, la UNFICYP continuó implementando su mandato mediante la vigilancia de las líneas de cesación del fuego, el mantenimiento de una zona de amortiguación y el desarrollo de actividades humanitarias.

En Timor-Leste, los signos de crecimiento económico y de estabilidad política aumentaron dado que la misión de las Naciones Unidas - la UNMIT- prosiguió prestando su apoyo tanto a los jóvenes organismos del país, como al fomento de la capacidad local, a las actividades de desarrollo y a la asistencia humanitaria.

El Secretario General, en una visita a India este año, señaló que el Grupo de Observadores Militares de las Naciones Unidas en la India y el Pakistán (UNMOGIP), desplegado en los estados de Jammu y Kashmir, «ha desarrollado una función esencial durante las últimas seis décadas controlando la situación fronteriza, así como la paz y la estabilidad en la región».

Las misiones se desarrollan en ambientes turbulentos

El Secretario General Ban Ki-moon pasa revista al personal de paz de Filipinas junto con el alcalde de Manila, Alfrdo Lim

El Secretario General Ban Ki-moon pasa revista al personal de paz de Filipinas junto con el alcalde de Manila, Alfredo Lim, durante una ceremonia en el Monumento Rizal. Manila, Filipinas. 28 de octubre de 2008. Foto de la ONU de Mark Garten.

Cada vez más a menudo, otras operaciones de paz se encuentran con situaciones inciertas y frágiles que una misión de mantenimiento de la paz no puede resolver por sí sola: en Haití, donde el personal de paz ha abordado con éxito el problema de los grupos armados en Puerto Príncipe, la misión de las Naciones Unidas, la MINUSTAH, se dedicó a tratar las otras extremas necesidades que presentaba el empobrecido país. El desempleo, la crisis alimentaria, cuatro horrorosas tormentas y los colapsos escolares hicieron estragos en Haití. Las Naciones Unidas apelaron a otros actores internacionales para que persistieran en su esfuerzo mientras tomaban el mando en la ayuda con el fin de que el estado de Haití resultara viable.

En Afganistán, se amplió el mandato y el campo de la misión política de las Naciones Unidas, ya que la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA) coordinó a los muchos actores internacionales, donantes y organizaciones humanitarias en su actividad para ayudar a la población afgana y a su gobierno electo. Mientras que la violencia y la inseguridad crecían en las zonas meridional, occidental y oriental del país, la UNAMA procedió a la apertura de su 18ª oficina provincial como parte de su mandato para coordinar los esfuerzos de desarrollo, controlar los asuntos relativos a los derechos humanos, fortalecer la buena gobernanza y el estado de derecho, asistir a los organismos locales en su lucha contra la corrupción y facilitar el suministro de ayuda humanitaria.

En Iraq, dado que la cuestión de la seguridad mejoró mucho durante el año, el Consejo de Seguridad fortaleció el mandato la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para el Iraq (UNAMI) a fin de que ayude en las elecciones provinciales que se acercaban, resuelva asuntos internos tales como el estatuto final de Kirkuk, promueva los derechos humanos y suministre y coordine la asistencia humanitaria.

Continúa la reforma en la Sede de las Naciones Unidas

En la Sede de las Naciones Unidas, el Departamento de Asuntos Políticos renovó sus esfuerzos para ampliar el campo de trabajo de la operación, y el Secretario General Ban Ki-moon exhortó a lograr una mayor cohesión e integración entre las distintas partes que conforman el sistema de las Naciones Unidas dedicado a la prevención de conflictos, el mantenimiento y la consolidación de la paz. La Asamblea General aprobó el 24 de diciembre el nombramiento de 50 nuevos miembros de personal para fortalecer el Departamento de Asuntos Políticos.

La escisión durante el año 2007 del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DPKO) en dos departamentos ( el DPKO y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno) avanzó con los nuevos Secretarios Generales Adjuntos empleando la estrategia de reforma del DPKO llamada «Operaciones de Paz 2010» como su marco y guía. Este esfuerzo de reforma va dirigido a reforzar y profesionalizar la planificación, la gestión y la ejecución de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. A fin de ayudar a todo el personal en la puesta en práctica de las reformas, el DPKO elaboró «Principios y Directrices de las Operaciones de Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas», o doctrina principal que detalla las variopintas actividades que ejecuta el actual personal de paz.

Para facilitar el refuerzo y la mejora del apoyo de la Sede de las Naciones Unidas a este campo y promover la gestión efectiva de la misión en la Sede, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno han creado siete Equipos Operacionales Integrados en las cuatro divisiones regionales cubiertas por el mantenimiento de paz de las Naciones Unidas. Cada Equipo Operacional Integrado reúne a oficiales de asuntos políticos, así como oficiales militares, de policía y especializados en materia de asistencia para servir en las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Se crearán más Equipos Operacionales integrados durante 2009.

El nuevo Secretario General Adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz, el Sr. Le Roy, instó a la Asamblea General a considerar la forma más adecuada para hacer frente a las demandas de actividades de mantenimiento de la paz de una forma más efectiva y, de esa forma, a hacer frente a «los problemas en materia política y de recursos que yacen en el origen de los conflictos».

Al mismo tiempo, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno y el Departamento de Asuntos Políticos se pusieron a la tarea de abordar las nuevas dificultades que presentaban las operaciones de paz: «Cuanto más complejas son las misiones y más sofisticadas se tornan, más difícil nos resulta apoyarlas, no solamente con la infraestructura correcta, sino que también con el perfil de personal más adecuado para permitir que las misiones cumplan sus mandatos», informó Susana Malcorra, la Secretaria General Adjunta de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, a la Cuarta Comisión de la Asamblea General, esbozando su estrategia para aumentar la eficiencia y efectividad del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno.

Las Naciones Unidas continuaron tratando el asunto de la conducta y la disciplina de su personal de paz y, en 2008, creció el compromiso de la Secretaría con los Estados Miembros en materia de seguimiento. Los primeros casos comenzaron a encontrar solución y los países que aportaban tropas y efectivos policiales asumieron mayor responsabilidad en las investigaciones en virtud de un nuevo acuerdo con las Naciones Unidas. En el lado civil, por ejemplo, tras un largo proceso penal, un tribunal francés condenó a prisión a un miembro del personal civil de la MONUC por delitos sexuales cometidos en la RDC.

Asimismo, durante 2008, el Consejo de Seguridad, por medio de la resolución 1820, declaró la violencia sexual como una amenaza para la paz y la seguridad que se utiliza como arma de guerra y que destruye las vidas de miles de personas en los conflictos en curso. El Consejo ordenó a las misiones del DPKO que encabezaran la cobertura y el trabajo para prevenir la violencia sexual en situaciones de conflicto o en situaciones posteriores a éstos. Las misiones en Burundi, Chad/ RCA, la RDC y Liberia comenzaron a desarrollar programas que tenían por fin aumentar la conciencia sobre la violencia sexual y el papel de las mujeres en materia de paz y seguridad, tal y como se explica en la resolución 1325.

El 60º aniversario de las operaciones de paz de la ONU, que comenzaron en 1948 con el despliegue de observadores militares desarmados en Oriente Medio, fue celebrado a nivel mundial en acontecimientos que destacaron el importante trabajo desarrollado por los hombres y las mujeres que han servido a las Naciones Unidas con el fin prestar asistencia a millones de personas en todos los lugares devastados por la guerra. Los acontecimientos de este año pusieron de relieve más que nunca la necesidad de prestar un servicio continuo, pero también el creciente número de retos a los que se enfrentan las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas a medida que evolucionan para tratar los complejos conflictos que existen en la actualidad.

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas © 2010