ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

Operaciones de paz de las Naciones Unidas, Resumen del año 2008

Historias

Esperanzas renovadas para una solución en Chipre

>Apertura del paso fronterizo de la calle Ledra, en el casco histórico de Nicosia

Apertura del paso fronterizo de la calle Ledra, en el casco histórico de Nicosia. Nicosia, Chipre. 3 de abril de 2008. Foto de la ONU.

«Un aire primaveral», «una nueva dinámica», «gran avance». Estas son algunas de las frases con las que el 21 de marzo se recibió en la sede en Nicosia de la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz en Chipre (UNFICYP) el anuncio de que los líderes de las comunidades greco chipriota y turco chipriota habían acordado mantener negociaciones serias para poner fin a la división de isla mediterránea, que data de hace décadas.

El entusiasmo que la noticia suscitó entre los chipriotas y entre la comunidad internacional era comprensible. En los años posteriores al fracaso del anterior intento patrocinado por las Naciones Unidas para reunificar la isla en 2004, hubo una situación de impasse. Los intentos por reunir a las partes tuvieron como resultado una serie de declaraciones de intenciones y otros acuerdos, pero poco más. La ausencia de un avance evidente en el proceso de paz llevó al antiguo Representante Especial del Secretario General para Chipre, Michael Møller, a preguntarse a principios de año hasta cuándo esperaría la comunidad internacional para buscar una solución.

«¿Qué más puede hacer la UNFICYP después de 44 años aquí?», preguntó Michael Møller. «¿Podría darse mejor uso a los recursos destinados a la búsqueda de una solución en situaciones críticas en otros lugares?»

El Representante Especial del Secretario General Michael Møller respondió a sus propias preguntas mencionando el único elemento indispensable para llegar a una solución en Chipre: La demostración de voluntad política por parte de los líderes de ambas comunidades para sentarse y entablar negociaciones de forma seria.

La elección a finales de febrero de Demetris Christofias como Presidente de la República de Chipre, bajo dominio grecochipriota y que tiene control efectivo sobre la zona sur que representa los dos tercios de la isla, abrió un nuevo capítulo en el proceso de paz. La elección del Sr. Christofias se debió en buena parte a la promesa de alcanzar un acuerdo con la comunidad turcochipriota, y especialmente con su líder, su antiguo compañero de sindicato, Mehmet Ali Talat. El acuerdo alcanzado el 21 de marzo, cuando aún no había transcurrido un mes desde las elecciones celebradas en el sur, era la prueba irrefutable de la voluntad de ambos líderes para seguir adelante en el proceso.

Tayé- Brook Zerihoun observa como el líder turcochipriota Mehmet Ali Talat se estrecha la mano con el líder grecochipriota Demetris Christofias

Tayé-Brook Zerihoun, Representante Especial del Secretario General para Chipre, observa como el líder turcochipriota Mehmet Ali Talat se estrecha la mano con el líder grecochipriota Demetris Christofias. 1 de julio de 2008. Nicosia, Chipre. Foto de la ONU.

Para reforzar su declaración de marzo, los líderes también acordaron abrir la barrera que había simbolizado la división de la isla: El muro, la «línea verde» original, que desde hace 44 años divide el casco histórico de Nicosia en dos. En una ceremonia para celebrar la apertura del paso fronterizo de la calle Ledra el 3 de abril, la jefa en funciones de la UNFICYP, Elizabeth Spehar dijo que el acontecimiento era «histórico por la esperanza que representa para la renovación del proceso de paz en Chipre. Histórico como prueba tangible de que lo que ha parecido imposible durante décadas es en realidad alcanzable –siempre que la voluntad de avanzar esté presente. E histórico en su simbolismo, ya que las barreras que vinieron a plasmar la división de esta bella isla por fin ceden el paso para permitir que toda la población de Nicosia pueda reunirse en el corazón de la ciudad»

Sin embargo, Spehar añadió que la apertura de la calle Ledra, que había estado en trámite durante años, no significa que el problema de Chipre haya sido resuelto. «Esto exigirá mucho más trabajo por parte de los chipriotas, así como el apoyo de todos aquellos que deseen ver un acuerdo justo y duradero en este país», dijo.

Durante los 4 días posteriores a la apertura, más de 20.000 personas atravesaron el punto de control. La calle Ledra se convirtió en el sexto punto de control abierto entre las partes norte y sur del país desde 2003.

Posteriormente, los hechos se desarrollaron con gran prontitud. El 18 de abril, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, dieron comienzo las negociaciones preliminares en las que se trataron tanto asuntos globales –por ejemplo gobernanza, propiedad y seguridad– como asuntos cotidianos –seguridad vial, salud y medio ambiente. Desde entonces, se han anunciado una serie de medidas destinadas a hacer más sencilla la vida diaria de los chipriotas que viven a ambos lados de la línea divisoria, incluyéndose la de facilitar el movimiento de las ambulancias entre el norte y el sur. Ambas partes han definido el objetivo general de las negociaciones en unos términos que demuestran un compromiso real: los grecochipriotas aceptaron que hubiera «dos Estados Constituyentes», y, a su vez, los turcochipriotas aceptaron que el nuevo estado federal tuviera una «única personalidad internacional».

Profundizando en la definición de la base para una solución, los dos líderes acordaron que existiría una única ciudadanía y soberanía en este nuevo estado. En julio, el Secretario General nombró un asesor especial para que dirigiera los esfuerzos a fin de facilitar el desarrollo de las negociaciones. Alexander Downer, un antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de Australia, llegó a Chipre poco después y ha estado presente en muchas de las entrevistas semanales mantenidas por los líderes, que iniciaron negociaciones directas el 3 de septiembre.

De hecho, éste es un nuevo comienzo en la búsqueda de una solución para el problema de Chipre. Con anterioridad, se forjaron esperanzas, sólo para ser truncadas, y en el país queda mucho trabajo por hacer en la búsqueda de una solución.

Sin embargo, la mayoría de los observadores están actualmente de acuerdo en que las partes se están involucrando y, en efecto, han emprendido un serio esfuerzo para alcanzar un acuerdo. «La voluntad política que han mostrado las partes ha cambiado el estado de los asuntos hasta ahora, así que estamos muy alentados por el proceso», afirmó Tayé- Brook Zerihoun, actual RESG, cuando el proceso iba tomando forma en junio. Downer insistió en que Naciones Unidas estaba allí para ayudar a las partes haciendo lo que ellas consideraban más útil. «A nadie le gusta que lleguen extranjeros a su país y les digan cómo debe gobernarlo. Y, a este respecto, Chipre no es diferente. Es muy importante que al final los dos líderes se apropien de este proceso como algo que les pertenece». Se esperaba que las negociaciones continuasen en 2009, sin plazo para su conclusión, aunque todos coinciden en que no pueden durar indefinidamente. Muchos creen, además, que esta es una oportunidad excepcional para resolver el conflicto de larga data en Chipre.

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas © 2010