Shirbrig - Haití

Nepal: El establecimiento de la paz da frutos

Nepal resultó el ejemplo de mantenimiento de la paz del año 2006, cuando la voluntad política local y el apoyo internacional se unieron para crear las condiciones favorables para una paz negociada. El restablecimiento de la política parlamentaria y la decisión de los insurgentes maoístas y de los principales partidos políticos del Nepal de lograr un arreglo del conflicto armado que ya duraba un decenio descuellan como clara muestra del deseo de los nepaleses de lograr la paz y preservar la democracia. La solicitud hecha a las Naciones Unidas de que interviniera es un indicio de que el Nepal confía en la pericia de las Naciones Unidas para manejar un proceso de paz y en la legitimidad excepcional que la Organización puede aportar ayudando a forjar arreglos políticos amplios y duraderos que gozan del reconocimiento nacional e internacional.

El conflicto entre los insurgentes maoístas y las fuerzas del gobierno dejó un saldo de unos 13.000 muertos, un gran número de personas obligadas al exilio y más devastación en una economía ya sumida en la pobreza. En febrero de 2005, el Rey Gyanendra asumió facultades ejecutivas directas con la ayuda del ejército, marginó a los partidos políticos y aumentó la representación contra los grupos de defensores de los derechos humanos y la sociedad civil y contra los medios de información. Esta actuación hizo que, a la larga, antiguos opositores, insurgentes maoístas y partidos políticos formaran una alianza para restablecer la democracia. Las manifestaciones masivas de abril de 2006 obligaron al Rey a claudicar, a restablecer el Parlamento y a entregar el poder a un gobierno de la Alianza de Siete Partidos de los principales partidos políticos, a lo que siguieron negociaciones políticas entre los maoístas y el nuevo Gobierno que llevaron a la firma de un Acuerdo General de Paz. El acuerdo, firmado el 21 de noviembre de 2006, contiene disposiciones para la oficialización y consolidación de una cesación del fuego, una estructura de gobierno provisional, la celebración de elecciones a la Asamblea Constituyente en 2007 y el control de las armas y del personal armado de ambas partes durante este período intermedio.

En relación con las armas y el personal armado, el acuerdo establecía que los combatientes maoístas se reunirían en acantonamiento y que sus armas y pertrechos quedarían depositados bajo llave en lugares supervisados por las Naciones Unidas. Un número igual de armas del ejército permanecería también a buen recaudo bajo el control de las Naciones Unidas. El propio ejército nepalés quedaría confinado en sus cuarteles. Al propio tiempo se redactaría una constitución provisional, se establecería una asamblea legislativa provisional y se formaría un gabinete provisional. A mediados de junio de 2007 se celebrarían las elecciones a una nueva Asamblea Constituyente. La Constitución provisional terminó de redactarse el 16 de diciembre de 2006 y fue promulgada por el nuevo Parlamento provisional el 15 de enero de 2007.

Parada militar Observadores civiles de las Naciones Unidas inscriben a soldados nepaleses, 24 de enero de 2007. (Foto de las Naciones Unidas)

Antes de la firma de este acuerdo histórico, durante varios años, las Naciones Unidas habían llevado a cabo misiones de buenos oficios y mantenido contactos diplomáticos con todas las partes para promover un diálogo político y un acuerdo negociado del conflicto. Aparte de su compromiso político, las Naciones Unidas han estado sobre el terreno durante muchos años por medio de sus muchos organismos que prestan asistencia al Nepal en sus programas de desarrollo socioeconómico a largo plazo, así como con proyectos de socorro y asistencia humanitaria. Desde 2005 se encuentra en el país una misión de vigilancia de los derechos humanos, establecida por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Gracias a la interacción permanente con todas las partes en el Nepal y en otros países de la región, las Naciones Unidas contribuyeron al proceso político que culminó en el acuerdo de paz. Tan pronto las partes hicieron patente su solicitud de apoyo directo de las Naciones Unidas al proceso, una misión política encabezada por el Enviado Especial de las Naciones Unidas, Staffan de Mistura, visitó el país a fines de julio de 2006 y entabló conversaciones con los principales protagonistas. De resultas de ello, las partes pudieron llegar a acuerdo sobre la índole de la función que desempeñarían las Naciones Unidas en el futuro ayudando a crear las condiciones idóneas para unas elecciones libres y justas a la Asamblea Constituyente.

En agosto, el Secretario General nombró a Ian Martin como su Representante Personal para Nepal, para que fuese el interlocutor político de más alto nivel de las Naciones Unidas y ayudara a las partes a seguir definiendo y recabando el apoyo que necesitaban de las Naciones Unidas.

Al tocar a su fin las negociaciones, los maoístas y el Gobierno pidieron oficialmente asistencia de las Naciones Unidas para dirigir el proceso de paz en tres aspectos fundamentales: control de las armas y del personal armado de ambas partes, vigilancia constante de la situación de derechos humanos y asistencia electoral.

El Consejo de Seguridad, en una Declaración del Presidente de 1º de diciembre de 2006, hizo suya la propuesta del Secretario General relativa al despliegue de una misión de avanzada de 35 monitores y 25 funcionarios electorales, que comenzaron a llegar a principios de enero de 2007. Actuando por recomendación del Secretario General, Ban Kimoon, el 23 de enero, el Consejo de Seguridad estableció, por un período de 12 meses, una misión de control total, la Misión de las Naciones Unidas en Nepal (UNMIN), con cerca de 190 controladores de armas, personal electoral y personal civil de otro tipo.

Entre tanto, el 28 de noviembre se llegó a un acuerdo aparte sobre las modalidades de la función de vigilancia de las Naciones Unidas en el proceso de control de las armas, y las Naciones Unidas comenzaron a dar los primeros pasos para controlar las armas el 15 de enero de 2007, en coordinación con un equipo nacional de tareas de control establecido por las partes como recurso provisional hasta que las Naciones Unidas puedan hacerse cargo de esta tarea todo el tiempo.

Las Naciones Unidas han prestado asesoramiento y orientación y han apoyado la aplicación del acuerdo, aunque las autoridades nepalesas tienen la responsabilidad por el proceso político y la aplicación del acuerdo. En 2007, las Naciones Unidas se ocuparán de mantener la confianza en el proceso asegurando la investigación y notificación al público de toda violación del acuerdo.


Portada  /  Página principal de las Naciones Unidas  /  Mantenimiento de la paz de la ONU


Sección de Servicios de Internet | Departamento de Información Pública © Naciones Unidas 2007