Introducción

Table of contentsMajor peacekeeping operations

2005: Un buen año para las operaciones de mantenimiento de la paz

Para las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, 2005 fue, por muchas razones, un año excepcional.

Tras haber lanzado cuatro nuevas operaciones en 2004 y la misión del Sudán en 2005, el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP), en su momento cumbre del año, dirigía 18 operaciones de paz en todo el mundo, en las que participaban unos 85 000 efectivos, policías y personal civil para atender directamente a unos 200 millones de hombres, mujeres y niños en los países de acogida.

El Departamento de Asuntos Políticos (DAP) dirigía también ocho misiones políticas especiales y oficinas de apoyo al mantenimiento de la paz en África occidental y central, Asia central, el Iraq y el Oriente Medio.

A modo de expresión de la voluntad colectiva de la comunidad internacional de ayudar a las sociedades en tránsito de un conflicto armado a la paz siguieron ampliándose el ámbito y la complejidad de las actividades de mantenimiento de la paz.

Las nuevas misiones se ocuparon de muy diversas tareas complejas y multidisciplinarias, entre ellas el desarme de combatientes, la organización de elecciones democráticas, el fortalecimiento de las fuerzas policiales y de seguridad, el restablecimiento del orden público, la dirección de las administraciones públicas, la vigilancia de los derechos humanos y el reforzamiento de acuerdos de paz precarios.

Durante el año, dos informes externos atribuían a las operaciones de paz de las Naciones Unidas una reducción cuantificable de los conflictos internacionales y de las muertes causadas por las guerras.

En 2005 se registraron algunos logros importantes: comenzó el despliegue en el Sudán de una gran operación de apoyo a la paz para reforzar el Acuerdo de Paz Amplio firmado en marzo entre el norte y el Sudán meridional. Las misiones dirigidas por el DOMP y el DAP apoyaron la organización de elecciones históricas en el Afganistán, Burundi, Liberia, el Iraq y en la República Democrática del Congo, que celebró sus primeras elecciones democráticas en cuarenta años, durante las cuales la población aprobó un proyecto de constitución. A principios de 2006, se estaban organizando elecciones parlamentarias en Haití y la RDC.

Se dieron por terminadas dos operaciones de mantenimiento de la paz, la de Sierra Leona y la de Timor-Leste, que habían cumplido con éxito sus mandatos de solidificar la paz y ayudar a ampliar y fortalecer la autoridad de gobiernos elegidos democráticamente. En ambos países se están estableciendo oficinas de misión integradas con mandatos de mantenimiento de la paz a más largo plazo.

En Kosovo, la operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas contribuyó a que el gobierno local se atuviera a las normas de gobernanza para preparar las conversaciones sobre la situación legal definitiva, que comenzarían a principios de 2006. En la RDC, los efectivos de las Naciones Unidas avanzaron extraordinariamente hacia el restablecimiento de la estabilidad en el Congo oriental gracias a algunas operaciones. En Côte d'Ivoire, la misión luchaba contra serios obstáculos al acuerdo de paz de 2003, pero se logró prevenir una crisis cuando todas las partes aceptaron a Charles Konan Banny como primer ministro provisional en diciembre. En Georgia, la misión de observadores de las Naciones Unidas siguió vigilando la cesación del fuego y promoviendo un arreglo político del conflicto.

Lamentablemente no se logró avanzar para sacar del impasse la situación en el Sahara Occidental, también se mantuvo estancado el proceso de paz entre Eritrea y Etiopía.

Prosiguieron su labor otras operaciones de larga data de las Naciones Unidas en el Oriente Medio, la India y el Pakistán y Chipre, que siguieron velando por la tan necesaria estabilidad en sus zonas de operación.

Unos veinte países aportaron por primera vez personal uniformado a las operaciones de paz de las Naciones Unidas, lo que elevó a 107 el número de países que aportan efectivos y policías, aunque al final del año, Bangladesh era el que más efectivos había aportado (9 758), y los Estados Unidos, el que más recursos financieros habría aportado, un 27% del presupuesto de 5 030 millones para el mantenimiento de la paz entre julio de 2005 hasta junio de 2006.

La necesidad de realizar esfuerzos continuos para mantener la paz sostenible convenció a los Estados Miembros de las Naciones Unidas, reunidos en la Cumbre de 2005, a crear una comisión de consolidación de la paz, órgano asesor que trabajará para coordinar y asegurar los compromisos internacionales a largo plazo con los países que salen de un conflicto.

En 2005, las funciones del personal de mantenimiento de la paz aumentaron también en complejidad y riesgo: el fortalecimiento del mantenimiento de la paz, que incluye las operaciones militares para proteger a los civiles en la RD del Congo y Haití, también costó vidas: 121 miembros de mantenimiento de la paz perecieron en misión en 2005, entre ellos nueve soldados de Bangladesh muertos en una emboscada en la RD del Congo en febrero.

La comunidad de mantenimiento de la paz tuvo que hacer frente también al ominoso espectro de la explotación y el abuso sexuales por parte de miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz, que el Secretario General Adjunto Jean-Marie Guéhenno calificó de "uno de los episodios más vergonzosos en la actividad de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas". La implantación de la política del Secretario General de tolerancia cero de la explotación y el abuso sexuales se convirtió en la máxima prioridad para el DOMP y de toda la Organización durante 2005, que empezó a aplicar las muy diversas recomendaciones propuestas por el asesor especial del Secretario General sobre esta cuestión, el Príncipe de Jordania Zeid Ra'ad Al-Hussein.

La Secretaría de las Naciones Unidas siguió aumentando su capacidad de despliegue de operaciones de mantenimiento de la paz inmediatamente después de firmado un acuerdo de paz. Aunque en la Cumbre Mundial de 2005, los Estados Miembros no aprobaron las propuestas de crear una fuerza militar de reserva, en su Documento Final se autoriza la creación de una capacidad permanente de reserva de la policía.

Las misiones de consolidación de la paz se fueron "integrando" cada vez más durante el pasado año, ya que los representantes especiales adjuntos del Secretario General de varias misiones hicieron las veces también de coordinadores residentes de las Naciones Unidas, lo que aseguró una coordinación cada vez mayor de los aspectos humanitario y de desarrollo de una situación posterior al conflicto, y de los organismos pertinentes de las Naciones Unidas, con la operación de mantenimiento de la paz.

Dos importantes estudios llevados a cabo en 2005, uno de la Rand Corporation de los Estados Unidos y otro de la Universidad de Columbia Británica, atribuyó a las operaciones de paz de las Naciones Unidas su aporte a la reducción de los conflictos y a la construcción de naciones estables. En el Human Security Report, escribió uno de sus autores de la Universidad de Columbia Británica, quedó demostrado que las Naciones Unidas han "desempeñado una función decisiva en el fortalecimiento de la seguridad mundial".

El International Crisis Group en su "CrisisWatch" de fin de año citó cuatro situaciones de conflicto que a fines de 2005 habían mejorado: en tres de ellas había operaciones de paz de las Naciones Unidas: la RD del Congo, Côte d'Ivoire y el Afganistán.

Durante un año de crecimiento y renovada confianza en las operaciones de paz de las Naciones Unidas, el objetivo de las Naciones Unidas ha sido aumentar su capacidad de despliegue rápido y eficaz, cumplir sus mandatos con toda su diversidad de conocimientos especializados y un "deber de diligencia" respecto de la población de acogida y crear la base efectiva y eficaz en función de los costos para la paz sostenible. La Organización seguirá haciendo frente a los retos nuevos y cada vez más crecientes y realizando las reformas encaminadas a seguir mejorando los medios de proyectar, desplegar y sostener las operaciones de paz.

Las Naciones Unidas establecen la Comisión de Consolidación de la Paz

Entre los principales resultados de las iniciativas de reforma que los dirigentes mundiales hicieron suya en la Cumbre de septiembre, la Asamblea General estableció la nueva Comisión de Consolidación de la Paz el 20 de diciembre para ayudar a la reconstrucción y estabilización de los países que están saliendo de un conflicto. Debido a que los estudios demuestran que prácticamente la mitad de esos países vuelven a verse envueltos en un conflicto en los cinco años siguientes a la firma de un acuerdo de paz, esta decisión podría marcar un hito en los esfuerzos de las Naciones Unidas para ayudar a los Estados y las sociedades a controlar la difícil transición de la guerra a la paz.

La Comisión reunirá por primera vez a todos los principales protagonistas que tienen que lograr que un país salga del conflicto y decidir una estrategia de consolidación de la paz a largo plazo. Mediante el establecimiento de un vínculo entre los esfuerzos inmediatos después del conflicto, por una parte, y los esfuerzos de recuperación y desarrollo a largo plazo, por la otra, la Comisión llenará un vacío que hasta ese momento había existido en el sistema de las Naciones Unidas. La Comisión se ocupará primordialmente de la reconstrucción y la creación de instituciones y de mejorar la coordinación dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas para que la atención internacional no disminuya durante los años decisivos posteriores al conflicto.

La Comisión, que es un órgano consultivo, estará integrada por 31 miembros: siete del Consejo de Seguridad, entre ellos los cinco miembros permanentes; otros siete del Consejo Económico y Social; cinco de los diez principales contribuyentes financieros de las Naciones Unidas; y cinco de los 10 países que aportan la mayor cantidad de efectivos a las misiones de mantenimiento de la paz. Otros siete se seleccionarán de manera de asegurar una distribución geográfica equitativa por las agrupaciones regionales. Cabe esperar que los representantes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otros donantes institucionales asistan a las reuniones. Las autoridades del país del que se esté ocupando la Comisión, así como de sus vecinos, desempeñarán también una función activa en este proceso.

La idea de una comisión de consolidación de la paz evolucionó a partir de la evidente necesidad de que las Naciones Unidas contaran con un enfoque coordinado, coherente e integrado de la consolidación de la paz y la reconciliación después de un conflicto. Cabe esperar que la Comisión se ocupe de las necesidades especiales de los distintos países que salen de un conflicto y ayude a prevenir futuros conflictos contribuyendo a que las partes cesen las hostilidades y procuren la recuperación, la reconstrucción y el desarrollo y movilicen la ayuda internacional.

La Comisión contará con el apoyo de una Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz poco numerosa, que proporcionará a la Comisión la información y el análisis necesarios para coordinar los esfuerzos de consolidación de la paz de las Naciones Unidas.


Sección de Servicios de Internet | Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas © 2006.