RETOS EN LAS OPERACIONES DE PAZ

Misiones políticasLa igualdad entre los sexos

El DOMP insiste en la conducta y el deber de diligencia

Durante el pasado año, el DOMP puso en marcha reformar radicales de la cultura de mantenimiento de la paz, iniciadas a raíz de las denuncias de explotación y abuso sexual en las misiones de consolidación de la paz durante el año anterior.

En junio, la Asamblea General aprobó un conjunto de recomendaciones muy diversas, propuesto por el Asesor del Secretario General sobre explotación y abuso sexuales por parte del personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, Príncipe Zeid Ra'ad Zeid Al-Hussein.

Posteriormente, el DOMP estableció dependencias de conducta y disciplina en la Sede de las Naciones Unidas y en las ocho operaciones de mantenimiento de la paz de más envergadura, elaboró una política trascendental sobre la asistencia a las víctimas, emprendió estrategias de comunicaciones y divulgación pública, diseñó y puso en práctica la formación obligatoria del personal de todas las categorías, reforzó la responsabilidad administrativa, trabajó para mejorar las condiciones de vida y el bienestar del personal de mantenimiento de la paz y logró avanzar en las enmiendas a los acuerdos jurídicos de distintas categorías de personal de mantenimiento de la paz para que se incluyera la prohibición de la explotación y el abuso sexuales, lo que obligó a enmendar los memoranda de entendimiento entre las Naciones Unidas y los países que aportan contingentes. El Secretario General nombró también a un Grupo de Expertos Jurídicos para que estudiaran la manera de fortalecer la responsabilidad penal del personal de las Naciones Unidas que cometieran delitos mientras prestaran servicios en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. El DOMP trabaja también con los Estados Miembros para asegurar un seguimiento eficaz tras la repatriación de los infractores.

Un grupo de tareas dirigido por dos grupos de alto nivel sobre políticas de la Secretaría de las Naciones Unidas, el Comité Ejecutivo de Paz y Seguridad y el Comité Ejecutivo de Asuntos Humanitarios, trabajó durante el año en la determinación de los elementos de esos cambios políticos. Entre tanto, la Vicesecretaria General visitó cinco operaciones de mantenimiento de la paz para llevar el mensaje del Secretario General sobre tolerancia cero en caso de conducta sexual impropia.

Sobre el terreno se siguieron investigando las acusaciones de explotación y abuso sexuales, de las que se ocupa ahora la Oficina de Servicios de Supervisión Internas (OSSI). Se está creando una amplia base de datos para dar seguimiento e informar sobre todos los casos de conducta impropia. Desde enero de 2004, se investigó a 291 miembros de misiones de mantenimiento de la paz, lo que culminó con el despido de 16 civiles, la repatriación de 16 miembros de unidades de policía constituidas y 137 repatriaciones o rotaciones de personal militar, entre ellos seis comandantes, por motivos disciplinarios.

Una misión, como la MONUC en la RD del Congo, aplicó medidas estrictas, como la creación de zonas y establecimientos prohibidos, toques de queda y políticas sobre el uso obligatorio de uniformes por los efectivos tanto durante como fuera del servicio. Se establecieron también centros de enlace y líneas telefónicas directas para recibir las quejas del público.

Para reforzar el mensaje de que el servicio en una operación de paz de las Naciones Unidas es un privilegio, no un derecho, el DOMP incorporó el Deber de Diligencia del miembro de un contingente (véase el recuadro) y una película sobre conducta, en que se destacan las relaciones excepcionales y decisivas entre los distintos miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz y la población de acogida. El DOMP tiene el compromiso de erradicar la explotación y el abuso con medidas preventivas y disciplinarias y al mismo tiempo reafirmar también el mensaje de que el personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas influye de una manera real y palpable en la vida de las personas de todo el mundo en un servicio demasiado importante para que sea desvirtuado por una conducta impropia.

El DEBER DE DILIGENCIA del miembro de un contingente
  • Tienes el privilegio de haber sido seleccionado para prestar servicios en una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Este privilegio te confiere serias responsabilidades para con la población del lugar a donde has venido a prestar servicios.
  • Cuando prestas servicios en una operación de mantenimiento de la paz, eres un representante de las Naciones Unidas. La boina azul se debe llevar con orgullo y conocimiento de su significado para el mundo.
  • La confianza que depositan en ti las Naciones Unidas y el mandato que la comunidad internacional ha encomendado a las Naciones Unidas te obligan a observar las normas de conducta profesional y comportamiento personal más elevadas, estés o no cumpliendo con tu deber.
  • El despliegue del personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas tiene lugar en situaciones extraordinarias, en que las poblaciones locales suelen encontrarse en gran peligro. Se considera que toda la población a la que prestamos servicios es beneficiaria de nuestra asistencia. El deber de todo miembro de las fuerzas de paz es proteger a las personas vulnerables y evitarles todo perjuicio posible.
  • Los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas tienen la oportunidad excepcional de ayudar a poblaciones que salen de difíciles situaciones de conflicto y de contribuir a una paz y estabilidad duraderas. La delicada función que realizan hace que toda conducta impropia de uno solo de ellos pueda desmerecer a la positiva función de las Naciones Unidas en su conjunto. Su deber es mostrar en todo momento respeto a la población local y a las normas más elevadas de profesionalismo.
  • Cualquier forma de explotación o abuso de la población local es inadmisible. Las normas de conducta de las Naciones Unidas prohíben la explotación y el abuso sexuales. Estas normas se aplican a todos los miembro de las fuerzas de paz sean cuales sean las costumbres y leyes locales, o las costumbres y leyes que imperen en su propio país.
  • Las Naciones Unidas son la expresión de las mejores esperanzas y aspiraciones de la comunidad internacional. Todo miembro de las fuerzas de paz es un embajador de esta Organización. No pierda nunca de vista la función que realiza ni sus responsabilidades.

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