PRINCIPALES OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ

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RD del Congo: Una postura enérgica acelera el proceso político

En 2005, la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC) adoptó un conjunto de medidas importantes para apoyar el proceso de transición política del país y transformar el alcance general de la actividad de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Después de que se autorizara, en virtud de la resolución 1565 del Consejo de Seguridad, la creación de una fuerza integrada por 16 700 efectivos uniformados, la misión comenzó el año con el establecimiento del primer cuartel general de divisiones multinacionales de la historia del mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. (La mayoría de las misiones de consolidación de la paz funcionan con una sola división.) Tras establecerse en la ciudad centroseptentrional de Kisangani, la División Oriental de la MONUC comenzó sus operaciones en febrero, supervisando una brigada con cuatro batallones en el Distrito Ituri, y otras dos brigadas en las dos provincias Kivu.

El cuartel general de la división de la MONUC en la problemática región de Ituri llevó a cabo un programa piloto de desarme y reintegración a la comunidad, que el Gobierno de Transición de la RD del Congo había emprendido a finales de 2004, conjuntamente con la MONUC y el PNUD. A mediados de abril, se había desarmado a unos 15 000 milicianos y se habían recuperado 7 000 armas. Para apoyar la estabilización y seguir ejerciendo presión sobre los restantes 2 000 hombres que integraban grupos armados en Ituri, la MONUC creó posteriormente el Equipo de Tareas de Ituri con efectivos de las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y del ejército del Congo, las Forces Armées de la République Démocratique du Congo (FARDC), con capacidad para realizar operaciones de paz "masivas" en cualquier lugar del distrito.

La creación de un ejército y una fuerza policial con todas las de la ley era una de las necesidades más apremiantes de la RD del Congo. En 2005, la MONUC entrenó a seis brigadas del ejército y a 18 000 oficiales de policía congoleses. La primera etapa de integración del nuevo ejército terminó al finalizar el año con el despliegue de la sexta brigada integrada de las FARDC.

En una victoria parcial para el proceso de paz, el 31 de marzo, el grupo insurgente de hutus rwandeses, las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Rwanda (FDLR), que habían estado realizando operaciones en las provincias Kivu, denunció el genocidio en Rwanda en 1994 y prometió regresar a su país en son de paz. La MONUC creó de inmediato seis lugares de reunión en las provincias Kivu, pero no fueron muchos los miembros de las FDLR que se entregaron. En junio, se produjo una escisión entre los dirigentes de las FDLR, lo que demoró la total repatriación de los rebeldes a Rwanda.

A fines de junio, el Gobierno de Transición anunció su intención de desarmar por la fuerza a los combatientes de las FDLR que realizaban operaciones en el este. Usando su mandato para proteger a civiles, el personal de mantenimiento de la paz de la MONUC y las fuerzas del gobierno emprendieron distintas operaciones militares conjuntas masivas para tratar de hacer salir a los rebeldes y vaciar sus campamentos. Pese a que se lograron resultados impresionantes, estas operaciones no lograron completar la repatriación total de los grupos armados extranjeros. En distintas oportunidades durante el año, la intensificación de las operaciones del personal de la MONUC en Ituri y las provincias Kivu provocó acciones de represalia de los posibles saboteadores y combatientes hostiles. Trece cascos azules perecieron en combate en 2005, mientras que otras decenas resultaron heridos. El incidente más mortal ocurrió el 25 de febrero cuando nueve miembros de la MONUC del contingente de Bangladesh, que realizaban su patrulla de rutina a pie para proteger un campamento de unos 8 000 desplazados internos, perecieron en una emboscada coordinada y bien planificada en Kafé, a unos 80 kilómetros al norte de Bunia en el Lago Albert.

El firme mandato de la MONUC, sumado al alto nivel de apoyo internacional, facilitó en 2005 lo que pocos años antes habría parecido imposible: más de 24 millones de congoleses inscritos para votar. Entre junio y diciembre, la MONUC aportó sus conocimientos logísticos y técnicos y asesoramiento a la Comisión Electoral Independiente del país. Se distribuyeron carpetas de registro de votantes a 9 000 centros de inscripción en todo el país, incluso en los rincones más apartados de la RD del Congo, país que tiene el tamaño de Europa occidental. Algunos materiales se transportaron hasta en canoa. El compromiso de los efectivos de la MONUC disipó además los temores generalizados de que la contienda interna y la violencia hicieran fracasar el proceso de inscripción. En Ituri se inscribió prácticamente el 90% del electorado, mientras que siete de las 11 provincias de la RD del Congo completaron el proceso de inscripción. Es significativo también que los días 18 y 19 de diciembre se realizó el escrutinio del referendo constitucional sin que se produjeran serios incidentes de seguridad, lo que constituyó un hito en la historia del país, ya que fue la primera oportunidad en que la población congolesa eligió su sistema de gobierno en más de 40 años.

Mientras el personal de mantenimiento de la paz velaba por la seguridad dondequiera que estuviera desplegado sobre el terreno, la aviación de la MONUC establecía nuevos récords de seguridad en el aire. La RD del Congo es un inmenso país con una infraestructura prácticamente destruida, y casi todo su transporte logístico principal tiene lugar por aire. El 18 de octubre, al cumplir la MONUC su sexto aniversario, la misión había acumulado 130 000 horas de vuelo en operaciones realizadas en condiciones de total seguridad, un logro más en la actividad de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Con una flota de 68 aviones que operaban desde más de 60 aeropuertos y campos de aterrizaje, la aviación de la MONUC llegó a competir con ventaja con las aerolíneas comerciales al punto que se convirtió en la principal aerolínea de África. Además, esta infraestructura resultó indispensable para el transporte de los materiales electorales, la carga y el personal de apoyo a la organización de las elecciones programadas para 2006.

En cuanto al apoyo y la reforma de la misión, la MONUC fue la primera en aplicar un concepto de "misión integrada". Diversos miembros del sistema de las Naciones Unidas presentes en la RD del Congo trabajaron en cooperación para lograr la repatriación de refugiados congoleses de Tanzanía y producir vídeos y programas radiales sobre múltiples temas de interés destinados a educar a los ciudadanos congoleses y a la vez movilizar fondos de la comunidad internacional.

Por otra parte, la MONUC se convirtió en un ejemplo palpable para futuras operaciones de mantenimiento de la paz con la creación el 1º de marzo de la Oficina encargada de examinar los casos de abuso y explotación sexuales, la primera de su tipo en una misión de mantenimiento de la paz. Once funcionarios se encargaron de tareas de elaboración de políticas, capacitación y promoción, y durante seis meses investigaron también unos 100 casos civiles y militares. La gestión de la oficina redundó en un total de 38 repatriaciones, destituciones y procesos penales por casos graves de conducta impropia.

También en 2005, Radio Okapi, proyecto radial conjunto emprendido en 2002 por Información Pública de la MONUC y la Fundación Hirondelle, organización no gubernamental suiza, se convirtió en la principal cadena radial nacional no sólo de la RD del Congo sino también en la historia de la actividad de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Con sus transmisiones en frecuencia modulada y onda corta, la audiencia de Radio Okapi se disparó en todas las provincias del país, incluso en la capital Kinshasa. A medida que avanza el calendario electoral hacia 2006, la cadena radial, con su credibilidad establecida como la "voz de la MONUC", será un instrumento clave que ayudará a validar el proceso electoral democrático y los resultados del escrutinio aún en los rincones más apartados del país.

Durante 2005, la MONUC logró adelantos extraordinarios en el cumplimiento de sus objetivos básicos. Sus asociados mantenían su optimismo de que en 2006, las primeras elecciones independientes de la RD del Congo en más de 40 años allanaran el camino a una paz y una seguridad sostenibles, mientras se trata de resolver también el legado de la guerra mediante un desarrollo humanitario y económico palpable.


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