Panorama

Contenido de la página

Operaciones de Paz en Asia y el Pacífico

 

  II. OPERACIONES DE PAZ EN ÁFRICA

 

OPERACIONES DE MANTENIMIENTO DE LA PAZ

 

Liberia - UNMIL

 

Para Liberia el año 2003 estuvo marcado por un precario progreso hacia el fin de más de una década de guerra civil. El Gobierno y los dos grupos rebeldes, los Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD) y el Movimiento por la Democracia en Liberia (MODEL), firmaron la cesación del fuego el 17 de junio. Sin embargo, el 1 de agosto, tras la reanudación del conflicto, el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de una fuerza multinacional con la esperanza de que en un futuro próximo transfiriera sus responsabilidades en lo referente al mantenimiento de la paz a una nueva fuerza de estabilización de la ONU. La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) envió una fuerza de vanguardia formada por soldados de África occidental, según lo establecido por la Misión de la CEDEAO en Liberia (ECOMIL), mientras que los Estados Unidos situaban aproximadamente 2.000 marines cerca de la costa de Liberia.

 

La partida del Presidente Charles Taylor el 11 de agosto dejó vía libre al Acuerdo General de Paz entre las partes en conflicto, firmado en Accra el 18 de agosto, que disponía un Gobierno Nacional de Transición de Liberia -inaugurado oficialmente el 14 de octubre- y el despliegue de una fuerza de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz. Mediante la resolución 1509 del 1 de septiembre, el Consejo de Seguridad creó la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL), en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas. La UNMIL asumió las funciones de mantenimiento de la paz de las fuerzas de la ECOMIL el 1 de octubre con orden de ayudar en la aplicación del Acuerdo General de Paz. Cerca de 3.500 tropas de África occidental fueron reasignadas a las fuerzas de las Naciones Unidas. A finales del año 2003, la fuerza de la UNMIL todavía estaba intentando alcanzar su máxima dotación autorizada (15.000 efectivos militares y 1.115 oficiales de policía civil). A plena potencia, la UNMIL será la operación de paz en curso de la ONU de mayor amplitud.

 

Esta Misión es una operación multidimensional, encargada de:

  • Observar y vigilar la aplicación del Acuerdo de Cesación del Fuego;

  • trabajar para conseguir el desarme, la desmovilización y la reinserción;

  • facilitar asistencia humanitaria y promover los derechos humanos.

La Misión también trabaja con el Gobierno Nacional de Transición de Liberia con el objetivo de capacitar a una Policía civil, crear un nuevo ejército nacional estructurado en Liberia, establecer organizaciones administrativas locales y nacionales y convocar elecciones para el 2005. El Programa de Desarme, Desmovilización y Reinserción comenzó en diciembre.

 

El Consejo de Seguridad decidió en mayo mantener las sanciones impuestas a Liberia un año más. Sin embargo, después de la firma del Acuerdo General de Paz de Accra, el Consejo decidió en diciembre reexaminar las condiciones sobre las que se habían impuesto las sanciones.

 

República Democrática del Congo - MONUC

 

Ese año se produjo un gran avance en la República Democrática del Congo en lo que respecta al retiro de fuerzas extranjeras y al establecimiento de un Gobierno de Unidad Nacional y Transición en julio. Sin embargo, la lucha continuó en las regiones occidentales del país, y fue especialmente intensa en las provincias de Kivu e Ituri en las que se sometió a la población civil a masacres étnicas y violaciones de los derechos humanos, lo que causó una significativa huída de refugiados y de personas desplazadas dentro del país.

 

Al empeorar la situación, y al mismo tiempo que se negociaba reforzar la Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUC), el Consejo de Seguridad autorizó en mayo el despliegue de la Fuerza Multinacional Provisional de Emergencia en Bunia. Esta Fuerza, propuesta por la Unión Europea contando con Francia como nación encargada de liderarla, fue creada para estabilizar la situación hasta septiembre, momento en el que la MONUC asumió la responsabilidad. En julio, actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad autorizó a la MONUC a "utilizar todos los medios necesarios" para estabilizar la situación en Ituri y en Kivus y a aumentar su dotación autorizada, pasando de 8.700 a 10.800 soldados encargados del mantenimiento de la paz. El personal civil también aumentó en el 2004, pasando de 1.600 a 2.500 personas.

 

El mandato de la misión incluye proporcionar asistencia al Nuevo Gobierno de Transición para reformar y capacitar a las fuerzas de seguridad, reestablecer un Gobierno basado en el estado de derecho y prepararlo para convocar elecciones en el año 2005. Uno de los mayores retos es hacer desaparecer la arraigada inseguridad, así como consolidar la autoridad del gobierno nacional y unificar el país antes de las elecciones.

 

La MONUC continuó activamente con su programa de desarme, desmovilización, repatriación y reasentamiento de excombatientes extranjeros, a pesar de que las luchas en el este retrasaron el proceso. La Misión también empezó a ayudar al Gobierno de Transición con el desarme voluntario y la desmovilización de los combatientes congoleses.

 

Con intención de acabar con la explotación ilícita de los recursos naturales, considerado uno de los factores más importantes del conflicto en la República Democrática del Congo, un Grupo de Expertos de los Estados Unidos propuso ciertas recomendaciones al Consejo de Seguridad en octubre, para ayudar al Gobierno de Transición a gestionar estos recursos de manera transparente. En el aspecto humanitario, la MONUC continuó centrándose en garantizar que la población más vulnerable tuviera acceso a la asistencia más esencial, especialmente en las zonas afectadas por la lucha. En lo que se refiere a información pública, La Radio Okapi de la MONUC era la única radio emitida a escala nacional y tenía una audiencia de más de 20 millones de oyentes.

 

Etiopía y Eritrea - MINUEE

 

La Misión de las Naciones Unidas en Etiopía y Eritrea (MINUEE) continuó apoyando el proceso de paz mediante la vigilancia de la Zona Temporal de Seguridad entre los dos países, presidiendo la Comisión Militar de Coordinación, y regulando las actividades humanitarias relacionadas con los derechos humanos en la Zona Temporal de Seguridad y en zonas adyacentes, así como proporcionando asistencia técnica en actividades humanitarias de remoción de minas.

 

La Comisión Independiente de Fronteras entre Eritrea y Etiopia, creada por ambas partes mediante el Acuerdo de Paz de Algiers en diciembre de 2000, adoptó las medidas necesarias para aplicar su vinculante decisión final sobre la delimitación de la frontera, que fue invalidada en abril de 2002. Sin embargo, a pesar de los continuos esfuerzos por parte de la Comisión de Fronteras y de la buena disposición de sus oficinas locales, a finales de 2003 el proceso de demarcación seguía estancado. Las Naciones Unidas continuaron realizando esfuerzos colosales para sacar adelante el proceso de paz. A pesar de las dificultades políticas, la situación militar en la región fronteriza permaneció relativamente estable.

 

Sierra Leona - UNAMSIL

 

La situación en Sierra Leona siguió mejorando, hasta el punto de permitirle a la Misión de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNAMSIL) que progresara en la aplicación de su plan de retirada gradual -que prevé la retirada total de la Misión para finales de 2004- a la vez que continúa asistiendo al Gobierno de Sierra Leona en la consolidación de la paz. Aunque el Gobierno adoptó medidas para reforzar su autoridad en todo el país, éstas no fueron suficientes en lo concerniente a su capacidad para garantizar la seguridad en las zonas desocupadas por la UNAMSIL y para proporcionar servicios básicos a la población de las provincias. Por tanto, el ritmo de retirada de la Misión se vio favorecido, en parte, por la capacidad de las fuerzas de seguridad de Sierra Leona para garantizar la estabilidad en el país.

 

La reintegración de excombatientes terminó oficialmente el 31 de diciembre. Más de 48.000 excombatientes inscritos se beneficiaron de los proyectos de reintegración creados por el Comité Nacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración con el apoyo de la UNAMSIL. Los 3.700 excombatientes restantes recibieron una paga excepcional. Sin embargo, la capacidad del Gobierno para proporcionar oportunidades de empleo a excombatientes y ex-refugiados siguió siendo limitada. La UNAMSIL también apoyó el reasentamiento de los desplazados internos y el regreso voluntario de los refugiados de Sierra Leona desde países vecinos.

 

Los principales acontecimientos ese año incluyeron la finalización del trabajo de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y el desarrollo de actividades a pleno rendimiento por parte del Tribunal Especial para Sierra Leona, organizaciones a las que la UNAMSIL prestó su apoyo. En junio finalizó el embargo sobre la exportación de diamantes desde Sierra Leona.

 

Sáhara Occidental - MINURSO

 

La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) continuó supervisando la cesación del fuego entre Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguia el-Hamra y de Río de Oro (POLISARIO), en vigor desde septiembre de 1991, y también continuó cooperando con ambas partes en las labores de detección y desactivación de minas y artillería sin detonar. La zona de responsabilidad de la Misión permaneció en calma, y no hubo ninguna señal en el terreno que indicara que alguna de las partes pretendiera reanudar las hostilidades.

 

El año comenzó con la presentación de un plan de paz, desarrollado por el Enviado Personal del Secretario General, James Baker III, para la autodeterminación de la población del Sáhara Occidental ante las partes, Argelia y Mauritania. Después de expresar ciertas reservas, el Frente POLISARIO aceptó oficialmente el plan de paz en julio. Mientras presionaba a Marruecos para que aprobara el plan de paz, el Secretario General aceptó su petición y les concedió más tiempo para estudiar las propuestas.

 

Las negociaciones entre las partes involucradas continuaron en los meses de octubre y diciembre, logrando algunos avances en lo que se refiere a la aplicación de las medidas de fomento de la confianza entre los refugiados en los campamentos de la zona de Tindouf, en Argelia, y su comunidad de origen en el Sáhara Occidental, propuestas por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La conexión telefónica establecida por la ACNUR entre los campamentos de refugiados y el Territorio se restauró en enero de 2004.

 

MISIONES POLÍTICAS Y OFICINAS DE APOYO A LA CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ

 

Côte d’Ivoire – MINUCI

 

La Misión de las Naciones Unidas en Côte d'Ivoire (MINUCI)fue creada por el Consejo de Seguridad mediante la resolución 1479 del 13 mayo para facilitar la aplicación del Acuerdo de Paz de Linas-Marcoussis firmado en enero por el Gobierno y los principales grupos de oposición armada en Costa de Marfil. El Acuerdo contemplaba la creación de un Gobierno de Reconciliación Nacional, responsable de preparar una agenda para convocar elecciones nacionales el 2005, así como para la reestructuración de las fuerzas de defensa y seguridad y el desarme de todos los grupos armados.

 

La MINUCI incluye un componente de enlace militar para complementar la fuerza de mantenimiento de la paz de la CEDEAO, de la ECOMICI, y de las tropas francesas desplegadas en Costa de Marfil, la Operación Licorne. Esas fuerzas supervisan los Acuerdos de Cesación del Fuego de octubre de 2002 y enero de 2003 y apoyan la aplicación del Acuerdo de Linas-Marcoussis. Desplegadas por la zona de confianza, están supervisadas conjuntamente por las Forces Nouvelles (ex-rebeldes), FANCI (fuerzas armadas del Gobierno), la ECOMICI, y las fuerzas Licorne.

 

El grupo de enlace militar de la MINUCI es responsable de:

  • controlar la situación militar, incluyendo la seguridad de los refugiados de Liberia;

  • apoyar el programa de retirada, desarme y desmovilización para excombatientes;

  • establecer un enlace con las fuerzas armadas gubernamentales y con las antiguas fuerzas rebeldes para reafirmar la confianza entre ellas, en cooperación con la CEDEAO y las fuerzas francesas.

El pequeño componente civil de la Misión se centra en la supervisión de los derechos humanos y de los medios de comunicación, así como en la preparación de las elecciones para el año 2005 y el trabajo dentro del marco del Comité de Supervisión de la Ejecución del Acuerdo Linas-Marcoussis.

 

En septiembre, las Forces Nouvelles pusieron fin a su participación en el Gobierno de Reconciliación Nacional debido a una discrepancia en la interpretación del concepto de "compartición de poder" previsto en el Acuerdo de Linas-Marcoussis. Esta reacción agravó las tensiones en el país, aunque la cesación del fuego persistió. Las Forces Nouvelles volvieron al Gobierno en diciembre de 2003.

 

La situación humanitaria para cientos de miles de personas seguía siendo preocupante. Los organismos humanitarios de las Naciones Unidas no pudieron satisfacer totalmente las profundas necesidades de la población más vulnerable debido a la inestable situación de seguridad.

 

Burundi – UNOB

 

Ese año, la Oficina de las Naciones Unidas en Burundi (ONUB) siguió apoyando la aplicación de los Acuerdos de Transición contemplados en el Acuerdo de Paz y Reconciliación para Burundi de Arusha del año 2000, que contemplaba el establecimiento de un Gobierno de Transición en noviembre de 2001.

 

A mediados del periodo provisional de tres años después del cual se convocarían las elecciones, la Presidencia del Gobierno de Transición cambió de manos pacíficamente cuando Domitien Ndayizeye, un hutu, relevó en el poder a Pierre Buyoya, un tutsi, el 3 de mayo. Aunque la transferencia de poder supuso un paso importantísimo para la aplicación total del Acuerdo de Arusha, los continuos brotes de violencia indicaban que el proceso de paz en Burundi seguía siendo frágil. El Consejo de Seguridad apeló a las partes repetidamente para que respetaran los Acuerdos de Transición y se resolvieran temas de gran importancia concernientes a la reforma judicial y de seguridad. También instó a las Fuerzas Nacionales de Liberación (Palipehutu-FNL), el único grupo armado que no se había unido al proceso de paz, a hacerlo sin más dilación.

 

Se realizaron continuados esfuerzos por aplicar el acuerdo de cesación del fuego de octubre de 2002 entre el Gobierno de Transición, el CNDD-FDD o Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia (Jean Bosco Ndayikengurukiye) y la Palipehutu-FNL (Alain Mugabarabona), y el acuerdo de diciembre de 2002 entre el Gobierno de Transición y el CNDD-FDD (Nkurunziza). Sin embargo, en febrero de 2003, las confrontaciones militares entre el CNDD-FDD y el ejército profesional se reanudaron. En octubre de 2003, después de una serie de consultas, comenzaron las negociaciones de paz entre el Gobierno de Transición y el CNDD-FDD en Pretoria, Sudáfrica, bajo los auspicios del Presidente Thabo Mbeki. Las partes firmaron dos protocolos a fin de ejercer el poder de forma compartida en lo referente a política, defensa y seguridad el 8 de octubre y el 2 de noviembre de 2003, concluyendo, así, las discusiones sobre las modalidades de aplicación del acuerdo de cesación del fuego del 2 de diciembre de 2002.

 

El 16 de noviembre de 2003, en la vigésima Cumbre sobre la Iniciativa de Paz Regional en Burundi celebrada en Dar-es- Salaam, Tanzania, el Gobierno de Transición y el CNDD-FDD firmaron el Acuerdo Global sobre Cesación del Fuego, que confirmaba los dos acuerdos a los que se había llegado en Pretoria. El Acuerdo allanó el terreno para que el CNDD-FDD participara en el Gobierno de Transición.

 

Los acuerdos de cesación del fuego de 2002 requerían el despliegue de una fuerza internacional de paz y el establecimiento de una Comisión Mixta de Cesación del Fuego para asistir a las partes en la aplicación de estos acuerdos. El 2 de abril, el Mecanismo de Prevención, Gestión, y Solución de Conflictos del Órgano Central de la Organización de la Unidad Africana (OUA) autorizó el despliegue de tropas de Etiopía, Mozambique y Sudáfrica. En octubre, se desplegaron las 3.000 tropas asignadas a la Misión Africana en Burundi (AMIB). Puesto que la AMIB hacía frente a graves dificultades financieras y logísticas, la OUA solicitó la ayuda de las Naciones Unidas para movilizar fondos y otros medios de apoyo.

 

La ONUB proporcionó apoyo a las actividades del Comisión Mixta de Cesación del Fuego, cuyo presidente fue nombrado por el Secretario General. Esta Comisión Mixta se creó en febrero para coordinar y resolver temas relacionados con la aplicación de los acuerdos de cesación del fuego. A finales de año, los miembros del Gobierno de Transición y todos los movimientos y partidos políticos armados -excepto las FNL (Rwasa)- participaron en la labor de la Comisión.

 

En diciembre, 151 excombatientes de Burundi y 10 personas a su cargo fueron repatriados de la República Democrática del Congo a Burundi gracias al MONUC.

 

República Centroafricana – BONUCA

 

La inestabilidad crónica de la República Centroafricana se vio agravada por el golpe de estado del 15 de marzo encabezado por el General François Bozizé. El Consejo de Seguridad apeló a los nuevos dirigentes del país para que establecieran un diálogo nacional en el que participasen todos los sectores y que conduciría al establecimiento de un gobierno de unidad nacional.

 

Durante los momentos de malestar político, la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz en la República Centroafricana (BONUCA) siguió trabajando con las autoridades nacionales. La BONUCA apoyó en todo momento los esfuerzos del Gobierno por restaurar la legalidad constitucional mediante el diálogo nacional y reforzó las capacidades nacionales para promocionar el estado de derecho. Se prevé que las elecciones municipales se lleven a cabo en noviembre de 2004 y las elecciones legislativas y presidenciales en enero de 2005.

 

Guinea-Bissau – UNOGBIS

 

La inestabilidad política y socioeconómica durante este año culminó con el golpe de estado militar del 14 de septiembre. Se establecieron autoridades civiles de transición después de que las partes llegaran a un acuerdo el 17 de septiembre, gracias a la mediación de la CEDEAO, que trabajó junto con la Unión Africana y la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa. Los presidentes de Nigeria, Ghana y Senegal también realizaron esfuerzos de mediación. Oficina de las Naciones Unidas de apoyo a la Consolidación de la Paz en Guinea-Bissau (UNOGBIS), que había controlado las crisis políticas y facilitado la reconciliación nacional durante todo el año, empezó a trabajar con el Gobierno de Transición para ayudar a restaurar la normalidad constitucional y preparar las elecciones legislativas para marzo de 2004.

 

En estrecha colaboración con el Equipo de las Naciones Unidas en el País, la Oficina movilizó el apoyo internacional para ayudar al Gobierno a que completara la transición, enfocada a convocar elecciones presidenciales en 2005, y para apoyar los esfuerzos realizados por el país para conseguir recuperarse económicamente. La Oficina también continuó supervisando la defensa de los derechos humanos, en particular, en casos relacionados con restricciones de libertades civiles.

 

Somalia – UNPOS

 

La Oficina Política de las Naciones Unidas para Somalia (UNPOS) apoyó los esfuerzos del Secretario General por promover la causa de la paz y la reconciliación en Somalia mediante contactos con líderes somalíes, organizaciones cívicas y los Estados y organizaciones involucradas.

 

La UNPOS se comprometió activamente con el apoyo de la Conferencia Nacional Somalí de Reconciliación que se estaba llevando a cabo bajo el auspicio de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo. La UNPOS y el Equipo de las Naciones Unidas en el País comenzaron a desarrollar un plan de consolidación de la paz para aplicarlo en Somalia cuando se alcanzara un acuerdo definitivo en la Conferencia. Se prevé que la Oficina continúe sus actividades hasta finales de 2005.

 

Angola – UNMA

 

A finales de 2003, el Gobierno de Angola y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) completaron la aplicación de los aspectos políticos contemplados en el Acuerdo de Paz de Lusaka de 1994. Con este significativo avance, la Misión de las Naciones Unidas en Angola (MNUA) completó las tareas políticas que le habían encomendado y puso fin a su labor a mediados de febrero. La responsabilidad sobre tareas residuales requeridas por el Consejo de Seguridad -en ámbitos como los derechos humanos, actividades relativas a las minas, ayuda humanitaria, recuperación económica y asistencia electoral- se transfirió a organismos especializados de las Naciones Unidas con sede en Angola.

 

Oficinas políticas regionales y otras iniciativas

 

Los Representantes Especiales del Secretario General para África Occidental y para la región de los Grandes Lagos desempeñaron papeles muy importantes en las negociaciones de paz en sus respectivas regiones. Sus oficinas, formadas de pequeños equipos de personal civil y con sede respectivamente en Dakar y en Nairobi, han apoyado también los esfuerzos internacionales por reforzar los procesos de paz. La Oficina para la Región de los Grandes Lagos también trabajó en la organización de una conferencia internacional con el propósito de ayudar a forjar una paz perdurable en la región.

 

Otros logros de las iniciativas de paz de las Naciones Unidas incluyeron reuniones de la Comisión Mixta de Camerún-Nigeria creada por el Secretario General para discutir formas de dar seguimiento a una resolución de la Corte Internacional de Justicia en un conflicto fronterizo entre dos países.

 

En Sudán, las Naciones Unidas estaban preparadas para apoyar la aplicación de un acuerdo global -en negociación entre el Gobierno Sudanés y el Movimiento y Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés (SPLM/A)- que perseguía el objetivo de terminar con veinte años de conflicto en el país más grande de África.

 

El Asesor Especial del Secretario General para África realizó un estrecho seguimiento de los procesos de paz en Somalia y Sudán.

 

Página principal de las operaciones de mantenimiento de la paz      


Preparado en español por la Sección del Sitio Internet de la ONU de la División de Noticias y Medios de Información del Departamento de Información Pública. El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca. - © Naciones Unidas 2004