Georgia


PATRULLANDO LA LINEA DE CESACIÓN DEL FUEGO
Mayor Jannich Lund (Dinamarca), UNOMIG )

La jornada empezó a las 7.10 horas, cuando el oficial de guardia se comunicó por radio con el personal para asegurarse que todo estuviese en orden, pronto para un nuevo día de trabajo. La reunión matinal comenzó a las 8.00 horas. El oficial responsable de las operaciones presentó un boletín sobre los últimos acontecimientos y el programa de patrullaje del día.

Después de su intervención, presenté un informe al equipo que iba a estar patrullando conmigo ese día: observadores militares de las Naciones Unidas provenientes de Egipto, Polonia y Rusia y un intérprete contratado localmente. Me detuve en particular en las tareas que teníamos programadas para ese día y presenté un resumen de los últimos acontecimientos ocurridos en la zona que nos había sido asignada.

A las 9.00 horas, la patrulla dejó el cuartel general de sector en dos vehículos blindados. Nos dirigimos a nuestro primer destino, un pueblito cerca de la línea de cesación del fuego. Hablamos con el alcalde del pueblo, así como con algunas personas que encontramos por la calle. Parecían tener buena disposición hacia las Naciones Unidas y pudimos enterarnos de cómo era la situación en el pueblo.

Justo cuando nos estábamos yendo, recibimos una llamada por radio de nuestro comandante de sector. Las autoridades locales de Georgia le habían informado acerca de una posible violación de la cesación del fuego. La fuerza de mantenimiento de la paz de la Comunidad de Estados Independientes, constituida exclusivamente por 1.700 soldados de la Federación de Rusia, había visto un vehículo blindado de transporte de tropas en el lado georgiano de la zona de seguridad. De ser cierto, esto constituía una grave violación del acuerdo de cesación del fuego.

El comandante de sector nos ordenó dirigirnos de inmediato al lugar donde se suponía que estaba el vehículo. Sin embargo, cuando pasamos por la zona, no encontramos signo alguno de un vehículo blindado. De ahí nos encaminamos al puesto de control de las fuerzas de la Comunidad de Estados Independientes que había hecho la denuncia. El comandante declaró que no había visto ningún vehículo blindado de transporte de tropas, pero sí seis vehículos de este tipo en el lado abjasiano de la línea de cesación del fuego. A estas alturas reinaba la confusión y nadie sabía con exactitud qué había pasado. Se citó a una reunión a las 19.00 horas en el lugar donde se decía haber visto el vehículo, en la línea de cesación del fuego.

En la reunión participaron representantes de Georgia, Abjasia, las fuerzas de mantenimiento de la paz de la Comunidad de Estados Independientes y ambos sectores de la UNOMIG (Gali, ubicado del lado de Abjasia y Zigdidi, en el lado de Georgia). Los representantes de Abjasia denunciaron la presencia de un vehículo blindado de transporte de tropas en el lado georgiano. Si nadie podía explicar las razones por las cuales éste se encontraba allí, iban a abrir fuego contra él.

Pero que una de las partes de la zona de conflicto empezara a disparar hacia el otro lado de la línea de cesación del fuego era un hecho muy grave, que podría traer consecuencias como la reanudación de las hostilidades. El comandante de sector de la UNOMIG explicó que si un vehículo blindado de transporte de tropas se encontraba en la Zona de Seguridad, le correspondía a los soldados de las Naciones Unidas y de la Comunidad de Estados Independientes encargarse de retirarlo lo más rápidamente posible. En ningún caso las partes debían disparar hacia el otro lado de la línea de cesación del fuego. El comandante confirmó que la patrulla de la UNOMIG había ido al lugar en que se suponía que se encontraba el vehículo pero no había encontrado ningún vehículo de ese tipo en el lado georgiano.

Más tarde, durante la reunión, los soldados de la Comunidad de Estados Independientes declararon que lo que había avistado el comandante del puesto de control era un vehículo perteneciente a sus fuerzas, por lo que estaba claro que ningún vehículo blindado de las partes había estado presente en la Zona de Seguridad.

Después de la reunión, cuando volvimos al cuartel general de sector, la tensión se había calmado. La patrulla había contribuido a impedir una escalada del conflicto y la presencia de la UNOMIG había restablecido una cierta calma.

Esa noche dormí profundamente, consciente de que nuestra presencia tenía importancia.



 Volver al comienzo      Derechos Reservados . Página preparada y diseñada por la Sección de Paz y Seguridad, Departamento de Información Pública, ©derechos de autor 2002