Logros de las misiones de mantenimiento de la paz

Las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas operan en los entornos más difíciles y peligrosos del mundo, y deben abordar los conflictos - o sus secuelas - que otros no pueden o no quieren abordar. Podemos conseguir lo que otros no pueden, pero los buenos resultados nunca están garantizados.

Ellen Johnson Sirleaf después de ganar las elecciones presidenciales en Liberia, saluda antes de entrar al vehículo.

Foto: UNMIL/Eric Kanalstein

Ellen Johnson Sirleaf después de ganar las elecciones presidenciales en Liberia, celebradas con el apoyo de las Naciones Unidas.

Durante nuestros más de 60 años de existencia hemos registrado una trayectoria de logros comprobados en el mantenimiento de la paz, entre ellos, la obtención del Premio Nobel de la Paz.

Desde 1948, las Naciones Unidas han contribuido al cese de conflictos y al fomento de la reconciliación mediante la realización de misiones de mantenimiento de la paz satisfactorias en decenas de países, entre ellos Camboya, El Salvador, Guatemala, Mozambique, Namibia, Tayikistán y Timor-Leste.

El mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas también ha contribuido realmente a mejorar la situación en otros lugares con misiones finalizadas recientemente o todavía en curso, como las de Sierra Leona, Burundi, Côte d'Ivoire, Timor-Leste, Liberia, Haití y Kosovo. Estas operaciones de las Naciones Unidas, al ofrecer las garantías básicas de seguridad y responder a las crisis, han apoyado la transición política y han contribuido a afianzar las frágiles instituciones de los nuevos Estados. Han ayudado a los países a cerrar el capítulo del conflicto y abrir una vía hacia el desarrollo normal, incluso cuando persisten importantes dificultades para la consolidación de la paz.

En otros casos, sin embargo, las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas - y la respuesta de la comunidad internacional en su conjunto - han sido cuestionadas y consideradas deficientes, como por ejemplo en Somalia, Rwanda y la ex Yugoslavia a principios de la década de 1990. Estos reveses enseñaron importantes lecciones a la comunidad internacional sobre la manera y la oportunidad de desplegar y apoyar las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, como instrumento para el restablecimiento y el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

¿Qué factores son necesarios para el éxito?

Como demuestra la experiencia, hay varios factores esenciales para el éxito de una operación de mantenimiento de la paz. Se trata de:

  • Guiarse por los principios del consentimiento, la imparcialidad y la no utilización de la fuerza, salvo en caso de legítima defensa y en defensa del mandato;
  • Ser percibido como legítimo y creíble, especialmente por la población local;
  • Promover la implicación en el proceso en el país anfitrión a nivel nacional y local.

Otros factores importantes que ayudan a alcanzar el éxito son:

  • Compromiso auténtico de las partes hacia un proceso político que permita trabajar por la paz (debe haber una paz que mantener);
  • Mandatos claros, convincentes y viables, con los recursos humanos, logísticos y financieros correlativos;
  • Unidad de acción en el Consejo de Seguridad, con un apoyo activo a las misiones de las Naciones Unidas sobre el terreno;
  • Compromiso del país anfitrión de no obstaculizar las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y garantizar su libertad de movimientos;
  • Compromiso de apoyo de los países vecinos y los actores regionales;
  • Un enfoque integrado de las Naciones Unidas, una coordinación eficaz con otros actores sobre el terreno y una buena comunicación con las autoridades y la población del país anfitrión;
  • La máxima sensibilidad hacia la población local y el respeto de los niveles más altos de profesionalidad y buena conducta (el personal de paz debe evitar convertirse en parte del problema).

Alianza mundial única

El mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas es una alianza mundial única. Congrega a la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, la Secretaría de las Naciones Unidas, los países que aportan contingentes y fuerzas de policía, y los gobiernos anfitriones en un esfuerzo conjunto para mantener la paz y la seguridad internacionales. Su fuerza reside en la legitimidad de la Carta de las Naciones Unidas y en la amplia gama de países contribuyentes que participan y proporcionan recursos valiosos.

 
Sección de Paz y Seguridad del Departamento de Información Pública en cooperación con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz