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Antecedentes

1989 – 1997

«[El Secretario General] precisó que la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) sería una operación multidimensional integrada por elementos políticos, militares, de policía civil, justicia penal, asuntos civiles, derechos humanos, cuestiones de género, protección de los niños, desarme, desmovilización y reintegración, información pública y apoyo, así como, en el momento oportuno, un elemento electoral».

En Liberia, la guerra civil se ha cobrado la vida de casi 150.000 personas, en su mayoría civiles, y ha causado un quebrantamiento total del orden público. Miles de personas han sido desplazadas dentro del país y al extranjero, y hay unos 850.000 refugiados en los países vecinos. Los combates comenzaron a finales de 1989, y a principios de 1990 se habían producido ya centenares de muertes en los enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno y los combatientes que decían pertenecer a un grupo de la oposición, el Frente Patriótico Nacional de Liberia (NPFL), dirigido por un ex funcionario del Gobierno, el Sr. Charles Taylor.

Desde el principio del conflicto, una organización subregional, la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), emprendió diversas iniciativas para resolverlo por medios pacíficos. Las Naciones Unidas apoyaron las gestiones de la CEDEAO dirigidas a poner fin a la guerra civil, entre ellas el establecimiento, en 1990, de una fuerza de observadores de la CEDEAO, el Grupo de Observadores Militares (ECOMOG). En 1992, el Consejo de Seguridad impuso un embargo de armas a Liberia, y el Secretario General nombró un Representante Especial para facilitar las conversaciones entre la CEDEAO y las partes beligerantes.

En 1993 con mediación de la CEDEAO, se llegó a un acuerdo de paz en Cotonú, Benin, tras lo cual el Consejo de Seguridad estableció la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en Liberia (UNOMIL). Su labor era respaldar a la CEDEAO en la aplicación del acuerdo de paz de Cotonú, sobre todo en lo concerniente a la observancia y la aplicación imparcial de ese Acuerdo por todas las partes. La UNOMIL fue la primera misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas emprendida en cooperación con una misión ya establecida por otra organización.

Debido a las demoras en la aplicación del acuerdo de paz y a la reanudación de los combates entre las facciones liberianas, fue imposible celebrar elecciones en febrero y marzo de 1994, como estaba previsto. Durante los meses siguientes se negociaron varios acuerdos de paz complementarios que modificaban y aclaraban el acuerdo de Cotonú. Tras la cesación del fuego, en julio de 1997, las Naciones Unidas supervisaron el desarrollo de las elecciones, en las que el Sr. Charles Taylor fue elegido Presidente. Tras asumir sus funciones, el 2 de agosto de 1997, el Presidente constituyó un nuevo Gobierno y promulgó una política de reconciliación y unidad nacional. La UNOMIL había logrado su principal objetivo.

1997 – 2003

Concluido el mandato de la UNOMIL el 30 de septiembre, en noviembre de 1997 se estableció la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz en Liberia (UNOL), dirigida por un Representante del Secretario General. La función principal de esa primera oficina de apoyo consistía en ayudar al Gobierno a consolidar la paz después de las elecciones pluripartidistas de julio de 1997.

Con el pleno apoyo del Consejo de Seguridad, la UNOL facilitó la promoción de la reconciliación nacional y la buena gestión pública y ayudó a movilizar la asistencia internacional para la ejecución de programas de reconstrucción y desarrollo. Más recientemente se asignó a la Oficina un nuevo mandato, aprobado por el Consejo de Seguridad el 23 de abril de 2003, según el cual, además de sus tareas iniciales, debía concentrarse en ayudar al Gobierno de Liberia a crear la capacidad necesaria para proteger los derechos humanos y celebrar elecciones y a elaborar una estrategia de consolidación de la paz que integrara los objetivos políticos, la asistencia a los programas y las consideraciones de derechos humanos.

No obstante, los esfuerzos de consolidación de la paz de la UNOL se vieron entorpecidos por la incapacidad del Gobierno y los dirigentes de la oposición de resolver sus diferencias sobre aspectos fundamentales de la gestión pública. Al mismo tiempo, las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, la política de exclusión y acoso contra los miembros de la oposición y la falta de una reforma del sector de la seguridad menoscabaron su labor de promoción de la reconciliación nacional. Esos hechos contribuyeron a la reanudación de la guerra civil en Liberia, lo que llevó a la comunidad internacional a hacer un llamamiento a las partes beligerantes para que buscaran una solución negociada al conflicto.

El 8 de julio de 2003, a raíz de la intensificación de los combates entre las fuerzas gubernamentales y las diversas facciones beligerantes y ante la amenaza de una tragedia humanitaria, el Secretario General decidió nombrar al Sr. Jacques Paul Klein, de los Estados Unidos, como su Representante Especial para Liberia (S/2003/695 PDF Document) , con el encargo de coordinar las actividades de los organismos de las Naciones Unidas en el país y apoyar los incipientes acuerdos de transición. El 29 de julio de 2003, el Secretario General propuso el despliegue en tres fases de tropas internacionales en Liberia (S/2003/769 PDF Document), que se convertirían en una misión multidimensional de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz. También indicó que, en vista del nombramiento del Sr. Klein y el establecimiento previsto de una operación de las Naciones Unidas en Liberia, lógicamente habría que dar por terminado el mandato de la UNOL.

La situación en Liberia evolucionó rápidamente desde entonces. El 1 de agosto de 2003, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1497 (2003) PDF Document, por la que autorizaba el establecimiento de una fuerza multinacional en Liberia y declaraba que estaba dispuesto a desplegar una fuerza de estabilización de relevo de las Naciones Unidas a más tardar el 1 de octubre de 2003. El 18 de agosto de 2003 las partes liberianas firmaron un Acuerdo General de Paz en Accra. Por ese Acuerdo, las partes solicitaban a las Naciones Unidas el despliegue de una fuerza en Liberia, de conformidad con el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, para apoyar al Gobierno Nacional de Transición de Liberia y propiciar la aplicación del Acuerdo. Con el despliegue subsiguiente de la misión de la CEDEAO en Liberia, mejoró la situación de seguridad en el país.

Para un relato más completo de los acontecimientos que dieron lugar al establecimiento de la UNMIL, incluida la dimisión del Presidente Charles Taylor el 11 de agosto y la transmisión pacífica del poder en Liberia, sírvase consultar la resolución S/2003/875 PDF Document del Secretario General.

Inicio

Se recomienda el despliegue de una misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas

A petición del Consejo de Seguridad, el Secretario General presentó el 11 de septiembre un informe (S/2003/875 PDF Document) en el que hacía una relación actualizada de la situación en el país y formulaba recomendaciones sobre la función que podían desempeñar las Naciones Unidas para facilitar la aplicación eficaz del Acuerdo General de Paz. También indicaba los efectivos, la estructura y el mandato de la operación de mantenimiento de la paz en Liberia.

El Secretario General recomendó que el Consejo, actuando con arreglo al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, autorizara el despliegue de una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas con una dotación de tropas de hasta 15.000 efectivos, incluidos 250 observadores militares, 160 oficiales de estado mayor, hasta 875 oficiales de policía y cinco unidades militares armadas adicionales, cada una integrada por 120 oficiales, un componente civil considerable y el personal de apoyo necesario.

Asimismo, el Secretario General precisó que la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) sería una operación multidimensional integrada por elementos políticos, militares, de policía civil, justicia penal, asuntos civiles, derechos humanos, cuestiones de género, protección de los niños, desarme, desmovilización y reintegración, información pública y apoyo, así como, en el momento oportuno, un elemento electoral. La misión incluiría un mecanismo para la coordinación de sus actividades con las de las entidades humanitarias y de desarrollo. La UNMIL trabajaría en estrecha coordinación con la CEDEAO y con la Unión Africana. A fin de asegurar una respuesta coordinada de las Naciones Unidas a los numerosos problemas subregionales, la UNMIL también colaboraría estrechamente con la Misión de las Naciones Unidas en Sierra Leona (UNAMSIL), con la (Misión de las Naciones Unidas en Côte d'Ivoire (MINUCI) y con la Oficina de las Naciones Unidas para África Occidental Disponible en inglés.

Al frente de la misión estaría el Representante Especial del Secretario General, con plena autoridad sobre las actividades de la misión y del sistema de las Naciones Unidas en Liberia. Lo asistía un equipo de gestión de altos funcionarios integrado, entre otros, por dos Representantes Adjuntos, un Comandante de la Fuerza con rango de Teniente General y un Comisionado de Policía.

En la Oficina del Representante Especial del Secretario General habría un asesor superior en cuestiones de género, asistido por el personal necesario, que se encargaría de incorporar las cuestiones de género y de prestar apoyo en ese ámbito en las diversas dependencias de la Oficina, así como en las relaciones con la sociedad civil y con otros asociados externos. También se asignaría a la Oficina del Representante Especial un asesor en cuestiones relativas al VIH/SIDA, con personal de apoyo, encargado de coordinar las actividades en el ámbito de la misión para prevenir la transmisión del VIH entre el personal civil y militar y las comunidades locales.

El Secretario General propuso que el mandato de la UNMIL incluyera las tareas siguientes: apoyar al Gobierno Nacional de Transición de Liberia y a las otras partes en la aplicación eficaz y oportuna del Acuerdo General de Paz; supervisar el cumplimiento del acuerdo de cesación del fuego de 17 de junio; prestar asistencia al Gobierno Nacional de Transición para ampliar su autoridad a todo el territorio de Liberia; prestar servicios de seguridad en instalaciones clave del Gobierno, en particular en los puertos, aeropuertos y otras infraestructuras fundamentales; garantizar la seguridad y libertad de circulación del personal de las Naciones Unidas; facilitar la libre circulación de personas, de la asistencia humanitaria y de bienes; apoyar el regreso de los refugiados liberianos y los desplazados internos en condiciones de seguridad duraderas; y proteger a los civiles que se encuentren ante una amenaza inminente de violencia física en las zonas de despliegue inmediato de las unidades militares de las Naciones Unidas.

La UNMIL se ocuparía también de prestar asesoramiento, capacitación y asistencia a las fuerzas de orden público de Liberia y otras instituciones de justicia penal; prestar asistencia al Gobierno Nacional de Transición para la aplicación de un programa de desarme, desmovilización y reintegración; custodiar las armas, municiones y demás equipo militar recogido a los excombatientes y prestar asistencia para su eliminación o destrucción; prestar asistencia en los preparativos de las elecciones; supervisar la situación de los derechos humanos y presentar informes al respecto, e impartir formación y fomentar la capacidad nacional en el ámbito de los derechos humanos y la protección de los niños; prestar apoyo para la integración de las cuestiones de género, incluida la capacitación en esta materia; prestar apoyo al establecimiento y funcionamiento de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación; y cooperar con la CEDEAO, la Unión Africana y las Naciones Unidas en cuestiones intersectoriales de política y seguridad.

En su informe, el Secretario General observó que la transferencia de poder del Presidente Charles Taylor al Vicepresidente Moses Blah y la firma del Acuerdo General de Paz por las partes liberianas abrían una oportunidad única para poner fin al sufrimiento del pueblo liberiano y hallar una solución pacífica a un conflicto que había sido el epicentro de inestabilidad en la subregión. Si bien las Naciones Unidas y la comunidad internacional en general estaban dispuestas a apoyar el proceso de paz en Liberia, seguía correspondiendo a las partes liberianas la responsabilidad primordial por la aplicación satisfactoria y eficaz del Acuerdo de Paz, destacó el Secretario General.

Establecimiento de la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL)

El 19 de septiembre, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad la resolución 1509 (2003) PDF Document en la que acogía con satisfacción el informe del Secretario General del 11 de septiembre de 2003 y sus recomendaciones. Así, el Consejo de Seguridad decidió que la UNMIL estaría integrada por 15.000 efectivos militares de las Naciones Unidas, entre ellos hasta 250 observadores militares y 160 oficiales de estado mayor, y hasta 1.115 oficiales de la policía, incluidas las unidades formadas para colaborar en el mantenimiento del orden público en Liberia, y el componente civil apropiado. El mandato de la misión abarcaría un periodo de 12 meses. El Consejo pidió al Secretario General que el 1 de octubre transfiriera a la UNMIL la autoridad de las fuerzas dirigidas por la CEDEAO, a las que elogió por su despliegue rápido y profesional. El Consejo también tomó nota de la intención del Secretario General de poner fin al mandato de la UNOL y de transferir las principales funciones de esa oficina a la UNMIL.

Según lo previsto, el 1 de octubre la UNMIL asumió las funciones de mantenimiento de la paz de la CEDEAO. Aproximadamente 3.500 efectivos de África occidental que habían integrado las fuerzas de vanguardia de la ECOMIL fueron designados provisionalmente efectivos de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. En una declaración formulada ese día, el Secretario General celebró ese notable acontecimiento y encomió a la CEDEAO por la importante función que había desempeñado al establecer las condiciones de seguridad que habían preparado el camino para el despliegue de la UNMIL. También encomió a los Gobiernos de Benin, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Malí, Nigeria, el Senegal y el Togo, que habían hecho contribuciones a la UNMIL, y a los Estados Unidos por el apoyo prestado a la fuerza regional. El Secretario General expresó su confianza en que la UNMIL podría hacer una contribución sustancial a la solución del conflicto en Liberia, si todas las partes interesadas cooperasen plenamente con la Fuerza y la comunidad internacional aportase los recursos necesarios.

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Sección de Paz y Seguridad del Departamento de Información Pública en cooperación con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz