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Antecedentes

La Misión de Supervisión de las Naciones Unidas en la República Árabe Siria (UNSMIS) fue establecida por la resolución 2043 Documento PDF de 21 de abril de 2012, como parte del plan de seis puntos Documento PDF del Enviado Especial Conjunto destinado a poner fin a un conflicto que se intensifica. Uno de los elementos fundamentales del plan consistía en lograr el cese sostenido de la violencia armada en todas sus formas por todas las partes mediante un mecanismo eficaz de supervisión de las Naciones Unidas.

La nueva Misión absorbió un pequeño equipo de avanzada de observadores militares no armados enviado por el Consejo Documento PDF a Siria una semana antes en espera de una decisión sobre una operación de supervisión del mantenimiento de la paz de mayor envergadura basada en la evaluación por el Secretario General de la situación sobre el terreno. Establecida por un período inicial de 90 días, la UNSMIS la integrarían 300 observadores militares no armados, así como un componente civil suficiente, encargados de vigilar el cese de la violencia armada «en todas sus formas por todas las partes» y de aplicar plenamente la propuesta de seis puntos para poner fin al conflicto. [Véase Mandato para los detalles.]

Propuesta de seis puntos

El 25 de marzo de 2012 el Gobierno de Siria se comprometió a observar un plan de seis puntos propuesto por el Enviado Especial Conjunto de las Naciones Unidas y la Liga de los Estados Árabes, Sr. Kofi Annan, Disponible en inglés, que había sido aprobado por el Consejo de Seguridad Documento PDF.

Entre las disposiciones del plan figuraban la adopción de medidas inmediatas por el Gobierno de Siria y el cese de la violencia armada en todas sus formas y por todas las partes a fin de proteger a los civiles y estabilizar el país. A ese fin, de acuerdo con el plan se exigía al Gobierno de Siria que detuviera inmediatamente los movimientos de tropas hacia los centros de población, dejara de utilizar armas pesadas en esos lugares e iniciara la retirada de las concentraciones militares de los centros de población y sus alrededores.

También se exigía al Gobierno de Siria que adoptara una serie de diversas medidas para aliviar la crisis, incluido el acceso humanitario, el acceso a los detenidos y su puesta en libertad, el acceso y la libertad de circulación para los periodistas y la libertad de asociación y el derecho a manifestarse pacíficamente. El plan plasma la necesidad de un proceso político liderado por Siria para atender las legítimas aspiraciones y preocupación de la población siria.

Despliegue y actividades de la UNSMIS

Tras un despliegue de una rapidez sin precedentes, la UNSMIS estaba funcionando plenamente el 30 de mayo. Al 30 de junio la UNSMIS contaba con 278 observadores militares en su cuartel general de Damasco y ocho bases de operaciones en Aleppo, Damasco, Deir-ez-Zor, Hama, Homs, Idlib, Deraa y Tartus, y 121 funcionarios civiles que se ocupaban de los asuntos políticos y civiles y de las cuestiones relacionadas con los derechos humanos, la administración y el apoyo al cuartel general de la Misión, con equipos mixtos integrados por personal militar y civil en cinco de esas bases de operaciones.

Las operaciones de la UNSMIS se han centrado en los centros de población y sus alrededores, en relación tanto con la vigilancia militar como con la interacción con la población civil. A fin de consolidar el cese de la violencia, se ha realizado un patrullaje constante en esos lugares, conjuntamente con visitas a zonas propensas a conflictos y a lugares concretos donde han ocurrido incidentes, a fin de investigar los hechos y reducir las tensiones. Se estableció asimismo un sistema transparente de denuncias de las violaciones.

A medida que se fue desplegando el personal civil, los equipos mixtos ampliaron su interacción y aprovecharon todas las oportunidades posibles de relacionarse con la población local tanto en las zonas controladas por el Gobierno como en las controladas por la oposición, creando así una red de contactos en la comunidad y también con los funcionarios del país. Los vínculos y la interacción a nivel local fueron importantes instrumentos para fomentar la estabilidad donde los indicios de cooperación la alentaban.

Sin embargo, varios factores obstaculizaron las actividades de supervisión y presentación de informes de la UNSMIS. En múltiples ocasiones el acceso a los lugares en que habían ocurrido incidentes se vio retrasado por motivos de seguridad, por las advertencias del Gobierno o por acciones de agentes de oposición y grupos de civiles. Además, en las zonas controladas por la oposición, los civiles afirmaban que después de las visitas de la UNSMIS las fuerzas del Gobierno tomaban represalias. Los civiles criticaban la escasa protección que recibían de la Misión y en varias ocasiones se adoptaron actitudes hostiles hacia los observadores. A medida que sus condiciones de vida empeoraban, aumentaban las expectativas de la población civil de que la presencia de los observadores militares de las Naciones Unidas traería como consecuencia el cese de la violencia y redundaría en la protección de los civiles. La UNSMIS aprovechó activamente las oportunidades de transmitir información pública para recalcar su compromiso sostenido con el pueblo sirio, explicar su limitada función y atemperar las expectativas.

Mientras tanto, a la par con las hostilidades, aumentaron los riesgos para los observadores. Para mediados de junio había aumentado el número de incidentes indirectos de disparos en las cercanías de los observadores o de las bases de operaciones y hubo varios casos de disparos que impactaron directamente las bases de operaciones. Aumentaron la frecuencia y la gravedad de los encuentros con multitudes hostiles, como se evidenció en el incidente del 12 de junio en las afueras de Al-Haffah, en el que vehículos de la UNSMIS fueron bloqueados y dañados por una multitud y luego fueron blancos de disparos hechos por desconocidos, cuando los observadores intentaron llegar a la ciudad.

La UNSMIS suspende sus operaciones

Desde el 16 de abril hasta principios de mayo las hostilidades en Siria se caracterizaron por combates de baja intensidad y una reducción general de la violencia. El cese de la violencia alcanzado en el marco del plan de seis puntos y la presencia de la UNSMIS parecieron tener un efecto de moderación en las zonas donde estaban desplegados los observadores militares. La Misión trabajó activamente prestando apoyo a todos los aspectos del plan, al tiempo que, al investigar los hechos, los observadores contribuyeron a crear un consenso internacional.

No obstante, el cese de la violencia acordado duró muy poco. En la segunda semana de mayo se volvieron a recrudecer las hostilidades incontroladas, las que para mediados de junio habían alcanzado o superado los niveles registrados con anterioridad al 12 de abril. Las fuerzas del Gobierno parecían empeñadas en una importante operación coordinada dirigida cada vez más a retomar los centros urbanos más grandes bajo control de la oposición hasta ese momento, empleando una combinación de helicópteros, unidades blindadas, artillería e infantería, y con el apoyo de fuerzas de la milicia. La oposición armada también redobló el ritmo de sus operaciones militares en apoyo de sus objetivos. Esto se logró mediante un aumento de los ataques contra las instalaciones del Gobierno o contra oficiales de alta graduación, y un aumento de las acciones asimétricas, entre ellas los asesinatos y el uso de artefactos explosivos improvisados, causando bajas tanto entre los militares sirios como entre la población civil.

Los niveles de violencia terminaron por hacer imposible el cumplimiento del propio mandato de la UNSMIS. En 15 de junio la Misión suspendió sus operaciones normales habida cuenta de la violencia, los obstáculos al acceso necesario para las actividades de supervisión y los disparos que tenían como blanco directo el personal y los bienes de la Misión. La situación se examinó diariamente en la esperanza de que las operaciones pudieran reanudarse lo antes posible. Mientras tanto, los observadores de la UNSMIS permanecieron en sus emplazamientos y vieron limitadas sus actividades, aparte de las visitas de observación con fines humanitarios muy específicas a centros médicos y de enseñanza. Tras un examen ulterior, la Misión también decidió consolidar sus bases de operaciones en cuatro localidades regionales, a saber, en Aleppo, Deir-ez-Zor, Homs y Rif Damasco, con lo cual establecía una presencia geográfica en todo el país.

Final de la misión

El 6 de julio el Secretario General informó al Consejo de Seguridad sobre la aplicación de la resolución 2043 2012) del Consejo. En un informe Documento PDF el Secretario General analizó el rápido empeoramiento de la situación en Siria, pasó revista a diversas gestiones políticas para solucionar la crisis y describió el despliegue y las actividades de la UNSMIS. El Secretario General le presentó al Consejo opciones para el futuro de la Misión de Observación de las Naciones Unidas en Siria, que abarcaban: la retirada de la UNSMIS; la ampliación de su capacidad de observación militar o la adición de un elemento de protección armada; el mantenimiento de su tamaño y configuración actuales; y un cambio de sus funciones por funciones civiles y su traslado a Damasco, con una presencia adicional sobre el terreno o sin ella. Señaló además que esas propuestas no eran exhaustivas ni reflejaban totalmente la evolución de las condiciones sobre el terreno ni tampoco tenían en cuenta la evolución operacional y política posterior a la presentación de ese informe.

El 20 de julio el Consejo de Seguridad prorrogó el mandato de la UNSMIS por un último período de 30 días. De conformidad con la resolución Documento PDF, el Consejo estaría dispuesto a prorrogar nuevamente el mandato de la Misión «sólo en caso de que el Secretario General comunique, y el Consejo de Seguridad confirme, que han dejado de utilizarse armas pesadas y que todas las partes han reducido suficientemente el nivel de violencia» para que la UNSMIS pueda cumplir su mandato.

En una carta, de fecha 10 de agosto, el Secretario General informó al Consejo de seguridad que Las dos condiciones establecidas por el Consejo no se cumplieron y también expuso sus observaciones sobre la labor futura de las Naciones Unidas en Siria.

El mandato de la UNSMIS terminó a medianoche del 19 de agosto de 2012.

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