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Antecedentes

El Sudán se ha visto inmerso en un conflicto civil que comenzó 11 años después de conseguir la independencia el 1 de enero de 1956. Generaciones de sudaneses no conocen más que las terribles consecuencias de una guerra que no acaba.

«Desde el año 2005, la UNMIS ha apoyado la aplicación del Acuerdo General de Paz».

La última guerra civil entre el norte y el sur comenzó en 1983, tras la ruptura del acuerdo de Addis Abeba de 1972. Durante más de dos décadas, el Gobierno y el Movimiento y Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés (SPLM/A), uno de los principales movimientos rebeldes del sur, han luchado por los recursos, el poder, la función de la religión en el estado y la libre determinación. Más de dos millones de personas murieron, cuatro millones tuvieron que desplazarse y cerca de 600.000 abandonaron el país como refugiados.

Durante años, varios estados vecinos, donantes afectados, otros estados y las partes involucradas han intentado alcanzar la paz. Uno de esos intentos, que comenzó en 1993, fue una iniciativa de paz regional bajo el auspicio de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD). Durante años, las Naciones Unidas siguieron de cerca y apoyaron esta iniciativa.

Con el fin de seguir los acontecimientos en la región de los Grandes Lagos y el Cuerno de África, el Secretario General nombró a Mohamed Sahnoun como su Asesor Especial para África en diciembre de 1997.

El Protocolo de Machakos

El proceso de paz en el Sudán progresó notablemente durante el año 2002, bajo el auspicio de la IGAD. Con el fin de impulsar de nuevo los esfuerzos por alcanzar la paz, el Secretario General visitó el Sudán del 10 al 12 julio de 2002.

El 20 de julio de ese mismo año, las partes involucradas en el conflicto firmaron el Protocolo de Machakos, por el que se alcanzaron acuerdos concretos dentro de un amplio marco, y se establecieron los principios de gobernanza, el proceso de transición y las estructuras de gobierno, así como el derecho a la libre determinación para la población de Sudán del Sur y asuntos relacionados con el estado y la religión. Ambas partes acordaron proseguir con el diálogo sobre temas pendientes como la distribución del poder y de la riqueza, los derechos humanos y la cesación del fuego.

Misión de Avanzada de las Naciones Unidas

Con el fin de intensificar los esfuerzos y dar impulso a los progresos alcanzados, entre los que se encuentran la firma del Acuerdo sobre la distribución de la riqueza el 7 de enero de 2004 y la del Protocolo sobre la distribución del poder el 26 de mayo de 2004, en conversaciones dirigidas por la IGAD, el Consejo de Seguridad, por recomendación del Secretario General, estableció mediante la resolución 1547 (2004) Documento PDF, el 11 de junio de 2004, una misión política especial, la Misión de Avanzada de las Naciones Unidas en el Sudán (UNAMIS). La UNAMIS recibió el mandato de facilitar los contactos entre las partes afectadas y de organizar una operación de las Naciones Unidas de apoyo a la paz.

El Secretario General nombró a Jan Pronk como su Representante Especial en el Sudán y director de la UNAMIS para coordinar el apoyo de las Naciones Unidas al proceso de paz en las conversaciones tuteladas por la IGAD sobre el conflicto entre el norte y el sur, así como en las organizadas por la Unión Africana sobre el conflicto en Darfur, una región situada en la zona occidental del Sudán.

El papel de las Naciones Unidas en Darfur

Como respuesta a una crisis cada vez más convulsa en Darfur, el Consejo de Seguridad, en su resolución 1556 (2004) Documento PDF de 30 de julio de 2004, asignó nuevos cometidos a la UNAMIS, relacionados con la situación en esa región.

Durante mucho tiempo, Darfur sufrió una violencia localizada, agravada por tensiones étnicas, económicas y políticas, y por la lucha por los escasos recursos. En febrero de 2003 las hostilidades alcanzaron niveles sin precedentes como resultado de los ataques a objetivos gubernamentales realizados por el Movimiento y Ejército de Liberación del Sudán (SLM/A) y por el Movimiento por la Justicia y la Igualdad, y de la respuesta del Gobierno al desplegar las fuerzas armadas nacionales y movilizar a la milicia local Asimismo, el ciclo de terror en Darfur amenazaba la paz y la seguridad en la región.

Durante años, la Unión Africana dirigió los esfuerzos políticos internacionales para buscar una solución a la crisis de Darfur. En julio de 2004, inició las negociaciones en las conversaciones de paz entre las partes sudanesas, también conocidas como las conversaciones de Abuja. Las iniciativas políticas de la Unión Africana se complementaron con el despliegue en Darfur de 60 observadores militares de esa organización y de 310 miembros de los contingentes de protección, cuya función era supervisar y vigilar el cumplimiento del Acuerdo humanitario de cesación del fuego firmado en Nyamena el 8 de abril de 2004 por el Gobierno del Sudán, el Movimiento y Ejército de Liberación del Sudán y por el Movimiento por la Justicia y la Igualdad.

Por otro lado, las Naciones Unidas y un grupo de organizaciones no gubernamentales lanzaron una operación humanitaria masiva en Darfur, que buscaba aumentar las actividades para responder a las necesidades de un número cada vez mayor de desplazados por la violencia.

Como resultado de estos avances, el Representante Especial y la UNAMIS se comprometieron firmemente con la causa de Darfur en los meses subsiguientes, en particular con el apoyo a la Unión Africana y a la misión que desarrolla en el Sudán, mediante su participación en las conversaciones de paz de Abuja y el establecimiento de una célula de asistencia de las Naciones Unidas en Addis Abeba, que apoyó el despliegue y la gestión de la Misión de la Unión Africana en el Sudán (AMIS).

El Acuerdo General de Paz

El 9 de enero de 2005 tuvo lugar un acontecimiento decisivo para la historia del Sudán: el Gobierno del Sudán y el SPLM/A firmaron el Acuerdo General de Paz en Nairobi, Kenya. Este pacto incluía acuerdos sobre asuntos pendientes tras el Protocolo de Machakos, y disposiciones relativas a medidas de seguridad, distribución del poder en la capital, Jartum, cierta autonomía para el sur y una distribución más equitativa de los recursos económicos, entre ellos el petróleo.

Aunque las partes dieron prioridad a la unidad del Sudán en conformidad con el Acuerdo, decidieron fijar un periodo transitorio de seis años y medio durante el cual las instituciones provisionales gobernarían el país y se establecerían y ejecutarían mecanismos internacionales de supervisión.

Propuesta para establecer una Misión de las Naciones Unidas en el Sudán

En su informe al Consejo del 31 de enero (S/2005/57) Documento PDF, el Secretario General recomendó el despliegue de una operación multidimensional de apoyo a la paz, constituida por 10.000 militares y un componente civil adecuado, que incluía más de 700 agentes de policía.

La Misión de las Naciones Unidas en el Sudán, bajo la dirección de su Representante Especial, se centra en cuatro grandes áreas de compromiso: buenos oficios y apoyo político al proceso de paz; seguridad; gobernanza; y asistencia humanitaria y de desarrollo.

Puesto que la UNMIS trataría una amplia variedad de temas, el Secretario General insistió en la importancia de una estrategia conjunta e integrada entre los organismos, los fondos y los programas de las Naciones Unidas para conseguir que la aplicación del Acuerdo General de Paz fuera exitosa. La misión tendría su sede en Jartum y una importante representación en el sur, incluida Rumbek, la capital provisional del Sudán Meridional.

Darfur

Aunque la guerra civil en el sur finalizó con la firma del Acuerdo General de Paz, el conflicto continuó en la región de Darfur. Según afirmó el Secretario General, «la estabilidad del Sudán requiere la paz en Darfur». En este sentido, era muy importante que la labor de las Naciones Unidas y de la Unión Africana fueran complementarias.

La Misión de la Unión Africana en el Sudán ha mejorado sus cifras en octubre de 2004, alcanzando un total de 3.320 empleados, entre los que se cuentan 2.341 militares y 815 policías civiles, además de personal civil complementario. El mandato de la misión ampliada era supervisar y vigilar el cumplimiento del Acuerdo humanitario de cesación del fuego firmado en Nyamena el 8 de abril de 2004, y contribuir al mantenimiento de un entorno seguro para el reparto de la ayuda humanitaria y el retorno de los refugiados y desplazados internos.

Establecimiento de la UNMIS

El Consejo de Seguridad estableció la Misión de las Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) el 24 de marzo de 2005 mediante su resolución 1590 (2005) Documento PDF. El Consejo decidió que el cometido de la UNMIS sería, entre otros: apoyar la aplicación del Acuerdo General de Paz firmado por las partes; facilitar y coordinar, en la medida de sus posibilidades y en las zonas en que esté desplegada, el regreso voluntario de los refugiados y los desplazados internos y el reparto de la ayuda humanitaria; ayudar a las partes en la remoción de las minas; colaborar con la labor internacional para proteger y promover los derechos humanos en el Sudán. Para más información sobre los cometidos de la misión véase la sección Mandato de la UNMIS.

Además, el Consejo de Seguridad decidió que la UNMIS constaría de hasta 10.000 efectivos militares y un componente civil adecuado, que incluiría hasta 715 policías civiles.

Despliegue de la UNMIS

Tras la resolución comenzó el despliegue militar de la UNMIS, que permitió al cuartel general de la fuerza en Jartum y a la Oficina Conjunta de Supervisión y Coordinación de Juba desarrollar una capacidad operativa inicial; sin embargo, diversos factores provocaron retrasos en el despliegue de algunos efectivos militares y policiales. Durante los meses siguientes, la UNMIS continuó su despliegue a un ritmo constante, aunque con retraso con respecto al calendario previsto, y ayudó a las partes en la aplicación del Acuerdo General de Paz y a resolver conflictos en curso. Al mismo tiempo, se aceleró el despliegue de los supervisores de las Naciones Unidas para los derechos humanos en Darfur.

Por otro lado, el 28 de abril de 2005, las fuerzas que la Misión de la Unión Africana en el Sudán tenía desplegadas en Darfur, por decisión del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, se incrementaron hasta constituir una dotación autorizada de 6.171 militares y 1.560 policías civiles.

En septiembre de 2006, el contingente militar y policial de la UNMIS estaba cerca de la dotación plena, con 8.727 soldados, 695 observadores militares, 186 oficiales de Estado Mayor y 666 agentes de policía.

El Acuerdo de Paz de Darfur

Los esfuerzos de la Unión Africana para encontrar una solución a la crisis en Darfur culminaron el 5 de mayo de 2006 con la firma del Acuerdo de Paz de Darfur. El Secretario General afirmó que gracias al Acuerdo de Paz, firmado tras más de tres años de conflicto, existía la esperanza de que las partes estuvieran preparadas para deponer las armas. Por otro lado, indicó que el Acuerdo todavía afrontaba importantes desafíos. Tras la firma del acuerdo, hubo una escalada de enfrentamientos entre los que lo apoyaban y los que lo rechazaban.

Recomendaciones para la ampliación de la UNMIS en Darfur

Teniendo en cuenta todos los datos anteriores, el Secretario General propuso al Consejo de Seguridad, en su informe S/2006/591 Documento PDF de 28 de julio de 2006, el establecimiento de una fuerza de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en Darfur, constituida por 18.600 efectivos, para garantizar que todas las partes cumplieran con el acuerdo de paz. La misión se centraría principalmente en la protección de los civiles, especialmente de la numerosa población de desplazados internos alojados en campamentos de los tres estados de Darfur. El Secretario General instó al Gobierno del Sudán a que aceptara la misión de las Naciones Unidas de mantenimiento de paz en Darfur, argumentando que la paz en el Sudán Meridional podía estar en peligro.

Ampliación de la UNMIS

El 31 de agosto de 2006, el Consejo de Seguridad, a través de su resolución 1706 (2006) Documento PDF, decidió ampliar el mandato de la UNMIS para incluir su despliegue en Darfur, sin perjuicio del mandato encomendado ni de las operaciones previamente asignadas a la misión. El Consejo solicitó al Gobierno de Unidad Nacional del Sudán su consentimiento, hizo un llamamiento a los Estados Miembros para asegurar el despliegue rápido y pidió al Secretario General que asegurara las capacidades adicionales para permitir el despliegue de la UNMIS en Darfur.

El Consejo decidió que el mandato de la UNMIS se centraría en apoyar la aplicación del Acuerdo de Paz de Darfur y del Acuerdo humanitario de cesación del fuego firmado en Nyamena mediante la ejecución de distintas tareas específicas.

El Consejo decidió que la UNMIS quedara reforzada con un máximo de 17.300 efectivos militares y con un componente civil adecuado de 3.300 policías civiles y de hasta 16 unidades constituidas de policía.

Según términos adicionales del texto, el Consejo solicitó al Secretario General que celebrara consultas con la Unión Africana para decidir un plan y calendario para la transición de la AMIS a una operación de las Naciones Unidas en Darfur.

Establecimiento de la UNAMID

Sin embargo, en los meses siguientes no fue posible desplegar la UNMIS en Darfur, debido a la inquebrantable oposición del Gobierno del Sudán a una operación de mantenimiento de la paz emprendida exclusivamente por las Naciones Unidas, tal como estaba previsto en la resolución 1706 (2006) Documento PDF del Consejo de Seguridad. Las Naciones Unidas emprendieron entonces una opción alternativa e innovadora para intentar estabilizar la región, que consistía en reforzar la Misión de la Unión Africana en el Sudán y posteriormente trasladar su autoridad a una operación de mantenimiento de la paz desarrollada conjuntamente por la Unión Africana y las Naciones Unidas.

Tras largas e intensas negociaciones y una considerable presión internacional, el Gobierno del Sudán aceptó la operación de mantenimiento de la paz en Darfur. El 31 de julio, el Consejo de Seguridad, mediante su resolución 1769 (2006) Documento PDF, autorizó la creación de la Operación Híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID).

La UNMIS continúa con su misión

Por su parte, la UNMIS ha seguido apoyando la aplicación del Acuerdo General de Paz de 2005 mediante buenos oficios y apoyo político a las partes, supervisando y vigilando sus medidas de seguridad y prestando asistencia en distintos ámbitos, como la gobernanza, la recuperación y el desarrollo. La misión se ha centrado en los compromisos pendientes de las partes, como el redespliegue de fuerzas, una solución para la disputa de la región de Abyei, rica en petróleo, y la organización de elecciones nacionales en 2010 y del referéndum en 2011, mediante el cual había de decidirse el destino del Sudán Meridional.

El proceso de referéndum

El referéndum para decidir sobre la condición del Sudán Meridional Disponible en inglés se celebró en enero de 2011, como estaba previsto. Una abrumadora mayoría, el 98,83% de los participantes, votó a favor de la independencia. El Secretario General celebró el anuncio de los resultados finales afirmando que reflejaban la voluntad del pueblo del Sudán Meridional.

El Secretario General afirmó que la pacífica conducta mostrada durante el referéndum significaba un gran logro para todos los sudaneses, y elogió a las partes del Acuerdo General de Paz: el Gobierno del Sudán, encabezado por el Presidente Omar Hassan al Bashir, y el Gobierno de Sudán Meridional, liderado por el Presidente Salva Kiir Mayardit, por ser fieles a su compromiso de mantener la paz y la estabilidad durante este periodo decisivo.

El referéndum se celebró bajo la responsabilidad de las autoridades sudanesas. Las Naciones Unidas, bajo la dirección del Secretario General, brindaron apoyo técnico y logístico a las partes firmantes del Acuerdo General de Paz en los preparativos del referéndum, a través de sus misiones de mantenimiento de la paz sobre el terreno en el Sudán y de la función de buenos oficios proporcionados por el grupo del Secretario General para garantizar la imparcialidad, la independencia y la eficacia del proceso, y por la División conjunta de apoyo a los referendos y las elecciones (UNIRED).

Término de la UNMIS

El mandato de la Misión de Naciones Unidas en el Sudán (UNMIS) finalizó el 9 de julio, al cumplirse el plazo provisional de seis años y medio establecido en la firma del Acuerdo General de Paz de 9 enero de 2005 por el Gobierno del Sudán y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés.

El 17 de mayo de 2011, el Secretario General instó a las partes y al Consejo de Seguridad a considerar la prolongación del mandato de la UNMIS durante tres meses adicionales, debido a problemas de seguridad que quedaban pendientes en el Sudán Meridional, directamente relacionados con asuntos de seguridad que debían resolver conjuntamente las autoridades del norte y del sur. En su informe al Consejo de Seguridad (S/2011/314 Documento PDF), el Secretario General explicó que este periodo permitiría a la misión comenzar a reducir su presencia en Jartum, al tiempo que ayudaba a las partes a buscar soluciones para los asuntos de seguridad pendientes, y para otros asuntos relacionados con el Acuerdo General de Paz y con las actividades posteriores al referéndum, como la consecución de un acuerdo aceptable para ambas partes sobre la vigilancia fronteriza.

El 31 de mayo de 2011, el Secretario General transmitió una carta del Gobierno del Sudán al Consejo de Seguridad (S/2011/333 Documento PDF), en la que se anunciaba la decisión del Gobierno de dar por finalizada la presencia de la UNMIS, con fecha de 9 de julio de 2011.

Durante una visita al Sudán en julio, la Secretaria General Adjunta del Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, Susana Malcorra, elogió la labor de la misión: «Creo que las personas encargadas de esta misión tienen que estar orgullosas de lo que se ha conseguido con el referéndum, un logro extraordinario; era un reto tan difícil de alcanzar que casi todos pensaron que nunca sucedería». Continuando con sus elogios, añadía: «Creo que se ha realizado un trabajo increíble en el proceso de desarme, desmovilización y reintegración, tratando de asegurar que se limpiaban de minas importantes extensiones del territorio, y también en todas las tareas encomendadas por el Consejo de Seguridad; y lo que es más importante: en alcanzar el compromiso con los sudaneses para la construcción de un lugar mejor donde pueda lograrse la paz».

Una nueva Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur

El 9 julio de 2011, el Consejo de Seguridad creó la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en la República de Sudán del Sur (UNMISS) por un periodo inicial de un año. La resolución 1996 (2011) Documento PDF asignaba a la UNMISS el mandato de consolidar la paz y la seguridad y contribuir a establecer las condiciones para el desarrollo de la República de Sudán del Sur, con miras a reforzar la capacidad del Gobierno de la República de Sudán del Sur para gobernar eficaz y democráticamente y entablar buenas relaciones con sus vecinos.

Una nueva Misión de las Naciones Unidas en la disputada zona de Abyei

El referéndum independiente para determinar si el futuro de la zona de Abyei radicaría en el norte o el sur de Sudán no se celebró en enero de 2011, como se había previsto inicialmente, debido a la incapacidad para establecer una comisión de referéndum y a la falta de acuerdo sobre el derecho al voto. A principios de marzo de 2011 estallaron nuevos enfrentamientos en la zona, dejando sin hogar a unas 20.000 personas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

El Consejo de Seguridad, en su resolución 1990 Documento PDF de 27 de junio de 2011, dio respuesta a la situación de la región con la creación de la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA). El Consejo de Seguridad estaba profundamente preocupado por la violencia, la escalada de las tensiones y el desplazamiento de la población. La operación controlará la frontera, que constituye un foco de violencia entre el norte y el sur, y está autorizada para emplear la fuerza a fin de proteger a los civiles y los trabajadores humanitarios de Abyei.

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