1. Los Acuerdos de Bangui

2. Despliegue de la fuerza interafricana

3. Establecimiento y actividades de la MINURCA

4. Transición a la consolidación de la paz

 

1. Los Acuerdos de Bangui

En 1996, la República Centroafricana se vio conmocionada por una crisis político-militar en el curso de la cual se produjeron tres motines sucesivos de elementos de las Fuerzas Armadas Centroafricanas (FACA), motivados en gran medida por el descontento público generalizado provocado por los problemas sociales y económicos, intensificados por el impago prolongado de los sueldos. Los participantes en la Decimonovena Reunión en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Francia y África celebrada en diciembre de 1996, sumamente preocupados por el deterioro de la situación y por sus repercusiones para la región, y en atención a la solicitud del Presidente Patassé, pidieron a los Presidentes del Gabón, Burkina Faso, el Chad y Malí que visitaran Bangui con el fin de lograr con su mediación una tregua entre las fuerzas leales al Presidente Patassé y los rebeldes, fin que alcanzaron tras intensas negociaciones. El 25 de enero de 1997, las partes firmaron los Acuerdos de Bangui que incluían los elementos necesarios para un arreglo global de la crisis. Se estableció un comité internacional integrado por un representante de cada uno de los cuatro jefes de Estado mencionados, cuya función era supervisar la aplicación de los Acuerdos.

2. Despliegue de la fuerza interafricana

De conformidad con el acuerdo de la Conferencia de concertación y diálogo, celebrada en Bangui del 11 al 18 de enero de 1997, y en respuesta a una carta del Presidente Patassé, los cuatro Jefes de Estado decidieron establecer, desde el 31 de enero de 1997, una fuerza interafricana en la República Centroafricana (MISAB). El mandato de esa fuerza tenía por objeto el reestablecimiento de la paz y la seguridad en la República Centroafricana mediante la supervisión de la aplicación de los Acuerdos de Bangui y la realización de operaciones de desarme de los ex sublevados, de las milicias y de otras personas que portaban armas ilegalmente.

El 8 de febrero de 1997, se desplegó en Bangui la MISAB, con un total de unos 800 soldados de Burkina Faso, el Chad, el Gabón y Malí, y más tarde del Segenal y del Togo, bajo el mando militar del Gabón y con apoyo logístico y financiero de Francia. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en su resolución 1125 (1997) de 6 de agosto de 1997, acogió con beneplácito la labor realizada, aprobó la continuación de las operaciones de la MISAB y, actuando con arreglo al Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, autorizó a la MISAB y a los Estados que le prestaban apoyo logístico a que velaran por la seguridad y la libertad de circulación de su personal.

3. Establecimiento y las actividades de la MINURCA

Entre tanto, en la resolución 1136 (1997) de 6 de noviembre, el Consejo pidió al Secretario General que informara sobre la aplicación de la resolución, incluyendo las recomendaciones sobre un adicional apoyo internacional una vez que el mandato de la MISAB hubiera vencido. El Secretario General recordó que, aunque los Estados Miembros que participaban en la MISAB estaban dispuestos a seguir apoyando y ayudando a la República Centroafricana en la consolidación de la paz, no podrían hacerlo solos, ya que Francia se disponía a retirar todas su tropas, y por consiguiente, su apoyo logístico a la MISAB antes de mediados de abril de 1998. Según el Secretario General, la única opción viable parecía ser el establecimiento y despliegue de otra operación para el mantenimiento de la paz autorizada por la comunidad internacional. A partir de dichas recomendaciones y conclusiones, el Consejo de Seguridad, en su resolución 1159 (1998) de 27 de marzo de 1998, decidió establecer una Misión de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINURCA) con efecto a partir del 15 de abril de 1998.

A pesar de la apretada agenda, la MINURCA consiguió tener capacidad operacional no más tarde del 15 de abril, y la misión se estableció formalmente de conformidad con la resolución 1159 (1998). La MINURCA contribuyó significativamente a restaurar un clima de estabilidad y seguridad así como el diálogo entre los agentes políticos. Este progreso estimuló esfuerzos, con el apoyo de las instituciones de Bretton Woods, para reimpulsar la economía e igualmente permitió que se celebraran elecciones legislativas de una forma pacífica en noviembre y diciembre de 1998. La MINURCA también desempeñó una función de apoyo en la preparación de las elecciones presidenciales de septiembre de 1999, en las que ganó el actual Presidente Patassé. En su resolución 1271 (1999) de 22 de octubre de 1999, el Consejo de Seguridad decidió prorrogar el mandato de la MINURCA hasta el 15 de febrero de 2000, a fin de asegurar una transición breve y gradual de la operación de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz en la República Centroafricana hacia una operación de consolidación de la paz. En ese tiempo, la MINURCA tendría que retirarse paulatinamente.

4. Transición a la consolidación de la paz

En su último informe con fecha de 14 de enero de 2000 sobre las actividades de la MINURCA, presentado al Consejo de Seguridad, el Secretario General afirmó que gracias a su presencia y a la función activa desarrollada en la República Centroafricana, la MINURCA, sus predecesores y la MISAB habían proporcionado al pueblo y al Gobierno de la República Centroafricana la estabilidad y el respiro cuya necesidad se había hecho sentir tras un período de grave agitación. El constante respaldo de la comunidad internacional, así como la presencia disuasoria de la MINURCA y su firmeza para poner freno a las amenazas contra la estabilidad del país, fueron determinantes para la celebración de las elecciones legislativas y presidenciales y el impulso de profundas reformas políticas, sociales y económicas. Estos logros positivos se produjeron en el momento en que la mayor región centroafricana estaba sumida en un conflicto violento. Al mismo tiempo, el Secretario General observó que todavía quedaban mucho retos que afrontar en la República Centroafricana. Por consiguiente, a medida que las Naciones Unidas retiraban su personal de paz del país, el Gobierno de la República Centroafricana tendría que esforzarse al máximo para construir sobre los logros conseguidos durante la presencia de la MINURCA y continuar trabajando con determinación para conseguir una verdadera democracia y recuperación económica.

El 15 de febrero de 2000, el Secretario General informó de que, la Oficina de las Naciones Unidas de Apoyo a la Consolidación de la Paz en la República Centroafricana (BONUCA) sustituiría a la MINURCA para proporcionar asistencia en el esfuerzo de consolidación de la paz. La principal misión de la BONUCA, dirigida por el Representante del Secretario General, apoyaría los esfuerzos del Gobierno para consolidad la paz y la reconciliación nacional, fortalecer las instituciones democráticas y facilitar la movilización de recursos y apoyo político en el ámbito internacional para la reconstrucción nacional y recuperación económica del país. Además, se previó que la Oficina promoviera la conciencia pública en asuntos relacionados con los derechos humanos en el país y vigilara los logros conseguidos en esta esfera.

El 10 de febrero de 2000, el Consejo de Seguridad, en su declaración, acogió favorablemente la decisión del Secretario General de establecer la BONUCA. Elogió a la MINURCA y al Representante Especial del Secretario General por la contribución que habían hecho al restablecimiento de la paz y la seguridad en la República Centroafricana y por el importante y preciso apoyo prestado para la celebración de elecciones legislativas y presidenciales libres e imparciales, la reestructuración de las fuerzas de seguridad, la formación de la fuerza de policía y el impulso de reformas esenciales en el ámbito político, social y económico en la República Centroafricana. El Consejo reconoció el significativo progreso realizado por el Gobierno de la República Centroafricana en la aplicación de los Acuerdos de Bangui y el Pacto de Reconciliación Nacional, que fueron los cimientos de la paz y la estabilidad en el país. El Consejo también alentó fervientemente al Gobierno de la República Centroafricana a hacer todo lo posible para complementar los logros conseguidos durante la presencia de la MISAB y la MINURCA en el país y trabajar con determinación para fortalecer las instituciones democráticas, extender el alcance de la reconciliación y de la unidad nacional y promover la recuperación y la reforma económicas.

 


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en colaboración con el Departamento de Operaciones de Paz.
El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca. © Las Naciones Unidas 2003
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