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Antecedentes

La Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) fue establecida por el Consejo de Seguridad en su S/RES/2100 Documento PDF, de 25 de abril de 2013. Con arreglo a los términos de la resolución, la Misión prestaría apoyo al proceso político y llevaría a cabo tareas de estabilización relacionadas con la seguridad, prestando particular atención a los principales centros de población y las líneas de comunicación, la protección de los civiles, la vigilancia del respeto de los derechos humanos, la creación de las condiciones necesarias para la prestación de asistencia humanitaria y el regreso de los desplazados, la ampliación de la autoridad del Estado y la preparación de elecciones libres, inclusivas y pacíficas.

Apoyo al proceso político y a la estabilización de Malí

La Misión estaría sujeta a normas estrictas de intervención y facultada para utilizar todos los medios necesarios para responder a las amenazas contra la aplicación de su mandato, que abarcaría, por ejemplo, la protección de los civiles bajo amenaza inminente de violencia física y la protección del personal de las Naciones Unidas ante amenazas residuales, dentro de sus posibilidades y en sus zonas de despliegue. Ello incluiría la realización de operaciones, de manera independiente o en cooperación con las fuerzas de defensa y de seguridad de Malí. También se autorizó a las fuerzas francesas desplegadas en Malí a intervenir para prestar apoyo a la MINUSMA cuando se encontrara bajo amenaza inminente y grave y a solicitud del Secretario General.

La Oficina de las Naciones Unidas en Malí (UNOM), establecida previamente en virtud de la resolución 2085 Documento PDF del Consejo de Seguridad, de 20 de diciembre de 2012, quedaría incluida en la MINUSMA en cuanto se adoptara la resolución 2100. El 1 de julio de 2013, la MINUSMA asumiría los poderes de la Misión Internacional de Apoyo a Malí con Liderazgo Africano (AFISMA), con sujeción al examen ulterior del Consejo de las condiciones de seguridad en la zona de operaciones de la Misión. La MINUSMA constaría de un máximo de 11.200 efectivos militares, incluidos batallones de reserva capaces de desplegarse rápidamente en el país según y cuando fuera necesario, y 1.440 efectivos de policía (unidades de policía constituidas y agentes de policía).

Se prevé que la mayoría de los componentes militares, policiales y civiles, tanto sustantivos como de apoyo, operarían principalmente en el norte, tal vez con una base logística en Gao o Sevare, mientras que en Bamako habría una presencia ligera, que comprendería personal civil y elementos militares y de policía.

Antecedentes

En los últimos años, Malí ha tenido que hacer frente a una profunda crisis que ha tenido graves consecuencias en los planos político, de seguridad, socioeconómico, humanitario y de derechos humanos. Esa crisis obedece a condiciones estructurales de larga data, como la debilidad de las instituciones del Estado; una gobernanza ineficaz; una cohesión social frágil; el sentimiento arraigado entre las comunidades del norte de que el Gobierno central no les presta atención, los margina y los trata injustamente; una sociedad civil débil y dependiente del exterior, aunque vibrante; y los efectos de la degradación ambiental, el cambio climático y las crisis económicas. Esta situación se vio agravada por factores de inestabilidad más recientes, como la corrupción, el nepotismo, el abuso de poder, luchas internas y el deterioro de la capacidad del ejército nacional.

Rebelión y golpe de estado de 2012

A mediados de enero de 2012, un movimiento tuareg conocido como Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA), junto con grupos armados islamistas, entre ellos Ansar Dine, Al-Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) y el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO), además de desertores de las fuerzas armadas malienses, iniciaron una serie de ataques contra las fuerzas gubernamentales en el norte del país. La rebelión de los tuareg cobró vigor con la presencia de combatientes bien equipados que regresaban de Libia tras caer el régimen de ese país.

El 22 de marzo, un motín de soldados descontentos de las unidades derrotadas por los grupos armados en el norte desencadenó un golpe de Estado militar. Una junta militar, el Comité Nacional para el Restablecimiento de la Democracia y la Restauración del Estado, dirigida por el Capitán Amadou Sanogo, asumió el poder, suspendió la Constitución y disolvió las instituciones gubernamentales. El golpe precipitó el colapso del Estado en el norte y esto permitió al MNLA superar fácilmente a las fuerzas del Gobierno en las regiones de Kidal, Gao y Tombuctú y proclamar el Estado independiente de Azawad el 6 de abril.

Poco después, surgieron tensiones entre los grupos armados en el norte y, para el 18 de noviembre, Ansar Dine y el MUJAO habían expulsado al MNLA de las ciudades de Gao, Tombuctú y Kidal

Inmediatamente después del golpe, el 27 de marzo, los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) designaron al Sr. Blaise Compaoré, Presidente de Burkina Faso, para mediar en la crisis. El 6 de abril, la junta militar y la CEDEAO firmaron un acuerdo marco que dio lugar a la dimisión del entonces Presidente, Sr. Amadou Toumani Touré, el 8 de abril, y al nombramiento del Sr. Dioncounda Traoré, Portavoz de la Asamblea Nacional, como Presidente interino el 12 de abril. El acuerdo dispuso el establecimiento de un Gobierno de Transición, dirigido por un primer ministro dotado de facultades ejecutivas. El 17 de abril, se nombró Primer Ministro interino al Sr. Cheick Modibo Diarra. El 20 de agosto, el Primer Ministro anunció la formación de un Gobierno de Unidad Nacional.

Establecimiento de la ONUM y la AFISMA

Después del golpe de estado, el Sr. Said Djinnit, Representante Especial del Secretario General para África Occidental, ofreció el apoyo de las Naciones Unidas a las autoridades de Malí. Como resultado de ello, las autoridades provisionales del país solicitaron la asistencia de las Naciones Unidas para desarrollar la capacidad de las autoridades de transición malienses en las esferas de la negociación política, las elecciones, la gobernanza, la reforma del sector de la seguridad y la asistencia humanitaria.

A raíz de la celebración de nuevas consultas, a mediados de enero de 2013 se produjo el despliegue de la Misión de las Naciones Unidas en Malí, una presencia multidisciplinaria de las Naciones Unidas que fue autorizada por el Consejo de Seguridad en su resolución 2085 Documento PDF, de 20 de diciembre de 2012, a fin de proporcionar apoyo coordinado y coherente: i) al proceso político en curso; y ii) al proceso en materia de seguridad, que incluyera apoyo a la planificación, el despliegue y las operaciones de la Misión Internacional de Apoyo a Malí con Liderazgo Africano.

El despliegue de la AFISMA fue autorizado por la misma resolución del Consejo de Seguridad a fin de contribuir a la reconstrucción de la capacidad de las Fuerzas de Defensa y de Seguridad de Malí, en estrecha coordinación con otros asociados internacionales que participan en este proceso; apoyar a las autoridades malienses a recuperar las zonas del norte de su territorio controladas por grupos terroristas y extremistas y grupos armados; llevar adelante la transición hacia actividades de estabilización para ayudar a las autoridades malienses a mantener la seguridad y consolidar la autoridad del Estado mediante capacidades adecuadas; prestar apoyo a las autoridades malienses en su responsabilidad primordial de proteger a la población; y prestar apoyo a las autoridades de malienses para crear un entorno seguro que permitiera la prestación de asistencia humanitaria dirigida por civiles y el retorno voluntario de los desplazados internos y los refugiados.

La crisis de enero de 2013

La situación de la seguridad se deterioró gravemente a comienzos de enero de 2013, cuando elementos de Ansar Dine y del Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental, con el apoyo de Al-Qaida en el Magreb Islámico, avanzaron hacia el sur. Se enfrentaron con el ejército maliense al norte de la ciudad de Konna, a unos 680 km de Bamako, y obligaron a los soldados a retirarse. Un grupo de terroristas y otros elementos armados también avanzaron hacia el oeste y tomaron el control de la ciudad de Diabaly el 14 de enero.

La captura de Konna por los grupos extremistas movió a las autoridades de transición de Malí a solicitar la asistencia de Francia para defender la soberanía de Malí y restablecer su integridad territorial. Así, el 11 de enero se iniciaron operaciones militares contra elementos terroristas y elementos afines en el contexto de la «Operación Serval», dirigida por Francia, en apoyo de las Fuerzas de Defensa y Seguridad de Malí. El despliegue de la AFISMA se aceleró tras la intervención militar, lo que permitió que algunos contingentes avanzasen en febrero a diferentes partes del norte de Malí.

Como resultado de las operaciones militares francesas y africanas llevadas a cabo junto con el ejército maliense en las zonas septentrionales del país, la situación de seguridad en Malí mejoró considerablemente. Hacia fines de enero se había restablecido el control del Estado en la mayoría de las ciudades principales del norte del país, como Diabaly, Douentza, Gao, Konna y Tombuctú. La mayor parte de las fuerzas terroristas y fuerzas afines se retiraron hacia el norte a las montañas de Adrar des Ifoghas, mientras que otras, en su mayor parte integradas por malienses del lugar, se dispersaron en las comunidades locales.

Pese a estos avances, siguió habiendo graves problemas de seguridad, como el hecho de que continuaron las actividades terroristas y las operaciones militares en algunas zonas. La necesidad de restablecer la integridad del territorio de Malí y garantizar la seguridad física de las comunidades del norte del país continuó siendo una prioridad fundamental. Aunque se restablezca la plena integridad territorial, seguirá habiendo numerosos y graves riesgos para la seguridad, como los ataques terroristas, la proliferación de armas, el contrabando de drogas y otras actividades delictivas conexas, que probablemente seguirán menoscabando la gobernanza y perjudicando el desarrollo de Malí en el futuro previsible.

Hoja de ruta

La novedad más importante del proceso político durante los tres primeros meses de 2013 fue la aprobación de una hoja de ruta para la transición, que el Parlamento aprobó por unanimidad el 29 de enero. En la hoja de ruta se destacaron dos misiones esenciales del Gobierno de Transición: el restablecimiento de la integridad territorial y la organización de elecciones libres y limpias. En la hoja de ruta se contemplaron operaciones militares adicionales conjuntamente con la Operación Serval y la AFISMA, cuyos propósitos eran recuperar las zonas ocupadas por grupos armados y restablecer la integridad territorial del país; el restablecimiento pleno de la autoridad del Estado en el norte; la reforma de las fuerzas armadas; el diálogo con los grupos que renunciaran a la lucha armada y respetaran el carácter unitario del Estado de Malí y su Constitución; el regreso de los refugiados y los desplazados; el diálogo entre las comunidades y la lucha contra la impunidad.

En la hoja de ruta se indicaron también compromisos en tres esferas relacionadas con la organización de las elecciones, a saber, la reforma del marco jurídico e institucional; la terminación de la revisión de los registros de votantes; y la adopción de un calendario electoral que previera la celebración de elecciones legislativas y presidenciales antes de fines de julio de 2013.

RequesSolicitud de una operación de las Naciones Unidas de mantenimiento de la pazt for UN peacekeeping operation

Con posterioridad a la carta dirigida al Secretario General por el Presidente interino de Malí (S/2013/113 Documento PDF), en la que se contemplaba la transformación de la AFISMA en una operación de estabilización y mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, y la carta correspondiente (S/2013/129 Documento PDF) del Presidente del Consejo de Seguridad, el Sr. Edmond Mulet, Subsecretario General de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, visitó Malí del 10 al 16 de marzo, junto con una delegación multidisciplinaria, a fin de elaborar recomendaciones, para que las examinara el Consejo, sobre opciones para establecer una operación de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz en Malí.

Sobre la base de las conclusiones de esa misión, el Secretario General de las Naciones Unidas presentó al Consejo de Seguridad un informe (S/2013/189 Documento PDF) en el que se esbozaban opciones para establecer la operación de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz en Malí.

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Sección de Paz y Seguridad del Departamento de Información Pública en cooperación con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz