Medio ambiente y sostenibilidad

Todos son conscientes de los daños potenciales que pueden ocasionar nuestros campamentos y operaciones en el medio ambiente, así como en la economía local y en las relaciones con las comunidades de acogida.

Un miembro de las fuerzas de paz en el desierto.

Foto: Naciones Unidas/Martine Perret

Un oficial hondureño de enlace militar de la MINURSO durante una patrulla en las cercanías de Mijek, en el Sáhara Occidental.

El despliegue urgente de miles de efectivos de personal civil, policial y militar requiere un importante apoyo logístico. A menudo los países en que trabaja el personal de mantenimiento de la paz tienen muy poca infraestructura. Todos los integrantes de esas misiones producen residuos líquidos y sólidos que, si no se tratan y eliminan correctamente, pueden tener un impacto sobre el medio ambiente local.

Las misiones mantenimiento de la paz temporales desplegadas en zonas distantes a menudo generan su propia energía y utilizan aeronaves que consumen mucho combustible, emiten gases de efecto invernadero y posiblemente contaminan el suelo.

En algunas zonas, como Darfur o el Chad, en que el agua es un recurso escaso, la comunidad local puede percibir a la misión de las Naciones Unidas como un competidor en el uso de los recursos.

El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP) y el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno (DAAT) reconocen esas posibilidades de causar daño y, en consecuencia, han formulado conjuntamente una política global para abordar las cuestiones ambientales. Esta se inscribe en la iniciativa más amplia del Secretario General de las Naciones Unidas conocida como «Por un ecosistema de las Naciones Unidas» Disponible en inglés.

 
Sección de Paz y Seguridad del Departamento de Información Pública en cooperación con el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz