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Un hombre cargando un saco de granos. Crédito: FAOEl 28 de abril de 2008, el Secretario General de las Naciones Unidas estableció un Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria bajo su presidencia y formado por los jefes de los organismos especializados, los fondos y los programas, las instituciones de Bretton Woods y las partes pertinentes de la Secretaría de las Naciones Unidas. El Equipo de Tareas es presidido por el Secretario General de la ONU. El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, es el Vicepresidente del Equipo Especial. El Secretario General de las Naciones Unidas nombró a David Nabarro como Coordinador del Equipo Especial . El objetivo principal del Equipo Especial es el de promover una respuesta unificada para el desafío mundial de inseguridad alimentaria, incluso facilitar la creación de un orden de prioridades del plan de acción y coordinar su aplicación.

Artículo destacado

Plan de acción sobre volatilidad de los precios de los alimentos y agricultura

El comentario que publicamos fue preparado por el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la seguridad alimentaria y la nutrición y Coordinador del Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la seguridad alimentaria

El presidente francés del G20 invitó a los ministros de agricultura del G20 a reunirse en Paris el 23 de junio de 2011. Los ministros acordaron un plan de acción sobre la volatilidad de los precios y la agricultura, que gira en torno a la estabilización de los precios y al aumento del suministro de alimentos en general mediante inversiones sostenibles en la producción de alimentos nutritivos. Sus inversiones aportarán una contribución integral a la disponibilidad general de alimentos frente al aumento de la demanda, a la mejora de la seguridad alimentaria y nutricional de la población y a la reducción del hambre. Los ministros acordaron eliminar las restricciones a la exportación de alimentos o los impuestos extraordinarios a los alimentos que el Programa Mundial de Alimentos adquiere para fines humanitarios no comerciales: también convinieron en no fijar impuestos a esos alimentos en el futuro. Esta fue la primera reunión de Ministros de agricultura del G20: sus antecedentes son algunos procesos ministeriales regionales, como son las reuniones consecutivas patrocinadas por el Programa general para el desarrollo de la agricultura en África y la reunión de ministros de agricultura celebrada en los últimos años en el marco del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico en el Japón.

Durante sus deliberaciones acerca de la problemática que enfrenta el mundo, los ministros destacaron la vital función de la agricultura en el mundo de hoy. Se trata de la producción, transformación y distribución de los productos agrícolas, la producción ganadera, la pesca y los productos forestales. En muchos países, la agricultura determina el ritmo de reducción de la pobreza y las posibilidades de prosperidad. Permite que la población de las zonas rurales genere ingresos. Permite a los agricultores, sobre todo a los pequeños agricultores, ser agentes positivos del cambio en la medida en que se organizan mejor para participar en la producción de valor y la distribución de los beneficios. Puede determinar la calidad de la tierra, el agua, el aire y la sostenibilidad de los entornos naturales. Ejerce una gran influencia en el precio de la energía y los nutrientes de que se dispone en los mercados: y el estado nutricional de los niños, las mujeres y los hombres. Puede determinar si la población está sana o si está en riesgo de enfermarse. Las opciones de política agrícola influyen en las economías rurales, la disponibilidad y el uso del agua y la tierra, la calidad del medio ambiente, el ritmo del cambio climático y el estado de salud y nutrición de la población. En muchos países, las actividades agrícolas son importantes para el gobierno en su conjunto y para muchos sectores de la sociedad. Los ministros de agricultura son importantes para una amplia diversidad de procesos normativos.

Al menos dos mil millones de personas de nuestro mundo dependen directamente de la agricultura para su subsistencia. La mayoría de ellas son familias que se dedican a la agricultura en pequeña escala, ganaderos y empresarios en pequeña escala, trabajadores agrícolas que participan en cadenas de valor de los alimentos y grupos nómadas. Las organizaciones de agricultores, las cooperativas bien administradas, la agricultura por contrata, los convenios de franquicia y las asociaciones agrocomerciales desempeñan una función clave ya que aseguran que las poblaciones rurales pobres se beneficien del aumento de las inversiones en la agricultura y de los esfuerzos para aumentar la producción y la oferta de alimentos de manera que se cubra la demanda de alimentos nutritivos de una población cuyo número aumenta constantemente y exige cada vez más. Las organizaciones de agricultores tienen las mejores condiciones para desempeñar esas funciones cuando cuentan con capacidades sólidas de administración, coordinación y negociación. Los ministros prometieron aumentar sus esfuerzos para hacer participar a las asociaciones de agricultores pequeños, productores de alimentos y fabricantes de conservas alimenticias en la formulación y aplicación de políticas agrícolas y al mismo tiempo trabajar junto con los dueños de grandes latifundios y explotaciones agrícolas en la intensificación ecológicamente sostenible de la producción agrícola.

En los debates celebrados, los ministros fueron explícitos acerca de su necesidad de equilibrar los intereses nacionales con las contribuciones a los beneficios mundiales, incluida la estabilización de los precios de los alimentos, la reducción del hambre y la sostenibilidad ambiental. A ello se sumaron algunos invitados, en particular representantes de la Unión Africana y el Director General de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD), el Comisionado de Agricultura de la UE, así como los jefes de las principales organizaciones internacionales. La declaración se había negociado en reuniones de varios días de duración celebradas en un período de seis meses: algunos elementos quedaron resueltos en la mañana del 23 de junio. Tras la conclusión del debate de ese día, los ministros acordaron su declaración, en la que se establecen un conjunto de principios para las inversiones sostenibles en el aumento de la producción de alimentos; las prioridades para la investigación agrícola que contribuye a una amplia diversidad de resultados críticos; los mecanismos para la reunión, acumulación y el análisis más exhaustivos de una mejor información sobre el mercado agrícola, y para reaccionar con eficacia ante esa información; redes de protección que sirvan como apoyo para las personas, las comunidades y los países que simplemente no pueden acceder a los alimentos que necesitan o pagarlos; un mejor acceso a los suministros humanitarios de alimentos, y eximirlos de prohibiciones a las exportaciones o de impuestos extraordinarios tanto en estos momentos como en el futuro; y lo que conviene hacer para acelerar los acuerdos sobre un intercambio comercial de productos agrícolas más abierto. Los ministros acordaron establecer un sistema de información sobre el mercado agrícola (AMIS) con sede en la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Más tarde durante este año, se espera que los ministros de finanzas del G20 examinen opciones para reglamentar los mercados de productos alimenticios, de manera que permita descubrir los precios y cualquier operación de cobertura necesaria.

Los ministros acordaron que la intensificación sostenible de la agricultura requiere un aumento de las inversiones financieras en las granjas pequeñas que les permita conectarse mejor con las cadenas de valor de los alimentos: lo que significa que las organizaciones de agricultores y las agroempresas (grandes y pequeñas por igual) trabajarán conjuntamente con los gobiernos en asociaciones públicas, privadas y de la población que funcionen conforme a principios acordados, a saber, promoción de la sostenibilidad ambiental, mejorar los medios de subsistencia de los pequeños agricultores y contribuir a lograr mejores resultados nutricionales. También equivale a garantizar que los agricultores tengan acceso a sistemas de gestión de riesgos basados en el mercado (como el seguro contra pérdida de las cosechas debido a condiciones climáticas extremas o a enfermedades). Los ministros recibieron información acerca de asociaciones que se están estableciendo en diversos países africanos (por ejemplo, mediante la inversión en corredores estratégicos en Mozambique y Tanzanía; y por medio de un nuevo equipo de tareas africano sobre desarrollo de la agricultura e inversiones agrícolas, patrocinado conjuntamente por el NEPAD, la Unión Africana y el Foro Económico Mundial). Los ministros tomaron nota también de las asociaciones públicas y privadas encabezadas por los países que se han creado en México e Indonesia, así como en Tanzanía y Viet Nam, gracias a la iniciativa del Foro denominada Nueva visión de la agricultura.

Algunos ministros destacaron la importancia de fundamentar las políticas sobre seguridad alimentaria en el marco del derecho a la alimentación. Varios reconocieron que era necesario mejorar la oferta, pero que ello no bastaba para garantizar la seguridad alimentaria. En su declaración, los ministros son explícitos acerca de la necesidad de crear redes de seguridad para aumentar el acceso de los países, las comunidades y los hogares a los alimentos en momentos en que son incosteables, debido al aumento de los precios de los alimentos, a la desarticulación de las líneas de suministro o a una gran disminución de la capacidad de compra. El texto sobre exención de los suministros humanitarios de alimentos de las prohibiciones sobre exportación representa un adelanto respecto de lo que se había establecido en la declaración de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria de 2009. Esta propuesta podría ser promovida por todos los miembros de la OMC en su reunión ministerial que está por celebrarse este año. Los ministros acordaron garantizar que las redes nacionales de seguridad alimentaria puedan funcionar en momentos en que los precios de los alimentos aumenten bruscamente y los gobiernos no puedan acceder a los alimentos que necesitan esas redes de seguridad a un precio asequible. Los ministros pidieron al PMA que idease y pusiese a prueba un sistema de reserva humanitaria de alimentos de emergencia y que se estableciese una financiación a largo plazo más previsible para esa organización de manera que pueda efectuar comprar anticipadas y establecer acuerdos de posicionamiento previo para los suministros humanitarios de alimentos. El PMA elaboró un plan de acción de cinco puntos para materializar la letra y el espíritu de esta declaración.

Varios ministros señalaron que las mejores estrategias de desarrollo agrícola son las que facultan a la mujer y responden a las necesidades nutricionales de la población: esas estrategias deben abordar los factores de la desnutrición, sobre todo en el embarazo y la primera infancia. Este enfoque de la agricultura que responda a la nutrición ayudará a aumentar el número de países que han puesto su empeño prioritariamente en mejorar los resultados nutricionales mucho antes de 2015 que es el año fijado en los objetivos de desarrollo del milenio. El compromiso establecido en la declaración de los ministros con la agricultura que responda a la nutrición deberá alentar una respuesta análoga en materia de nutrición entre los ministros de agricultura de todo el mundo y contribuirá a lograr aceleradamente una mejor nutrición.

Los ministros reconocieron la importancia absoluta de la apertura y del buen funcionamiento del comercio de productos agrícolas y pidieron que se cumpliera con rapidez el Programa de desarrollo de Doha: en una conversación privada, algunos dieron a entender que los países menos adelantados obtendrían más beneficios de sus productos si el acceso a otros mercados estuviera exento de impuestos y no existiera el sistema de cupos. También se les recordó la necesidad de facilitar el comercio interior y el regional.

En la Declaración ministerial se pide el establecimiento de redes internacionales y regionales más sólidas que presten atención simultáneamente a la salud pública y la sanidad animal y vegetal. También se alienta a las organizaciones internacionales, en particular a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial de Sanidad Animal, a que se pongan a la cabeza en esta cuestión.

Los ministros reconocieron que una gobernanza mundial firme es un elemento indispensable para lograr la seguridad alimentaria y nutricional, y pidieron una mayor coherencia normativa, al reconocer la función decisiva que desempeñaban las organizaciones internacionales y regionales. Se reconoció en más de una ocasión la importante función que desempeñan en estos momentos, como en el futuro, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS), y las contribuciones que han aportado los tres organismos con sede en Roma (FAO, PMA y FIDA) y el Equipo de Tareas de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la seguridad alimentaria. El Equipo de Tareas de Alto Nivel está integrado por 22 organismos diferentes del sistema de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales, la OCDE y la Organización Mundial del Comercio. Los miembros del Equipo de Tareas aportaron a esta reunión del G20 por lo menos siete informes. La FAO y la OCDE coordinaron a un total de 10 organizaciones internacionales que aportaron su contribución al documento sobre volatilidad de los precios de los alimentos, que sirvió de base para las deliberaciones entre los viceministros de agricultura. Las organizaciones internacionales desearían apoyar la ejecución de este plan de acción, que se caracteriza por su enfoque integral de la seguridad alimentaria y la nutrición. El plan de acción concuerda con la estrategia del Equipo de Tareas de Alto Nivel: el marco integral de acción actualizado. Los miembros del Equipo de Tareas de Alto Nivel pueden contribuir también al establecimiento de vínculos entre el G20 y los demás miembros de las Naciones Unidas, por ejemplo, en el contexto del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo Económico y Social (ECOSOC.) Esto tiene importancia especial ya que la labor del G20 está en la interfaz entre alimentos, tierra, agua, energía, medio ambiente, cambio climático, salud y nutrición. Por último, el Equipo de Tareas de Alto Nivel tiene el compromiso de garantizar la responsabilidad general de un sistema de las Naciones Unidas coordinado y fortalecido mediante sinergias: algo que puede ser útil teniendo en cuenta las muy amplias demandas que plantea el G20 del sistema.

Para concluir, felicitamos a la Presidencia francesa y a los miembros del G20 por esta importante declaración y por el compromiso político que han contraído con la seguridad alimentaria y nutricional y sus esfuerzos colectivos para reducir el hambre, aumentar la protección social y las redes de seguridad, mejorar la seguridad alimentaria y nutricional y hacer de la agricultura una fuerza positiva que forme el mundo del futuro. Esperamos seguir trabajando en estas cuestiones en 2011 y más adelante, no solo con el G20 (la reunión del Grupo de Trabajo para el Desarrollo de este año y otros procesos previos a la reunión de Cannes en noviembre y posteriormente en México, el año próximo), sino también con todos los Miembros de las Naciones Unidas, así como con sus organismos políticos regionales y mundiales (entre ellos el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial).