Bienvenidos a las Naciones Unidas. ¡Es su mundo!

Alocución del Excmo. Sr. Srgjan Kerim,
Presidente de la Asamblea General

Con motivo del Día Internacional de conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto

28 de enero de 2008
Sede de las Naciones Unidas, Nueva York

Excelentísimo Sr. Secretario General Ban Ki-moon,

Secretario General Adjunto Akasaka,

Distinguido Congresista Lantos,

Excelentísimos Señores y Señoras, Distinguidos Invitados,

Maestro Zubin Mehta y miembros de la Buchmann-Mehta Orchestra, llegados de la Universidad de Tel Aviv

Es para mí un gran honor darles la bienvenida a la Asamblea General, el anfiteatro del mundo, testigo de la cooperación y el enfrentamiento, de la comprensión y la ignorancia, de lo que une y lo que separa a los Estados Miembros.

No obstante, todos tenemos algo en común, nuestro discernimiento y nuestra conciencia. Ello debe servirnos de guía, no sólo para recordar los pecados cometidos por unos pueblos contra otros, sino también en nuestra visión encaminada a crear un mundo de tolerancia, solidaridad y sentido común.

El Holocausto alimentó el ego del hombre con delirios de superioridad y trató de desdibujar los lazos que todos los seres humanos comparten. No debemos escatimar esfuerzos para garantizar que jamás volvamos a ser testigos de semejante oprobio.

La globalización no sólo significa la evolución de la comunicación, la tecnología y la economía; también debe propiciar la evolución de la conciencia global: una mentalidad evolucionada que sea inmune frente a pensamientos perversos de genocidio, crímenes de lesa humanidad o incluso crímenes basados en la degradación mental.

Todos debemos ser conscientes de que nuestros pensamientos se convierten en palabras; las palabras se transforman en hechos; los hechos se tornan hábitos; los hábitos conforman nuestro carácter; y nuestro carácter determina nuestro destino.

Hoy, pues, celebramos algo más que una conmemoración; algo más que un recuerdo; este acto debe servir de llamada a la acción en honor de las víctimas y supervivientes del Holocausto.

Quiénes mejor que los supervivientes del Holocausto para dar testimonio de las descabelladas e inconcebibles atrocidades contra la humanidad cometidas en una era y en base a una ideología de odio y demencia; ideología que, para colmo del sinsentido, se presentaba bajo capa del “Űbermensch”.

Desearía rendir homenaje al Congresista Tom Lantos y a todos los supervivientes, cuyo coraje y perseverancia han contribuido a que las traumáticas lecciones del Holocausto fortalezcan nuestra conciencia colectiva.

En su honor, evoquemos hoy, mediante una reflexión solemne sobre el pasado, una visión inspiradora basada en el convencimiento y la esperanza de un futuro mejor. Todos y cada uno de nosotros tenemos un objetivo singular que hemos de convertir en el propósito de nuestra vida —contemplar y despertar nuestra propia conciencia— y, con ello, crear un mundo mejor, más justo y más equitativo.

Incumbe a todos y cada uno de nosotros, los Estados Miembros y todos los miembros de la sociedad, aceptar nuestra interdependencia y reajustar la brújula ética que nos permita trascender nuestras diferencias.

Es ahí donde hunde sus raíces la nueva cultura de las relaciones internacionales basada en los derechos humanos, la seguridad humana, la responsabilidad de proteger y el desarrollo sostenible. Lograr esos objetivos debe ser nuestro legado imperecedero a las generaciones futuras.

Muchas gracias