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Desarme

Desde su nacimiento, las Naciones Unidas han considerado esenciales los objetivos de desarme multilateral y limitación de armas para mantener la paz y la seguridad internacionales. Estos objetivos comprenden desde reducir y eliminar las armas nucleares, hasta destruir las químicas, reforzar la prohibición de las biológicas y detener la proliferación de las minas terrestres, las armas pequeñas y las ligeras.

Varios instrumentos clave apoyan estos fines. Entre ellos destaca el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares (TNP), el más universal de todos los acuerdos multilaterales de desarme, que entró en vigor en 1970. También figuran la Convención sobre las armas biológicas y la Convención sobre las armas químicas, que lo hicieron en 1975 y 1997, respectivamente. A ellos se unieron el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares, aprobado en 1996, y la Convención sobre la prohibición de minas, que entró en vigor en 1999.

Los tratados regionales respaldados por las Naciones Unidas prohíben las armas nucleares en la Antártida, América Latina y el Caribe, el Pacífico Sur, el Asia Sudoriental, África y Asia Central. Otros instrumentos aprobados por las Naciones Unidas prohíben las armas nucleares en el espacio ultraterrestre y en el fondo marino.

En respuesta al surgimiento del terrorismo internacional, la Asamblea General aprobó la resolución 57/83 Documento PDF dirigida a prevenir que los terroristas adquieran armas de destrucción en masa y evitar su distribución. En 2004, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1540 Disponible en inglés, prohibiendo el apoyo por parte de los estado a esos fines. El Convenio Internacional para la represión de los actos de terrorismo nuclear de la Asamblea se abrió a la firma en septiembre de 2005 y entró en vigor en julio de 2007.

La Conferencia de Desarme es el único foro de negociación multilateral para acuerdos sobre la materia y en ella se negociaron con éxito la Convención sobre las armas químicas y el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares.

A nivel local, los efectivos de las Naciones Unidas de mantenimiento de la paz a menudo trabajan para implementar acuerdos de desarme específicos entre las partes beligerantes. Este acercamiento se ha realizado con éxito en el África occidental, por ejemplo, donde la Oficina del Representante Especial Disponible en inglés del Secretario General ha organizado encuentros regionales para armonizar programas para el desarme, la desmovilización y la reintegración de los antiguos combatientes. La situación en Liberia es un buen ejemplo de su funcionamiento:

Creada en septiembre de 2003, a la Misión de las Naciones Unidas en Liberia (UNMIL) se le encargó ayudar en el desarme, la desmovilización, la reintegración y la repatriación de todas las partes armadas. El proceso comenzó en diciembre. En 12 meses, cerca de 100.000 liberianos habían entregado artillería, munición, granadas propulsadas por cohetes y otras armas. El 3 de noviembre de 2004, las milicias combatientes se disolvieron formalmente en una ceremonia en la sede de UNMIL en Monrovia. Para finales de febrero de 2006, más de 300.000 desplazados internamente habían regresado a sus aldeas de origen. Después de 15 años de conflicto, la gente acudió en masa a las elecciones asistidas por las Naciones Unidas en 2005, en las que se eligió a Ellen Johnson-Sirleaf como presidenta.

La situación que sucedió a la invasión de Kuwait por parte de Iraq en 1990 y a la conclusión de la primera Guerra del Golfo es un ejemplo único de un acuerdo de cesación del fuego de las Naciones Unidas que requirió un desarme forzoso. Cuando acabó la guerra, el Consejo aprobó su resolución 687 del 8 de abril de 1991, donde se definen las condiciones de la cesación del fuego. Entre ellos: la eliminación de las armas de destrucción mavisva de Iraq.

Con ese fin, el Consejo creó la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM Disponible en inglés) para el desarme de Iraq, con poder para realizar inspecciones sin previo aviso. Confió al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA Disponible en inglés) las tareas de verificación similares en el ámbito nuclear, contando con la ayuda de UNSCOM. Durante los siguientes 12 años, consiguió reducir los arsenales de armas de destrucción masiva de Iraq considerablemente. Desafortunadamente, su labor no pudo evitar la segunda guerra de Iraq en 2003.

El Mantenimiento de la Paz de las Naciones Unidas también emplea la estrategia del desarme preventivo, que busca reducir el número de armas pequeñas en regiones propensas a conflictos. En El Salvador, Sierra Leona, Liberia y otros lugares, ello ha supuesto desmovilizar fuerzas de combate así como recolectar y destruir sus arma


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca.