Cooperación para el Desarrollo
“Con el propósito de crear las condiciones de estabilidad y bienestar necesarias para las relaciones pacíficas y amistosas entre las naciones ... la Organización promoverá:
niveles de vida más elevados, trabajo permanente para todos, y condiciones de progreso y desarrollo económico y social ...”Artículo 55 de la Carta de las Naciones Unidas.
Hubo un tiempo en el que la pobreza y la miseria se veían como la suerte inevitable de lo que vino a llamarse “tercer mundo”. Según parece, siempre lo había sido, y siempre lo sería. Incluso cuando hubo testimonios históricos acerca de grandes civilizaciones en estas tierras, la experiencia de su presente sufriendo un “atraso” parecía aplastante.
En la actualidad, en un mundo de 6.800 millones de personas, una de cada tres viven en la pobreza y la mitad vive en la pobreza extrema definida esta como la subsistencia con menos de 1 dólar al día. Las causas son políticas, sociales e históricas. Pero hoy sabemos que la solución está en nuestras manos.
Las Naciones Unidas encarnan como nadie la creencia de que la gente del mundo puede cambiar las cosas si trabaja unida. En silencio, sin cesar y día tras día, las organizaciones, trabajadores y voluntarios de el sistema de las Naciones Unidas toman medidas con un claro objetivo: ayudar a mejorar la calidad de vida en el Planeta Tierra.
No es exagerado decir que casi todas las organizaciones de el sistema de las Naciones Unidas tienen como objetivo principal o secundario, tanto directa o indirectamente, algún aspecto de ayuda al desarrollo. Más allá de eso, el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo
reúne a las 33 fundaciones, programas, organismos, departamentos y oficinas de las Naciones Unidas que juegan un papel primordial en los esfuerzos para el desarrollo.
Y desde el año 2000, todo el sistema de las Naciones Unidas se ha movilizado para contribuir en la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Estos objetivos surgieron de la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas, en la que los líderes mundiales se reunieron para tratar el papel de este gran órgano colectivo durante el nuevo milenio.
Las Naciones Unidas son la única institución mundial comprometida con el desarrollo, y su historial en materia de promoción del desarrollo no tiene rival. A la cabeza de este esfuerzo está el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que está presente en 166 países.
La totalidad del sistema de las Naciones Unidas dedica unos 16.400 millones de dólares cada año a actividades operacionales para el desarrollo. Estas actividades ayudan a los refugiados, los pobres y los hambrientos. Promueven la supervivencia de los niños, la protección del medio ambiente, la lucha contra la delincuencia y las drogas, los derechos humanos, la igualdad de la mujer y la democracia. Y mucho más.
Además, el Grupo del Banco Mundial proporciona miles de millones de dólares cada año en forma de préstamos para el desarrollo, inversiones de equidad y garantías. En el año fiscal 2007, sus nuevos compromisos en materia de préstamos ascendieron a los 12.800 millones de dólares, los cuales cubrían 112 nuevas operaciones en 34 países. Sus préstamos libres de intereses ascendieron a 11.900 millones de dólares. La mayor parte de ese dinero (alrededor del 50 por ciento) fue a parar a África, que tiene 39 de los países más pobres del mundo.
Realmente, haría falta mucho para poder tocar la superficie del trabajo de las Naciones Unidas y darle una expresión palpable a la cooperación internacional para el desarrollo. En la actualidad, todo el sistema de las Naciones Unidas se esfuerza por conseguir que los Objetivos de Desarrollo del Milenio sean una realidad.
El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca.