Agricultura
Desde su inicio, el sistema de las Naciones Unidas ha estado trabajando para asegurar una alimentación adecuada para todos a través de la agricultura sostenible. Más que un simple asunto humanitario, la seguridad alimentaria promueve la paz mundial. Así se reconoció ya en 1949, cuando Lord John Boyd Orr fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su cargo de primer Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La mayor parte de la gente más pobre del mundo vive en las áreas rurales de los países en desarrollo. Dependen de la agricultura y de las actividades relacionadas con ésta para vivir. Esto les hace especialmente vulnerables a las influencias antropogénicas o naturales que reducen la producción agrícola.
Como organismo principal del sistema de las Naciones Unidas para la agricultura y el desarrollo rural, la FAO promueve estrategias a largo plazo para incrementar la producción de alimentos y la seguridad alimentaria. De los numerosos organismos de las Naciones Unidas que apoyan estos objetivos, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)
financia programas de desarrollo agrícola y planea ayudar a la población rural para que salga de la pobreza.
Y cuando se presenta una situación de emergencia o sobreviene un desastre, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) entrega rápidamente ayuda alimentaria a las víctimas de guerras, conflictos civiles, sequías, inundaciones, terremotos, huracanes, pérdidas de las cosechas y desastres naturales. Cuando la emergencia desaparece, la ayuda humanitaria del PMA ayuda a las comunidades a reconstruir sus destrozadas vidas. En las comunidades rurales, la habilidad agrícola de la FAO resulta a menudo crucial durante el proceso de atención de la emergencia y de rehabilitación.
El sistema de las Naciones Unidas proporciona un vehículo poderoso a través del cual la voluntad colectiva y el compromiso de la comunidad internacional pueden promover el objetivo de acabar con el hambre en el mundo mediante el fomento de la agricultura sostenible.
«Todos ustedes conocen la severidad y la escala de la crisis alimentaria mundial ... Los más pobres ya invierten dos tercios o más de sus ingresos en alimentos. Ellos recibirán el golpe más duro ... Algunos países están ayudando a los agricultores a financiar sus aportaciones agrícolas básicas, como las semillas híbridas o los fertilizantes. Debemos encontrar de manera urgente medidas para apoyar estas iniciativas, política y económicamente».
El Secretario General Ban Ki-moon,
durante su discurso en la Conferencia de Alto
Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial
(Roma, 3 de junio de 2008)
El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca.