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29° Período de sesiones (2007)

Debate general: Cuba

Intervención del Embajador Rodrigo Malmierca Díaz, Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, en la 29a Sesión del Comité de Información (1 de mayo de 2007)

Sírvase verificar contra lectura

Señor Presidente:

Ante todo permítame felicitarlo, a nombre de la delegación cubana, por su elección como Presidente del Comité de Información, lo que hacemos extensivo al resto de los miembros de la Mesa.

Deseamos agradecer al Sr. Kiyo Akasaka, Secretario General Adjunto para las Comunicaciones y la Información Pública, por el detallado y amplio informe que nos presentara sobre la labor desarrollada por el Departamento de Información Pública.

Cuba hace suya la declaración formulada por la distinguida delegación de Pakistán a nombre del Grupo de los 77 y China.

Señor Presidente:

La brecha tecnológica entre el Norte y el Sur se sigue acrecentando. Para la mayoría de nuestros pueblos, la Sociedad de la Información es apenas una quimera. Resulta difícil hablar de las Tecnologías de la Información en un mundo con 852 millones de hambrientos, dos mil millones de personas sin electricidad, y más de dos mil millones que jamás han hablado por teléfono y para los que la palabra Internet no significa absolutamente nada.

La información que se disemina desde el mundo desarrollado, en muchas ocasiones distorsiona, falsea, tergiversa o ignora noticias y acontecimientos que se producen en países en desarrollo o incluso, crea noticias para distraer la atención de la comunidad internacional. Por ello, cada día se hace más necesaria la creación de un Nuevo Orden Mundial de la Información.

En un mundo globalizado, en el que unas pocas transnacionales monopolizan el control de los flujos de información, junto a la dependencia de anunciantes cada vez más poderosos, "la libertad de información" se ha convertido en una frase vacía.

Con la voluntad política de los gobiernos, la cooperación internacional y un mínimo de recursos de los que hoy el llamado mundo desarrollado despilfarra en publicidad, sobreconsumo o carrera armamentista, Internet y la diseminación de información pudieran convertirse en vehículo para la realización de una revolución cultural y educativa, que promueva el conocimiento y que promulgue educación, cultura, cooperación, desarrollo y solidaridad.

El mundo subdesarrollado debe ser tratado de manera especial en el Sistema de Información de las Naciones Unidas. Consideramos que los Centros de Información de las Naciones Unidas diseminados por el mundo, en particular en los países en desarrollo, deben jugar un papel más activo en la difusión de información equilibrada, que tome en cuenta las necesidades de la audiencia a quien va dirigido el mensaje. El uso de mecanismos de difusión, como la radio, por ejemplo, debe seguir potenciándose como medio para contribuir a la información de las amplias poblaciones analfabetas que existen en los países del sur.

Nuestro país, a pesar de sus modestos recursos, ha contribuido con este objetivo. Cuba está aplicando con éxito, en 15 países, el Programa de Alfabetización "Yo sí Puedo", el cual ha sido premiado y reconocido por la UNESCO como un programa eficaz. El programa utiliza métodos audiovisuales y recurre a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para ampliar el alcance y la eficacia del material didáctico, haciendo en particular un uso extensivo de la radio.

Señor Presidente:

En nuestra condición de actuales Presidentes del Movimiento de Países No Alineados, debo destacar que los temas relacionados con la información y las tecnologías de las comunicaciones ocupan un lugar importante en la agenda del Movimiento. Ello quedó ampliamente demostrado en los acuerdos adoptados por los Jefes de Estado y Gobierno de los 118 países que integran el MNOAL en la Conferencia Cumbre celebrada en septiembre pasado en La Habana.

Tengo el honor de informar al Comité que el pasado mes de abril el Buró de Coordinación del MNOAL estableció formalmente en Nueva York un nuevo Grupo de Trabajo encargado del tema de la Información. Ese Grupo, que será presidido por Malasia tiene, entre otros objetivos, el de complementar el excelente trabajo que realiza el Grupo de los 77 más China en las deliberaciones y negociaciones que se celebran en el marco del Comité de Información.

Señor Presidente:

Cuba se ve obligada nuevamente a denunciar ante este foro la agresión radio televisiva que el gobierno de los Estados Unidos continúa llevando a cabo contra nuestro país. Esta agresión radioeléctrica infringe abiertamente los principios del Derecho Internacional que rigen las relaciones entre los Estados y las normas y reglamentos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que establecen con claridad la conducta a seguir por sus países miembros.

Estas transmisiones ilegales de radio y televisión buscan, mediante falsas alegaciones, la tergiversación y la propaganda dolosa, promover el desencanto y el cuestionamiento del pueblo cubano a su Revolución, el desacato al orden constitucional del país, el enfrentamiento a sus autoridades, y la emigración ilegal de cubanos poniendo en riesgo sus vidas, así como intentan fomentar una crisis artificial que sirva de pretexto a una eventual intervención militar contra Cuba.

El pasado mes de febrero visitó a Cuba el Sr. Fabio Leite, Director Adjunto de la Oficina de Radiocomunicaciones de la UIT y Enviado Especial del Secretario General de la UIT. Durante su estancia, pudo comprobar la veracidad de los argumentos brindados por Cuba sobre esta flagrante violación del espectro radioeléctrico nacional y reiteró la condena que hicieron las instancias especializadas de la UIT al respecto.

En la próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, a celebrarse a finales de este año, este tema será considerado por recomendación de la Conferencia de Plenipotenciarios de la UIT, realizada en noviembre de 2006 en Turquía.

Señor Presidente:

El 5 de agosto de 2006 la Oficina de Transmisiones hacia Cuba del Gobierno de los Estados Unidos (OCB) anunció el empleo de un nuevo avión G-1 con matrícula N820CB, rentado a la empresa Phoenix Air, para incrementar significativamente las transmisiones televisivas contra Cuba, de una a seis tardes a la semana. Para las transmisiones desde este avión, el Congreso de Estados Unidos aumentó en 10 millones de dólares el presupuesto destinado a estos fines.

El pasado mes de diciembre, la Oficina de Transmisiones hacia Cuba alquiló por 6 meses espacio en 2 emisoras de Miami a un costo de 377 500 USD para transmitir Radio y TV "Martí "hacia Cuba. Las emisoras son la estación de televisión WPMF-38, propiedad de TVC Broadcasting, que retransmite programación de Azteca América, y Radio Mambí WAQI 710AM, de la cadena Univisión. Esta acción viola la ley norteamericana, que prohíbe la difusión dentro de EE.UU de programas concebidos para el exterior.

Cada semana, emisoras radicadas en el territorio de los Estados Unidos transmiten hacia Cuba más de 2 138 horas de radio y televisión por 32 diferentes frecuencias de onda media, corta, FM y TV. Se generan desde ellas entre 283 y 314 horas diarias de una programación que nada tiene que ver con información equilibrada y objetiva.

Para el año fiscal 2007 el Congreso de los Estados Unidos aprobó un presupuesto de 36 millones 100 mil dólares de fondos federales, 10 millones más que en el año 2004.

Estas cifras cada vez más astronómicas y los nuevos métodos utilizados para las agresiones radiales y televisivas del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, evidencian un total desprecio por las normas que rigen las relaciones internacionales.

De las 20 emisoras que transmiten programaciones subversivas contra Cuba, 14 dirigen sus señales directamente contra nuestro país. Tres de estas últimas, la Voz de las Américas y las llamadas Radio y TV Martí, son propiedades del gobierno de Estados Unidos.

Varias de estas emisoras pertenecen o prestan sus servicios a organizaciones vinculadas con conocidos elementos terroristas que residen y actúan contra Cuba en territorio norteamericano, con pleno consentimiento de las autoridades de la Administración Federal de los Estados Unidos.

Cuba reitera su condena a esta agresión y rechaza totalmente la pretensión del gobierno de Estados Unidos de mantener e incrementar las trasmisiones de radio y televisión hacia Cuba. La decisión del tipo de información que desea recibir el pueblo de Cuba, le corresponde de manera soberana a nuestro país y no a los que desde la administración gubernamental de los Estados Unidos malgastan los aportes de los contribuyentes y conspiran con elementos terroristas en sus planes contra la Revolución Cubana.

Si bien esas nuevas agresiones radiales y televisivas han sido y seguirán siendo neutralizadas por Cuba, nuestro país está en la obligación y el derecho de denunciar estos actos ilegales y de exigir que se ponga fin a los mismos.

Cuba continuará ejerciendo su soberanía e independencia y continuará adoptando cuanta medida esté a su alcance para repeler estas acciones agresivas.

Muchas gracias.

Sección de Servicios de Internet | Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas