«El budismo tiene mucho que decir en ese proceso. La afirmación de Buda de que 'para transformar el mundo, debemos cambiar la naturaleza del hombre' ofrece una perspectiva crítica sobre cómo podemos mejorar las condiciones de nuestro planeta y sus habitantes... Invito a los budistas y a las personas de todas las tradiciones a que en este Día de Vesak reflexionen sobre cómo podemos cambiar nuestra forma de actuar para abrir las puertas a un futuro más sostenible.»
Lumbini, Patrimonio de la Humanidad, es el lugar de
nacimiento de Buda. Foto © UNESCO/Nipuna Shrestha
«Vesak», el Día de la Luna Llena del mes de mayo, es el día más sagrado para millones de budistas de todo el mundo.
Fue en el día de Vesak hace 2.500 años, más exactamente en el año 623 A.C., cuando nació Buda. Asimismo, fue también en este Día de Vesak cuando Buda alcanzó la iluminación y también fue en el Día de Vesak cuando falleció a los 80 años de edad.
La Asamblea General, en su resolución 54/115
, de 1999, reconoce que el día del plenilunio del mes de mayo de cada año es el día más sagrado para los budistas, que conmemoran en esa fecha el nacimiento de Buda, su iluminación y su tránsito y considera que el reconocimiento internacional en la Sede de las Naciones Unidas y otras oficinas de las Naciones Unidas constituiría un homenaje a la contribución que el budismo, una de las religiones más antiguas del mundo, ha aportado durante más de dos milenios y medio y continúa aportando a la espiritualidad de la humanidad. El Día de Vesak se conmemora anualmente en la Sede de las Naciones Unidas y otras oficinas de las Naciones Unidas, en consulta con las oficinas pertinentes de las Naciones Unidas y con las misiones permanentes que también deseen ser consultadas.
