Resolución de la Asamblea General 43/61 sobre ciencia y paz

La Asamblea General

Considerando que el progreso de la ciencia y la tecnología afecta profundamente a la paz y la seguridad internacionales, al desarrollo social y económico, al respeto de los derechos humanos y a muchos otros aspectos de la civilización y la cultura,

Considerando también que las decisiones políticas y económicas repercuten de forma decisiva en la dirección de las investigaciones científicas y la utilización de los resultados obtenidos de ellas,

Recordando que es necesario aprovechar los logros científicos y tecnológicos para acelerar el progreso socioeconómico y el goce efectivo de los derechos humanos en el mundo,

Considerando además que la carrera de armamentos absorbe gran parte del talento científico y los recursos financieros utilizados en las actividades conexas de investigación y desarrollo, las cuales, en un mundo más pacífico y seguro, podrían emplearse para resolver otros acuciantes problemas que afectan a la humanidad,

Recordando que en su resolución 40/3, de 24 de octubre de 1985, en la que se proclamaba el Año Internacional de la Paz, se reconoció el papel de la ciencia al servicio de la paz,

Recordando también su resolución 42/13, de 28 de octubre de 1987, sobre los logros del Año Internacional de la Paz, en la cual instó a los Estados Miembros, a las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales y a la comunidad internacional a perseverar en sus esfuerzos, desarrollando iniciativas en pro de los objetivos del Año, y expresó la esperanza de que los ideales y objetivos contenidos en la Proclamación del Año Internacional de la Paz continuasen siendo una inspiración para la acción concertada,

Afirmando que es necesario fomentar una mayor conciencia, entre los científicos de todo el mundo, sobre la utilidad de la ciencia como instrumento para acrecentar la paz, la seguridad y la cooperación internacionales, el desarrollo social y económico de la humanidad, la promoción de los derechos humanos y la protección del medio ambiente,

Afirmando especialmente la necesidad de que los científicos establezcan un diálogo libre y abierto entre sí, así como con dirigentes políticos y con el público en general, sobre los adelantos científicos y sus consecuencias actuales y posibles para nuestra civilización,

Considerando la importancia de alentar a los científicos a trabajar para fines constructivos, promover condiciones favorables para el control de armamentos y el desarme, y fomentar el diálogo sobre temas importantes en relación con las contribuciones positivas que los conocimientos científicos pueden hacer a la paz, la seguridad y el equilibrio ecológico,

Tomando nota con aprecio del esfuerzo conjunto realizado por científicos y miembros de otros grupos de profesionales por promover el logro de esas metas mediante la celebración de la Primera Semana Internacional de Científicos para la Paz, celebrada del 10 al 16 de noviembre de 1986, y de la Segunda Semana Internacional de Científicos para la Paz, celebrada del 9 al 15 de noviembre de 1987,

Considerando que la celebración todos los años de una semana especial de acción dedicada al tema “Ciencia y paz” es un medio importante de promover e incrementar el interés público en este tema, así como de estimular actividades e iniciativas que alienten el estudio y la difusión de información sobre los vínculos entre el progreso de la ciencia y la tecnología y el mantenimiento de la paz y la seguridad.

Decide proclamar la «Semana Internacional de la Ciencia y la Paz», que se celebrará todos los años durante la semana del 11 de noviembre;

Insta a los Estados Miembros y las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales a alentar a las universidades y a otras instituciones de altos estudios, academias e institutos científicos, asociaciones de profesionales y miembros de la comunidad científica, a celebrar, durante esa Semana, conferencias, seminarios, debates especiales y otras actividades que promuevan el estudio y la difusión de información sobre los vínculos entre el progreso científico y tecnológico y el mantenimiento de la paz y la seguridad;

Insta a los Estados Miembros a alentar la cooperación internacional entre los científicos facilitando el intercambio de expertos e información;

Pide al Secretario General que señale a la atención de los Estados Miembros y las organizaciones interesadas la importancia de la Semana Internacional de la Ciencia y la Paz, y los invite a que le informen sobre sus actividades e iniciativas en relación con este acontecimiento, y le presente un informe en su cuadragésimo quinto período de sesiones.

71ª sesión plenaria

6 de diciembre del 1988