Con el objetivo de revitalizar la administración pública creando una cultura de renovación, colaboración y respuesta a las necesidades de los ciudadanos, las Naciones Unidas establecieron el 23 de junio como el Día para la Administración Pública y alentó a los Estados Miembros de la Organización a organizar en esa fecha actos especiales que pongan de relieve la contribución de la administración pública al proceso de desarrollo.

Para la mencionada revitalización, los gobiernos en todo el mundo necesitan adoptar enfoques innovadores e integrales que promuevan cambios en las políticas, una coordinación institucional, la participación en la toma de decisiones y la promoción de un servicio eficaz, receptivo, inclusivo y responsable.