Antecedentes

En el año 2004 la antorcha olímpica llega por primera vez a las Naciones Unidas.

En el año 2004 la antorcha olímpica llega por primera vez a las Naciones Unidas.

La tregua olímpica, o ekecheria, está basada en una antigua tradición griega que se remonta al siglo IX A.C. Todos los conflictos cesaban durante la tregua, que comenzaba siete días antes de la apertura de los Juegos Olímpicos y finalizaba el séptimo día a partir de su finalización, con objeto de que los atletas, los artistas, sus familiares y los caminantes pudieran viajar con seguridad hacia el lugar de celebración de los Juegos y regresar después a sus países.

La sagrada tradición griega de la Ekecheiria (tregua) era uno de los pilares fundamentales de los Juegos Olímpicos de la antigüedad, que permitía a los atletas competir en los Juegos y a los espectadores presenciarlos en un entorno seguro y pacífico. La tregua fue ordenada por el oráculo de Delfos como medio de poner fin a las guerras que por entonces devastaban el Peloponeso. Fue así como se consiguió el acuerdo de paz más duradero de la historia.

Desde 1993, el respaldo en favor de la tregua olímpica ha ido aumentando de forma continuada en el seno de la Asamblea General, hasta alcanzar el copatrocinio unánime y sin precedentes de la resolución aprobada el pasado año. En estos tiempos turbulentos, los Estados Miembros están demostrando su confianza en el ideal de la tregua olímpica.

En la época actual la tregua olímpica ha pasado a ser una manifestación del deseo de la humanidad de construir un mundo basado en las reglas de la competencia limpia y en la paz, la humanidad y la reconciliación. Además, la tregua olímpica constituye el mejor ejemplo de un puente entre esa vieja y sabia tradición y el propósito más importante de las Naciones Unidas: el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Como la demostración más clara de esa relación entre los objetivos y aspiraciones del movimiento olímpico y los de las Naciones Unidas, el Comité Olímpico Internacional decidió que, a partir del año en curso, la bandera de las Naciones Unidas ondee en todos los lugares de competición de los Juegos Olímpicos.

La aplicación de la tregua olímpica a los Juegos Paralímpicos y su reconocimiento conexo de los derechos de las personas con discapacidad es otro importante logro fundado en las resoluciones de la Asamblea General. Se demostró directamente la capacidad del deporte para alcanzar la inclusión social y alentar la participación activa de las personas con discapacidad en condiciones justas con otras. (A/65/270, parrafó.7 Documento PDF)

Las Naciones Unidas han hecho sistemáticamente valerosos intentos por llevar la paz y la estabilidad a las regiones del mundo en conflicto. Este objetivo tal vez todavía siga siendo difícil de alcanzar, pero si la tregua olímpica nos ayuda a lograr una breve pausa en los conflictos y las luchas enviará un mensaje potente de esperanza a la comunidad internacional.