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Mensaje del Secretario General

Día Internacional de la No Violencia

(2 de octubre de 2008)

Este año, el Día Internacional de la No Violencia adquiere una importancia especial porque la fecha, en que se conmemora el nacimiento de Mahatma Gandhi, coincide con el sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Existe una conexión filosófica profunda entre los principios fundamentales de los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal y los principios que practicara Mahatma Gandhi.

Para Mahatma Gandhi, la respuesta siempre radicaba en la acción. Como solía decir: “Una onza de práctica vale más que toneladas de prédica”.

Los demás podemos tratar de emular su espíritu sólo si practicamos los postulados de la no violencia, la justicia y la paz.

Hoy, en nuestra celebración de la Declaración Universal de Derechos Humanos se promueven el legado y los principios del Mahatma mediante las actividades de las Naciones Unidas y con la ayuda de nuestros invaluables colaboradores en la sociedad civil: dirigentes religiosos, maestros, artistas y tantos otros.

Nuestra tarea consiste en asegurarnos de que los derechos enunciados en la Declaración sean una realidad viva, que todas las personas en todas partes los conozcan, los entiendan y puedan disfrutarlos.

Quienes más necesidad tienen de que se protejan sus derechos humanos son a menudo los que también necesitan que se les informe de que existe la Declaración, y de que existe para su beneficio.

En todo el mundo persisten las violaciones de los derechos de un excesivo número de personas. A ello se debe que el legado del Mahatma sea más importante que nunca.

En este Día Internacional de la No Violencia, y en este sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, nuestro deseo es que al cumplir nuestra misión nos inspiremos en Mahatma Gandhi.