Antecedentes

A escala mundial, cada día unas 800 mujeres pierden la vida a raíz de complicaciones del embarazo o del parto. Por cada mujer que muere debido a causas relacionadas con la maternidad, se estima que hay al menos otras 20 mujeres que padecen morbilidad por esas causas, y una de las más graves consecuencias es la fístula obstétrica.

La fístula obstétrica es susceptible de prevención y, en la mayoría de los casos, de tratamiento. La cirugía reconstructiva, practicada por un cirujano experto y debidamente capacitado, puede reparar la lesión, con tasas de éxito del orden de 90 por ciento para los casos poco complicados. El costo medio del tratamiento de la fístula —incluidos la operación quirúrgica, la atención postoperatoria y el apoyo para rehabilitación— es de 300 dólares por cada paciente.

La fístula obstétrica se puede prevenir, sobre todo:

  • retardando la edad del primer embarazo,
  • poniendo fin a ciertas prácticas tradicionales nocivas, y
  • proporcionando acceso oportuno a la asistencia obstétrica.

La prevención y el tratamiento de la fístula obstétrica contribuyen a cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, consistente en mejorar la salud, entre ellas la materna.

En su resolución A/RES/67/147 Documento PDF, la Asamblea General llama a la comunidad internacional a usar todos los años el día internacional para crear conciencia e intensificar de manera significativa las medidas dirigidas a erradicar la fístula obstétrica.

La resolución también hace un llamado para que se garantice el registro y seguimiento de los casos de fístula y para que se mejore el tratamiento médico de las mujeres que sufren esta lesión y se evite que vuelvan a padecerla en el caso de futuros embarazos.

El texto contó con el apoyo de 150 Estados miembros y fue adoptado por unanimidad.