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Día Internacional de Solidaridad con los miembros del personal detenidos o desaparecidos
25 de marzo

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional de Solidaridad con los miembros del personal detenidos y desaparecidos

25 de marzo de 2013

El 25 de marzo de 1985, Alec Collett fue secuestrado por varios hombres armados cuando trabajaba en el Líbano para el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS). Durante más de 24 años, su esposa y su familia lo mantuvieron en sus oraciones y se aferraron a la esperanza de que fuera encontrado con vida hasta que finalmente se encontraron e identificaron sus restos en 2009.

Cada año, en este día, honramos la memoria de Alec Collett y todos los demás funcionarios que han desaparecido, sido detenidos o incluso asesinados mientras trabajaban para la Organización. La bandera de las Naciones Unidas, que representa la esperanza, la seguridad y una vida mejor para los más vulnerables, en algunos lugares se ha convertido ahora en blanco de ataques. El personal de las Naciones Unidas es cada vez más vulnerable en el desempeño de su labor.

Según los informes preliminares, en 2012 unos 200 funcionarios de las Naciones Unidas fueron detenidos por las autoridades nacionales y otros 30 fueron secuestrados por agentes no estatales; 15 de esos secuestros se debieron a motivos políticos y dieron lugar a situaciones de toma de rehenes. Todos fueron liberados sanos y salvos.

Catorce años después de su entrada en vigor, la Convención sobre la Seguridad del Personal de las Naciones Unidas y el Personal Asociado ha sido ratificada por menos de la mitad de los Estados Miembros, y más de cuatro de cada cinco Estados Miembros todavía no han ratificado su Protocolo de 2005, que amplía la protección al personal de las Naciones Unidas que presta asistencia humanitaria, política o para el desarrollo. La inmensa mayoría de los casos de funcionarios arrestados, detenidos o desaparecidos no dan lugar a enjuiciamiento. Insto a los Estados Miembros que todavía no lo hayan hecho a que firmen y ratifiquen la Convención y su Protocolo Facultativo. Garantizar la seguridad de los funcionarios es un asunto primordial.

En este y todos los días, rindamos homenaje a la valentía y la dedicación de todos los colegas de las Naciones Unidas que tanto arriesgan para ayudar a los menos afortunados. Nunca se debería pedirles que sacrifiquen su libertad o su vida por estos nobles objetivos.

Ban Ki-moon

Sección de Servicios de Internet, Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas