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Día Internacional contra los Ensayos Nucleares (29 de agosto)
Acepta un mundo libre de armas nucleares

La Conferencia de las Partes encargada del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares en 2010: un paso hacia un mundo libre de armas nucleares

Tras cuatro semanas de intensas negociaciones y de un debate en ocasiones acalorado, el 28 mayo se llegó a un acuerdo para seguir avanzando en relación con los tres pilares del Tratado sobre la no proliferación (TNP): el desarme nuclear, la no proliferación de las armas nucleares y el uso de la energía nuclear con fines pacíficos. El acuerdo fue un vuelco efectivo tras años de deterioro de la confianza internacional en el tratado y ofreció oportunidades concretas para avanzar en los esfuerzos internacionales en pro del desarme.

El Secretario General Ban Ki-moon habla ante los medios de información
El Secretario General Ban Ki-moon habla ante los medios de información tras su visita al epicentro del polígono de ensayos nucleares de Semipalatinsk en Kazajstán, a solo un mes de celebrarse la Conferencia de Examen del TNP (6 de abril de 2010).

Los resultados de La Conferencia de las Partes encargada del examen del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares en 2010, celebrada en la sede de las Naciones Unidas del 3 al 28 mayo, se lograron tras un proceso de negociaciones meticulosas que duró hasta el mismísimo último día de la reunión. Al igual que ocurrió en las anteriores conferencias de examen del TNP, la reunión de 2010 se caracterizó por posiciones divergentes y en ocasiones al parecer irreconciliables entre los Estados partes respecto de un conjunto de problemas complejos y políticamente polémicos.

En el trasfondo de esa diversidad de opiniones está, por una parte, la intensa preocupación de los Estados poseedores de armas nucleares acerca del peligro de que sigan proliferando y, por la otra, la frustración de los Estados que no poseen esas armas debido a la ausencia de progresos significativos hacia el desarme nuclear y las garantías de seguridad jurídicamente vinculantes. Tras 15 años sin progresos perceptibles, era evidente también que todo lo que se hiciera para aplicar la resolución sobre el Oriente Medio adoptada en 1995 sería fundamental para el éxito de la Conferencia.

A punto casi de concluir la Conferencia era evidente el estancamiento en relación con algunos temas, por lo que aumentaron las presiones de los propios gobiernos resueltos a lograr algún éxito y de diversos grupos y organizaciones de la sociedad civil, cuyas posiciones se expresaron con más fuerza y claridad de que las anteriores conferencias de examen del TNP.

El Secretario General Ban Ki-moon, que seguía de cerca las negociaciones y, en una conferencia de prensa celebrada el 24 mayo, instó a las delegaciones a que «sean pragmáticas, abandonen la retórica y miren más allá de sus estrechos intereses nacionales... Hay demasiado en juego para que la conferencia termine en un fracaso».

Al final, los Estados partes hallaron suficientes intereses comunes para adoptar por unanimidad un documento final que, pese a sus imperfecciones, ratifica el TNP como piedra angular del régimen de no proliferación nuclear a nivel mundial y fundamento esencial del desarme nuclear.

Al presentar el documento final para su aprobación, el Presidente de la Conferencia, Libran Cabactulan, Embajador de Filipinas, reconoció que, si bien «tal vez no complazca totalmente a muchos», era «lo mejor que se podría ofrecer dada la complejidad de los problemas» y las posiciones de los Estados partes.

Aspectos destacados del documento final

La Conferencia reafirmó el objetivo del TNP de lograr un mundo sin armas nucleares y establecer algunos parámetros realistas para los próximos cinco años, al tiempo que hizo suyos los principios de irreversibilidad, verificabilidad y transparencia en relación con el cumplimiento de las obligaciones implícitas en el Tratado. A nivel individual y colectivo éstas constituyen un paso más allá de los compromisos contraídos en la Conferencia de Examen de 2000.

Lo más notable es que el plan de acción compromete a los Estados poseedores de armas nucleares a acelerar el progreso acerca de las medidas ya convenidas en 2000 para lograr rápidas reducciones de los arsenales nucleares. Esas medidas son abordar todos los tipos de armas nucleares independientemente de su ubicación, disminuir la función de las armas nucleares en las doctrinas de seguridad analizar las políticas para prevenir su uso, reducir la situación operativa de los sistemas de armas nucleares y disminuir el riesgo de uso accidental. Los Estados poseedores de armas nucleares deberán informar sobre los progresos logrados al Comité Preparatorio de la próxima Conferencia de Examen del TNP que se celebrará en 2014.

Se logró otro acuerdo notable tras 15 años de prácticamente ningún progreso, en relación con medidas concretas destinadas a lograr la total aplicación de la resolución sobre el oriente medio aprobada en 1995. En esta resolución, entre otras cosas, se pedía la adopción de medidas prácticas para el establecimiento de una zona efectivamente verificable en oriente medio que estuviese libre de armas nucleares y de otras armas de destrucción en masa y de sus vectores.

La Conferencia de Examen hizo suya la convocación por el Secretario General de las Naciones Unidas, con el apoyo de tres copatrocinadores de la resolución de 1995 (Federación de Rusia, Reino Unido y Estados Unidos), de una conferencia en 2012 sobre el establecimiento de esa zona. El Secretario General, en consulta con los copatrocinadores y los Estados de la región, debe designar también un gobierno anfitrión de la conferencia y un facilitador con la responsabilidad de concertar consultas y encargarse de los preparativos de la conferencia.

Respecto a la adhesión universal al TNP, en la parte del documento final dedicada al examen del Presidente se pide a «todos los Estados que no son partes en el Tratado, la India, Israel y el Pakistán», que se adhieran a él «sin más demora y sin condición alguna», ya que pongan en vigor los amplios acuerdos sobre salvaguardias y los protocolos adicionales requeridos.

Para resumir los resultados, y utilizando la metáfora del Secretario General en su artículo «A New Ground Zero», cabría decir que se han sentado los cimientos para la construcción de un mundo libre de armas nucleares.

Está claro que los principales problemas subsisten. Pese a los progresos alcanzados en la Conferencia de Examen, d persisten las diferencias de criterio entre «los que poseen» y «los que no poseen» armas nucleares respecto del ritmo del proceso de desarme nuclear y las cuestiones relacionadas con la no proliferación. En otros escollos que obligan a la comunidad internacional a seguir prestando atención y a lograr acuerdos, entre ellos las garantías de seguridad para los estados o poseedores de armas nucleares, la producción de material físil, el cumplimiento del TNP y su universalidad, para nombrar sólo algunos. Los programas nucleares de la República Islámica del Irán y de la República Popular Democrática de Corea, así como la amenaza del terrorismo nuclear, son problemas de suma preocupación para la comunidad internacional que han quedado sin resolver.

Desarme nuclear: compromiso del Secretario General

El compromiso sostenido del Secretario General con el programa de desarme nuclear y la no proliferación ha contribuido sustancialmente al impulso general que ha recibido del desarme nuclear.

A principios de su mandato, en octubre de 2008, el Secretario General presentó una propuesta de cinco puntos para lograr un mundo libre de armas nucleares (véase el recuadro), de la cual se tomó nota en el Documento Final de la Conferencia de Examen de 2010. El Secretario General abundó en detalles sobre esa propuesta en diciembre de 2009, al presentar un plan de acción basado en el principio de que el desarme nuclear y la no proliferación nuclear se reforzaba mutuamente, eran inseparables y debían procurarse en conjunto.

Para apoyar la iniciativa del Secretario General, en junio de 2009, el departamento de información pública de las Naciones Unidas emprendió una campaña en distintos medios titulada «WMD-We Must Disarm,» utilizando una combinación de métodos de divulgación digital y tradicional. La campaña culminó el Día Internacional de la Paz, el 21 septiembre, durante la misma semana en que, por iniciativa del Presidente de los EE.UU., Barack Obama, el Consejo de Seguridad celebró una cumbre histórica sobre desarme nuclear y no proliferación. Paralelamente se celebró también con éxito en la Sede de las Naciones Unidas la Conferencia sobre la prohibición completa de los ensayos nucleares.

En otros foros han tenido lugar algunos acontecimientos internacionales alentadores, entre ellos, inmediatamente antes de la Conferencia de Examen celebrada en mayo, la firma por la Federación de Rusia y los Estados Unidos de un Tratado sobre medidas para la ulterior reducción y limitación de las armas ofensivas estratégicas y la convocación por los Estados Unidos en Washington, D.C. en abril, de una cumbre sobre seguridad nuclear.

Propuesta de cinco puntos del Secretario General para un mundo libre de armas nucleares (resumen)

1. Desarme nuclear

Todas las partes en el TNP, en particular los estados poseedores de armas nucleares, cumplirán su obligación de negociar medidas eficaces con miras al desarme nuclear. Esto podría requerir un marco de instrumentos separados que se refuercen mutuamente o una convención sobre armas nucleares apoyada por un sistema sólido de verificación. Hace falta seguir realizando inversiones en investigación y desarrollo sobre verificación.

2. Cuestiones de seguridad

Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad podrían comenzar a debatir sobre cuestiones de seguridad relacionadas con el desarme nuclear. Podrían asegurar a los estados no poseedores de armas nucleares de forma inequívoca que no serán objeto del empleo, o la amenaza de empleo, de armas nucleares. El Consejo podría convocar también una cumbre sobre desarme nuclear. Los Estados no partes en el TNP congelarían sus capacidades en materia de armas nucleares y establecerían sus propios compromisos de desarme.

3. Estado de derecho

Habrá que llevar a cabo nuevos esfuerzos para que se ponga en vigor el CTBT, y para que la Conferencia de Desarme inicie de inmediato las negociaciones sobre un tratado relativo al material físil, sin condiciones previas. Se debería alentar a los Estados poseedores de armas nucleares a que ratifiquen todos los protocolos de los tratados sobre zonas libres de armas nucleares y se debería prestar apoyo máximo a los esfuerzos encaminados a establecer una zona de ese tipo en el Oriente Medio. Todas las partes en el TNP deberían concluir esos acuerdos sobre salvaguardias con el OIEA y aprobar el fortalecimiento de esas salvaguardias en el marco del Protocolo Adicional.

4. Rendición de cuentas y transparencia

Los Estados poseedores de armas nucleares describirán públicamente lo que están haciendo para lograr estos objetivos y enviarán el material a la Secretaría de las Naciones Unidas para su difusión general.

5. Medidas complementarias

Se trata de la eliminación de todos los tipos de armas de destrucción en masa; nuevos esfuerzos contra el terrorismo basado en estas armas; límites a la producción y el comercio de armas convencionales; y nuevas prohibiciones de armas, entre ellas los misiles y las armas espaciales. La Asamblea General podría examinar también la recomendación de la Comisión Blix de que se celebre una cumbre mundial sobre desarme, la no proliferación y el uso terrorista de las armas de destrucción en masa.

Preparado por la División de Comunicaciones Estratégicas del Departamento de Información Pública, junio de 2010