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Consejo de Seguridad 2010: Recapitulación

Debates temáticos

Mujeres, paz y seguridad

La violencia sexual y basada en el género se reconoce cada vez más como una característica que define los conflictos armados contemporáneos. El tema atrajo el foco de atención del Consejo en el contexto de su histórica resolución 1325 (2000), que puso de relieve el papel fundamental que desempeñan las mujeres en la resolución de los conflictos, y ordenó la realización de un examen del impacto de los conflictos armados en las mujeres y niñas, del papel que desempeñan en la consolidación de la paz, y de las dimensiones de género en los procesos de paz y la resolución de conflictos.

El 26 de octubre, el Consejo celebró el décimo aniversario de ese histórico texto y, en una declaración presidencial (document S/PRST/2010/22) posterior a unas 90 intervenciones en una sesión pública aquel día, expresó su apoyo a llevar adelante una serie de indicadores para medir el progreso de la mitigación de lagunas importantes en la protección y el empoderamiento de la mujer. (Véase el Comunicado de Prensa SC/10071 Disponible en inglés). El Consejo observó con grave preocupación que, a pesar del marco normativo y un gran rango de actividades fomentadas por la adopción de la resolución 1325 (2000), las mujeres y niñas todavía sufrían de actos de violencia, y la participación de las mujeres en todas las fases de los procesos de paz seguía siendo demasiado baja. Apoyó una serie de indicadores de seguimiento que presentó el Secretario General y subrayó la necesidad de informes oportunos y sistemáticos presentados por todos los actores para que resultaran efectivos. Asimismo, expresó su intención de convocar una reunión de examen de alto nivel en cinco años para evaluar la aplicación de la 1325 (2000).

En aquella sesión, a la que el Sr. Ban, Secretario General, se dirigió con un mensaje de vídeo, este dijo que había podido observar el amplio rango de actividades fomentadas por la resolución 1325 (2000), pero también señaló que en la década se habían registrado violaciones generalizadas, abusos físicos y otras violaciones de los derechos y la seguridad física de las mujeres y los niños, durante y después de los conflictos.

La Sra. Margot Wallström, Representante Especial sobre la violencia sexual en los conflictos, dijo al Consejo el 17 de diciembre al concluir un debate abierto sobre el tema, de dos días de duración, que las mujeres están mirando y esperando. Añadió que, con la adopción unánime el día anterior de la resolución 1960 (2010), ya se disponía de las herramientas necesarias para poner fin a la amenaza. (Véanse los Comunicados de Prensa SC/10126, SC/10122 Disponible en inglés).

En ese texto, el Consejo solicitaba al Secretario General que proporcionara información detallada sobre las partes sospechosas de ser autoras de violencia sexual durante los conflictos armados. Debido a su profunda preocupación por la continuación de las violaciones y porque en algunos casos fueran sistemáticas, generalizadas y alcanzaran niveles sobrecogedores de brutalidad, expresó su intención de utilizar la lista de autores como punto de partida, incluidas las sanciones y otras medidas específicas. El Secretario General agradeció a los miembros del Consejo que adoptaran la resolución, y dijo que estaban colocando la piedra angular que permitiría pedir responsabilidades a los autores. Señaló que, incluso en aquel momento, había elementos armados atacando a civiles, violando a mujeres y a hombres, y aterrorizando a poblaciones enteras.

El Consejo también retomó el tema anteriormente aquel año, el 27 de abril, cuando la Sra. Wallström dijo en un informe que, lejos de ser una cuestión marginal, la violencia sexual formaba parte de un patrón más amplio y añadió que los dirigentes políticos y militares utilizaban la violación para conseguir sus objetivos. (Véase el Comunicado de Prensa SC/9914 Disponible en inglés). Afirmó que la primera brecha en los esfuerzos de las Naciones Unidas era analítica, y señaló que la Organización había analizado la violencia sexual tradicionalmente a través de la óptica del género, la salud reproductiva y el desarrollo, lo que significa que, con frecuencia, los factores y los agentes de seguridad se pasan por alto. Comentó que su Oficina planeaba poner en marcha un inventario analítico de la práctica del mantenimiento de la paz para abordar la violencia sexual relacionada con los conflictos.

En una declaración presidencial emitida durante aquella sesión (documento S/PRST/2010/8), el Consejo expresó su intención de adoptar medidas respecto de un conjunto amplio de indicadores que se utilizarían a escala mundial para dar seguimiento a la aplicación de la 1325 (2000).


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca.