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Consejo de Seguridad 2010: Recapitulación

Debates temáticos

No proliferación - Irán

El Consejo de Seguridad, en un contexto de cierto impulso positivo en los esfuerzos por estabilizar la seguridad internacional y evitar las consecuencias potencialmente catastróficas del uso deliberado o accidental de las armas nucleares, se reunió varias veces por el tema de la no proliferación, en concreto en el contexto del programa en curso de Irán para enriquecer uranio hasta hacerlo apto para convertirse en un arma.

El Sr. Yukio Takusu (Japón), Presidente del Comité establecido en virtud de la resolución 1737 de sanciones contra el Irán, dijo en una reunión el 4 de marzo que el Comité seguía examinando opciones para responder con eficacia al patrón de violaciones repetidas de las sanciones, contrariamente a lo dispuesto en la resolución 1737 (2006). Ese texto, adoptado el 23 de diciembre de 2006, imponía sanciones a Irán, bloqueaba la importación y exportación de materiales y equipamiento vinculados con lo nuclear, y congelaba los activos financieros de personas o entidades que contribuyeran a la realización de actividades nucleares que sean estratégicas desde el punto de vista de la proliferación o el desarrollo de sistemas vectores de armas nucleares.

El Sr. Takasu describió el seguimiento de un incidente en el que se encontró material relacionado con las armas procedente de Irán, y dijo que el Comité había emitido un segundo aviso de aplicación en el que instaba a todos los Estados a estar alerta ante violaciones semejantes. Asimismo, subrayó que las entidades relacionadas con la evasión de sanciones estarían sujetas a medidas económicas selectivas.

Tras el informe, los cinco miembros permanentes del Consejo tomaron la palabra para manifestar varios grados de preocupación sobre lo que algunos consideraban que eran esfuerzos por parte de Irán por burlar las sanciones y seguir un programa de enriquecimiento que va más allá de sus necesidades energéticas. Amid solicita nuevas sanciones selectivas, y también se señaló la necesidad de continuar con los esfuerzos políticos y diplomáticos para intentar resolver la situación. (Véase el Comunicado de Prensa SC/9873 Disponible en inglés).

Para el 9 de junio, profundamente preocupado por el incumplimiento de Irán de sus resoluciones anteriores para asegurar la naturaleza pacífica de su programa nuclear, el Consejo adoptó la resolución 1929 (2010) con 12 votos a favor, 2 en contra (Brasil y Turquía) y una abstención (el Líbano). El texto imponía sanciones adicionales, prorrogaba el embargo de armas y endurecía las restricciones a las empresas financieras y de transporte marítimo relacionadas con actividades estratégicas desde el punto de vista de la proliferación. (Véase el Comunicado de Prensa SC/9948 Disponible en inglés). En otras partes del texto, al Secretario General se le pedía que formara un grupo de expertos para supervisar la aplicación de las sanciones. (Nombró a sus integrantes a principios de noviembre).

Los representantes de Brasil y Turquía expresaron su oposición al texto porque consideraban que contradecía sus esfuerzos por llevar a cabo una solución negociada a través del acuerdo sobre el reactor de investigación de Teherán y la relacionada Declaración de Teherán del 17 de mayo, que proporcionaba una nueva oportunidad a la diplomacia. El delegado del Líbano puso énfasis en el derecho de Irán al uso pacífico de la energía nuclear y a su obligación a adherirse al régimen de salvaguardas, y dijo que un trato de intercambio de combustible como el negociado con Brasil y Turquía era un camino hacia la resolución.

El Presidente del Comité de sanciones emitió tres informes más en 2010: el 28 de junio (Véase el Comunicado de Prensa SC/9961 Disponible en inglés), el 15 de septiembre (Véase el Comunicado de Prensa SC/10029 Disponible en inglés) y el 10 de diciembre (Véase el Comunicado de Prensa SC10109 Disponible en inglés). En el último, el Sr. Tsuneo Nishida (Japón), cuyo país concluyó su legislatura de dos años en el Consejo al final del año, subrayó la necesidad crítica de que todos los Estados Miembros colaborasen en la aplicación de las medidas destinadas a fomentar el cumplimiento por parte de Irán de las resoluciones del Consejo. En su informe de 90 días -desde el 16 de septiembre hasta diciembre-, expresó su profunda preocupación ante la continuación del aparente patrón de violaciones del embargo de armas, que destacó el Comité por primera vez hace un año.

Después del informe, los cinco miembros permanentes acogieron con beneplácito el nombramiento por parte del Secretario General del panel de expertos solicitado en la resolución 1929 (2010), e instaron a un mayor cumplimiento de las sanciones a la vez que expresaban sus deseos de reanudar el diálogo con Irán para resolver la cuestión nuclear. Los delegados de Reino Unido, Francia y Estados Unidos manifestaron gran preocupación ante su continuación con las actividades nucleares y la negativa del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de acceso a sus instalaciones.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca.