La Tierra en el centro de nuestra visión del mundo

En un pánel celebrado con motivo de la celebración de hoy del Día Internacional de la Madre Tierra, se subrayó la necesidad de pasar de una visión del mundo antropocéntrica, que gira en torno a las necesidades del ser humano, a otra que ponga a nuestro planeta en el centro de nuestras prioridades.

La Asamblea General de la ONU realizó este martes el cuarto diálogo interactivo sobre la Armonía con la Naturaleza, en el que participaron representantes de los Estados miembros, del sistema de Naciones Unidas, de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales.

Ese órgano de la ONU, en 2009, proclamó el 22 de abril «Día Internacional de la Madre Tierra» y resaltó entonces que hay que actuar en armonía con la naturaleza para lograr un equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y medioambientales actuales y las de próximas generaciones.

En el debate de hoy intervino, entre otros oradores, el representante de Bolivia ante la ONU, Sacha Llorentty Soliz, que advirtió de los peligros que entrañan conceptos como el de “economía verde.”

También señaló que la armonía con la Naturaleza es un asunto que debe tenerse cuenta en la futura agenda de desarrollo post-2015 y reiteró la necesidad de que se promuevan hábitos de consumo sustentables, de producción no contaminante y que se impulse la agricultura y la seguridad alimentaria. También advirtió de que se está llegando a un momento de la historia en que los cambios que se dan pueden ser irreversibles.

“No es solamente la ideología o las opiniones de algunos, sino la ciencia la que nos dice que el capitalismo está acabando con la Madre Tierra”, señaló el diplomático boliviano.

El académico ecuatoriano Fander Falconí Benítez aludió en su intervención a lo que consideró una crisis civilizatoria, cuyas manifestaciones son observables en distintos órdenes e incluso en el pensamiento.

“La actual crisis económica mundial en realidad es una crisis civilizatoria, con varias aristas, en el plano económico, social, alimentario, y evidentemente en el orden físico y ambiental”, señaló Falconí y resaltó también la incapacidad que ha habido a nivel mundial para afrontar los desafíos ambientales y sociales.

El académico ecuatoriano recordó que el 1 por ciento de la población mundial recibe el 99 por ciento de todos los ingresos y que en pocos años habrá desaparecido el hielo de la Antártida, lo que marcará un punto sin retorno para el cambio climático.

Señaló además que muchos países “quieren alcanzar las pautas de consumo de los países ricos, lo que es ambientalmente inviable en un mundo físico finito” y consideró que la sobreproducción de mercancías comporta profundas injusticias para minorías de población específicas, además de crecientes injusticias ambientales.

Falconí Benítez subrayó que de no cambiarse conductas humanas que degradan gravemente el medio ambiente y los procesos que sustentan la vida, podría tener más sentido que nunca la reflexión que hizo un día el fallecido escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien dijo que “la sabiduría nos llega cuando ya no sirve para nada.”

 

Fuente: Centro de Noticias ONU

 

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