Potenciar las voces indígenas

Potenciar las voces indigenas

Existen más de 370 millones de indígenas en alrededor de 90 países del mundo. En los últimos 20 años, sus voces han encontrado en la ONU un espacio donde son escuchadas. Las comunidades indígenas continúan comprometiéndose con la comunidad internacional a través de la cooperación con grupos de trabajo y la participación en iniciativas que promueven la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas adoptada por la Asamblea General en 2007.

Entre el 22 y el 25 de noviembre se realizaron  jornadas de capacitación en Brazzaville, República del Congo, sobre “Cuestiones de los pueblos indígenas” para el equipo de las Naciones Unidas en el país (ENUP), funcionarios gubernamentales y representantes de los pueblos indígenas. Encabezadas por el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU (UNPFII por sus siglas en inglés) con el apoyo del ENUP, las jornadas respaldaron la tarea de eficientizar las Directrices sobre las Cuestiones de los Pueblos Indígenas del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD) en los programas y proyectos desarrollados por organismos de la ONU que trabajan en el Congo.

La capacitación también se dirigía a promover la participación efectiva de los pueblos indígenas en la política nacional congoleña, sobre todo luego de la aprobación de la Ley N.º 5/2011 del 25 de febrero de 2011 sobre la promoción y protección de los derechos de los pueblos indígenas.

La otra semana, el Secretario del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas invitó a Athili Anthony Sapriina a hablar en un evento informal. Athili participó en jornadas anteriores del UNPFII y es el primer indígena que asiste al Programa de Defensores de los Derechos Humanos de la Universidad de Columbia.

El llamado de Athili a defender los derechos de los indígenas comenzó en 1987, cuando presenció las violentas repercusiones de la Operación Bluebird lanzada por el ejército indio contra la población Naga. Dos años después, empujado por la necesidad de construir la paz en Nagaland, viajó 2400 kilómetros lejos de su hogar para estudiar en Nueva Delhi.

Su educación universitaria estuvo determinada por su experiencia como un joven estudiante activista de la Unión de los Estudiantes Naga de Delhi y del Movimiento de los Pueblos Naga por los Derechos Humanos. Quería “dar poder a la juventud indígena para que tenga un rol mayor y más visible en la satisfacción de las necesidades de su pueblo”.

Ya en 2003, su experiencia trabajando a tiempo completo en los medios de comunicación le reveló el gran potencial de las herramientas de comunicación para establecer la paz atrayendo la atención hacia las cuestiones indígenas.

En el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de Mayo de 2010, el trabajo de defensa de Athili y su interés por el periodismo en favor de los derechos de los indígenas se cruzaron durante una charla con un periodista exiliado de Guinea.

“Su historia resonó en mi interior porque él, al igual que yo, tampoco tuvo estudios formales como periodista”, cuenta Athili. Con la orientación de la Tribal Link Foundation y de Elsa Stamatopoulou, ex presidenta de la Secretaría del UNPFII, actualmente profesora de Antropología en Columbia, Athili fue admitido en el Programa de Defensores de los Derechos Humanos de la Universidad de Columbia.

Actualmente, a medida que el programa llega a su fin, Athili relata el valioso ejercicio intelectual proveniente de sus clases en “Gubernamentalidad, ciudadanía y crítica política indígena”, “Nuevos Medios y Comunicación para el Desarrollo” y “Política de la Historia y la Reconciliación”.

Cuando regrese quiere explorar las posibilidades de las redes sociales y crear vínculos entre la Universidad de Nagaland y la Universidad de Columbia. Además “pedirá por el desarrollo de la capacidad de los pueblos indígenas donde se vayan a tomar decisiones informadas sobre cuestiones que afectan sus vidas”.

La continua pasión de Athili por el trabajo humanitario se nutre de un profundo optimismo. “Te das cuenta de que estás tocando los valores y prácticas fundamentales que determinarán el futuro de un pueblo… Incluso, si unos pocos individuos con una creencia profunda en algo sólo se reúnen, puede ocurrir el cambio”.

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