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Entrevista con Margareta Wahlström, Subsecretaria General para la Reducción del Riesgo de Desastres

Margareta Wahlström

El Portal de la labor del sistema de las Naciones Unidas sobre el cambio climático entrevistó a Margareta Wahlström Disponible en inglés, Subsecretaria General para la Reducción del Riesgo de Desastres. La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres Disponible en inglés es el centro de coordinación en el sistema de la ONU para la reducción del riesgo de desastres y asegura las sinergias entre las actividades destinadas a ese fin.

Portal: Usted ha dicho que el huracán Sandy acentúa la amenaza global que representan el cambio climático y los fenómenos meteorológicos más extremos. ¿Qué la hace decir esto? y ¿Ve situaciones específicas en las que el cambio climático está realmente ligado a los riesgos de desastres?

Wahlström: Entre el 85% y el 90% de los desastres mundiales están relacionados con el clima y este es, por supuesto, un factor meteorológico a corto plazo. Aunque el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) advierte de que un fenómeno aislado no es una muestra del cambio climático, nosotros -tanto científicos como profesionales de los desastres- sabemos que la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos está aumentando y seguirá haciéndolo. Este tipo de sucesos también pueden ocurrir cada vez más en lugares en los que jamás se esperaría que lo hiciesen. 

Es como si varios problemas convergieran y se acumularan. El Informe Especial de Fenómenos Extremos Disponible en inglés, creado este año por el IPCC y otros expertos en desastres, nos dice que esto son tendencias científicamente sólidas. Si no las reconocemos y hacemos hincapié en ellas, nos estamos despojando del poder que podríamos tener por no hacer lo que podemos a medio plazo.

En concreto, hay pruebas fehacientes de que el aumento del nivel del mar seguirá causando cada vez más desafíos relacionados con el agua como son la erosión de costas, el tipo de inundación que vimos en Nueva York durante el huracán Sandy y un aumento de las precipitaciones en muchas partes del mundo.

Centrémonos en un país como Suiza, que muchas personas consideran extremadamente seguro. Lo cierto es que Suiza está muy expuesta a riesgos. El deshielo de los glaciares tiene un impacto enorme en Suiza y el país se ha tomado esto muy en serio en los últimos 20 años. En mi opinión, el vínculo entre el cambio climático y la gravedad de los desastres es incuestionable, y el reto de comprender estas tendencias se está consiguiendo poco a poco.

Portal: ¿Qué les diría a los escépticos del cambio climático?

Wahlström: Yo digo que las causas [del cambio climático] no son nuestra única preocupación. Podemos ver de primera mano el impacto de una mayor vulnerabilidad y es esto lo que queremos reducir y mitigar. Podemos seguir cuestionando las causas del cambio climático, pero eso no cambia la realidad y lo que hay que hacer para abordar su impacto.

Hablamos de tendencias y nuevos desafíos con los que hay que lidiar. Por ejemplo, aún hay muchas partes del mundo pobres que dependen de la agricultura en las que la infiltración salina está destruyendo todas las posibilidades de productividad de la agricultura. Este hecho contribuye a que se den crisis de seguridad alimentaria en estas zonas. La destrucción de las zonas de secano y la desertización, combinadas con la creciente población mundial y el consumo en ciertos países, están creando problemas. Estos desafíos sólo pueden afrontarse cuando se ven como tales.

Portal: Entonces, ¿el problema es que cada vez hay más riesgos y desastres, o que cada vez hay más personas?

Wahlström: Por supuesto, cada vez hay más personas que viven en una posición de riesgo. Este hecho, por sí solo, acelera y aumenta el impacto de los desastres. Pero también se están dando fenómenos extremos más intensos.

Por ejemplo, hay pruebas científicas que muestran que la intensidad de los huracanes ha aumentado. Por Filipinas pasan entre 15 y 20 tifones cada año, y algunos de ellos han ido tomando caminos cada vez más insólitos. Por ejemplo, en 2011, el tifón Sendong (tambiéen conocido como la Grave Tormenta Tropical Washi) tomó tierra sobre Mindanao y, un día después, sobre Palawan; el enorme daño no fue causado por las precipitaciones extremas o los fuertes vientos, sino por el hecho de que la imprevisibilidad del tifón no permitió que los sistemas de alerta temprana funcionasen correctamente. Lo que exacerbó la inmensa destrucción fue la degradación medioambiental causada por la deforestación. 

Portal: El huracán Sandy azotó Haití, Jamaica, las Bahamas y Nueva York. ¿Cuál es la diferencia, en lo que al impacto de una catástrofe se refiere, entre un país desarrollado y uno en desarrollo? 

Wahlström: Debido al alto riesgo de la región, las personas del Caribe esperan varios huracanes al año. Cuba, por ejemplo, siempre ha sido un modelo de preparación para una evacuación eficaz de alerta temprana y, durante décadas, apenas ha perdido vidas a causa de los huracanes. El reto que hoy se presenta a los países del Caribe es, de hecho, la gran magnitud de los costes de recuperación y reconstrucción. Sus economías son pequeñas y en extremo vulnerables a este tipo de daños. Los huracanes son un fenómeno tan frecuente en esta región, que los gobiernos ya no pueden devolver los préstamos. De modo que los países tienen una acumulación de deuda internacional que obstaculiza su crecimiento económico cuando se trata de la competitividad de un país con muy pocas fuentes de ingresos nacionales (turismo y agricultura). Estas economías son las más vulnerables a pesar de su habilidad para salvar vidas.

Si miramos a los Estados Unidos, los huracanes son algo habitual para Florida, pero al subir la costa este más allá de este estado, las ciudades están menos acostumbradas. Lo que ocurrió realmente durante el huracán Sandy fue una convergencia de factores que tuvo un impacto extraordinario y causó una devastación propia de un tsunami y enormes pérdidas económicas. Parte del desafío que se le presenta a Nueva York para el futuro está relacionada con la infraestructura y la creación de inversiones inteligentes para las zonas más expuestas a tales sucesos en los años venideros.

Portal: ¿Qué pasos prácticos pueden seguir los gobiernos para hacer que los países sean más resistentes a los desastres? Y ¿qué puede hacer la población?

Wahlström: Los pasos pueden variar completamente en función de la estructura política del país. En ocasiones pregunto a las personas qué harían de forma consistente para mejorar la resistencia y la seguridad en el futuro, y sorprendentemente, tanto los gobiernos como otros agentes apuntan a la educación pública y la concienciación como aspectos importantes sobre los que trabajar.

Hoy en día existe un vacío de confianza entre los pueblos y los gobiernos que necesita llenarse en muchas partes del mundo. Mi firme creencia es que necesitamos una fuente de información fidedigna, acreditada y de confianza. Así, este asunto de concienciación pública y educación es también una cuestión de confianza y responsabilidad.

El impacto del cambio climático debe abordarse como un tema de máxima prioridad política. En mi opinión, la oportunidad para que este trabajo madure se presenta en el proceso de deliberación de un marco de acción para 2015 (el marco de reducción del riesgo de desastres posterior al 2015 sucederá al actual Marco de Acción de Hyogo Disponible en inglés para 2005-2015: Aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades ante los desastres). Creo que con este plan podríamos conseguir un progreso consistente en zonas bien definidas.

Estamos en el tercer ciclo de la supervisión del Marco de Acción de Hyogo y aproximadamente 50 países informan de sus avances en la reducción del riesgo de desastres. Además existe una especie de punto de referencia para evaluar el progreso relativo. Una impresionante cantidad de gobiernos han aprobado reglamentos y legislaciones, o se están esforzando por normalizar los sistemas de alerta temprana y poner en marcha una mejor respuesta de emergencia.

Portal: ¿Ayudó en algo Rio+20?

Wahlström: Sí que lo hizo. El tema de los desastres ya se debatió en la Cumbre para la Tierra de 1992, pero no tuvo suficiente influencia. La conferencia Río+20 demostró que nos encontramos ante un asunto de alta prioridad para un mayor número de países.

Portal: ¿Hasta qué punto es trascendente la Cuarta Sesión de la Plataforma Mundial para la Reducción del Riesgo de Desastres Disponible en inglés de Ginebra en mayo de 2013?

Wahlström: La plataforma mundial hará las veces de punto de reunión para las deliberaciones sobre el sucesor del Marco de Acción de Hyogo. Animamos a los países y a las organizaciones a que evalúen sus logros y sus limitaciones, lo que quieren para el programa de desarrollo posterior a 2015, lo que resultaría útil para sus países y lo que sería de ayuda a nivel internacional.

En el informe del Secretario General de la ONU sobre la ISDR de 2011, queda patente que cualquier futuro programa que no reconozca un plan de riesgos no podrá ser sostenible. Me gustaría ver un programa de desarrollo posterior a 2015 que enmarcase sus metas y aspiraciones en el reconocimiento de los riesgos meteorológicos y de desastres.


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación
de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, junio de 2013.

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